Toyota prepara su respuesta al FSD de Tesla: llegará en 2028
Toyota prepara un salto importante en conducción asistida. La marca japonesa trabaja en una nueva generación de sistemas ADAS capaz de asumir buena parte de la conducción tanto en autopista como, potencialmente, en escenarios urbanos, con un planteamiento que la situaría más cerca de soluciones como el Full Self-Driving (Supervised) de Tesla.
Según las informaciones publicadas en Japón, el estreno estaría previsto para 2028 y Toyota lo estaría definiendo internamente como un sistema de “Nivel 2++”. Conviene aclarar desde el principio que esta denominación no forma parte de la clasificación oficial de la SAE y que, por muy avanzado que sea el sistema, el conductor seguiría siendo responsable de supervisar la conducción.
- Toyota quiere tener su propia alternativa al FSD de Tesla
- Ese “Nivel 2++” no significa que el Toyota sea autónomo
- Toyota y Tesla podrían llegar al mismo objetivo por caminos diferentes
- Toyota también prepara el salto al Nivel 4
- Una guerra por la conducción autónoma se está preparando
Toyota quiere tener su propia alternativa al FSD de Tesla
Toyota ya dispone de tecnologías de asistencia bastante avanzadas. Su sistema Advanced Drive, utilizado en modelos como el Lexus LS y el Toyota Mirai, puede mantener el vehículo centrado en el carril, controlar la distancia respecto al tráfico, gestionar bifurcaciones e incluso asistir en adelantamientos y cambios de carril en vías rápidas.
Sin embargo, todo apunta a que el sistema previsto para 2028 irá bastante más lejos. De acuerdo con la información publicada originalmente por Nikkei, Toyota pretende introducir esta tecnología primero en determinados turismos para posteriormente extenderla a un mayor número de modelos a partir de 2030.
El objetivo sería acercarse a una conducción de punto a punto con muy poca intervención humana, aunque manteniendo en todo momento la obligación de supervisión por parte del conductor.
Ese “Nivel 2++” no significa que el Toyota sea autónomo
Aquí está una de las claves de la noticia. La clasificación oficial SAE J3016 solamente contempla los niveles 0, 1, 2, 3, 4 y 5. Por tanto, denominaciones comerciales como Nivel 2+, Nivel 2++ o similares sirven para diferenciar sistemas especialmente avanzados, pero legal y técnicamente no crean un nuevo nivel de automatización.
En un Nivel 2, el vehículo puede controlar simultáneamente dirección y aceleración/frenada, pero la persona situada al volante debe vigilar permanentemente la carretera. En Nivel 3 la situación cambia: bajo determinadas condiciones, el sistema asume la tarea dinámica de conducción y el usuario debe recuperar el control cuando se lo solicite.
Por tanto, aunque Toyota consiguiera que su futuro sistema circulase por autopistas y ciudades realizando cambios de carril, giros o siguiendo automáticamente una ruta, seguiríamos hablando de conducción supervisada si el conductor tiene que permanecer atento.
Toyota y Tesla podrían llegar al mismo objetivo por caminos diferentes
La comparación con Tesla resulta inevitable. Actualmente, FSD (Supervised) puede circular por calles urbanas y autopistas, realizar giros, gestionar intersecciones, cambiar de carril y seguir una ruta hasta el destino, siempre bajo la supervisión activa del conductor. Tesla deja claro que el sistema no convierte el coche en autónomo.
Lo interesante podría estar en cómo llega Toyota hasta unas capacidades similares. Tesla apuesta de forma muy marcada por cámaras y redes neuronales basadas en visión. La propia compañía explica que FSD utiliza las cámaras del vehículo para construir una representación de su entorno y alimentar sus sistemas de inteligencia artificial.
Toyota todavía no ha detallado la configuración de sensores que tendrá su solución de 2028. Woven by Toyota, responsable de buena parte del desarrollo tecnológico del grupo, sí habla de una arquitectura basada en IA aplicada al mundo físico, un sistema de seguridad con restricciones verificadas y un proceso de aprendizaje continuo alimentado por datos procedentes de vehículos reales.
Toyota también prepara el salto al Nivel 4
Mientras desarrolla este Nivel 2++ para turismos, Toyota tiene planes todavía más ambiciosos para vehículos destinados a servicios de movilidad. Las informaciones procedentes de Japón apuntan a sistemas Nivel 4 para vehículos comerciales, con una expansión prevista hacia 2030.
El eléctrico modular Toyota e-Palette podría ser uno de los primeros beneficiados, incorporando conducción de Nivel 4 desde el año fiscal 2027 bajo determinadas condiciones. Japón, además, permite legalmente la circulación de vehículos Nivel 4 desde 2023 y quiere alcanzar unos 10.000 autobuses, taxis y vehículos similares con esta tecnología para el año fiscal 2030.
Una guerra por la conducción autónoma se está preparando
Toyota lleva años avanzando con mucha más discreción que Tesla en materia de conducción automatizada, pero precisamente por eso este movimiento resulta especialmente interesante. Si consigue poner en millones de coches un sistema capaz de llevar al usuario prácticamente de origen a destino con una intervención mínima, el impacto podría ser enorme.
Eso sí, deberíamos dejar de obsesionarnos con etiquetas como “2+” o “2++”. Lo verdaderamente importante será comprobar qué puede hacer el coche, en qué carreteras funciona, cuántas veces exige intervención y, sobre todo, cómo responde cuando aparece una situación que no había previsto. Ahí será donde podremos saber si Toyota tiene realmente una alternativa al FSD de Tesla o simplemente un asistente de autopista mucho más sofisticado.
