El Volkswagen ID.4 mutará y pasará a ser ID. Tiguan: Esto es lo que sabemos de él
Volkswagen está a punto de dar un giro estratégico importante en su gama eléctrica. La marca alemana quiere dejar atrás la nomenclatura fría y numérica de la familia ID para apostar por nombres mucho más reconocibles, algo que conecta mejor con el gran público. Y en ese cambio, uno de los modelos clave será el sucesor del ID.4, que pasará a llamarse ID. Tiguan.
Este nuevo SUV eléctrico no solo cambiará de nombre, también traerá consigo una evolución profunda en diseño, tecnología y posicionamiento. Volkswagen busca hacerlo más atractivo, más práctico y, sobre todo, más competitivo frente a una avalancha de rivales eléctricos que no deja de crecer.
Volkswagen ID. Tiguan: el nuevo SUV eléctrico con ADN más reconocible
El actual Volkswagen ID.4 fue lanzado en 2020 como el primer SUV 100% eléctrico de la marca bajo la familia ID. Sin embargo, Volkswagen ha decidido redefinir su estrategia y apostar por nombres históricos.
Así nace el futuro Volkswagen ID. Tiguan, un modelo que sustituirá al ID.4 y que adoptará una estética mucho más cercana al Tiguan térmico que todos conocemos.
Un diseño más tradicional (y menos futurista)
Uno de los cambios más evidentes estará en el diseño exterior. Las primeras imágenes espía muestran un SUV con una silueta más robusta y convencional.
- Frontal más cuadrado y vertical
- Líneas menos redondeadas que el ID.4
- Apariencia más “SUV clásico”
Este cambio responde a una clara intención: atraer a un público que aún no se siente identificado con los diseños excesivamente futuristas de algunos eléctricos.
El propio jefe de diseño de Volkswagen, Andreas Mindt, ha hablado de una especie de “ingrediente secreto” que definirá esta nueva generación de modelos.

Interior renovado: más tecnología, pero también más botones físicos
El habitáculo también evolucionará significativamente, tomando como referencia los próximos ID. Polo e ID. Cross.
Entre las principales novedades destacan:
- Cuadro digital de 10,25 pulgadas
- Pantalla central de 13 pulgadas con nuevo sistema multimedia
- Regreso de botones físicos para climatización y funciones clave
Este último punto es especialmente relevante, ya que Volkswagen ha recibido numerosas críticas por eliminar los controles físicos en modelos anteriores.
Plataforma MEB+ y mejoras en autonomía
El ID. Tiguan se apoyará en la evolución de la conocida plataforma MEB, denominada MEB+. Esta arquitectura permitirá mejoras importantes en eficiencia y rendimiento.
Aunque Volkswagen aún no ha confirmado cifras oficiales, se esperan avances en:
- Mayor autonomía
- Mejor eficiencia energética
- Cargas más rápidas
Como referencia, el actual ID.4 ofrece:
- Hasta 468 km (EPA) en versión RWD
- Hasta 566 km (WLTP) en su versión más eficiente
Además, la introducción de baterías LFP (litio-ferrofosfato) podría permitir reducir costes, algo clave en un mercado cada vez más competitivo.

Un cambio de nombre lógico
Volkswagen está haciendo justo lo que necesitaba: simplificar su gama eléctrica y hacerla más comprensible para el consumidor medio. El nombre ID.4 nunca terminó de calar, mientras que “Tiguan” tiene un peso enorme en Europa y otros mercados.
La apuesta inicial de Volkswagen de apostar por la nomenclatura ID seguida de número tiene los días contados, quizás en un inicio tuvo todo el sentido del mundo, diferenciar por completo la gama eléctrica de la marca y así incluso proteger a sus nombres icónicos como Golf, Polo o Tiguan entre otros. Sin embargo, creo que la marca perdió identidad y con la unión de esta nomenclatura junto con el nombre tradicional, el usuario sabrá perfectamente a que tipo de vehículo se trata. Antes decir un ID.3 o ID.4 hacía que no se supiese si era un SUV, un compacto o un urbano.
Además, el regreso a un diseño más tradicional puede ser clave. No todo el mundo quiere conducir algo que parezca sacado de una película de ciencia ficción, y ahí Volkswagen puede encontrar una ventaja competitiva importante.
Eso sí, el verdadero éxito dependerá de dos factores críticos: precio y autonomía real. Si Volkswagen consigue mejorar ambos aspectos sin disparar los costes, el ID. Tiguan tiene potencial para convertirse en uno de los eléctricos más vendidos en Europa.