BMW iX5 60 xDrive: 578 CV, hasta 845 km y carga a 460 kW

BMW ultima la llegada del nuevo iX5, la versión 100% eléctrica del X5, con una propuesta muy ambiciosa: hasta 845 kilómetros de autonomía WLTP, una batería de 141 kWh y carga rápida de hasta 460 kW. Un SUV enorme, potente y tecnológico con el que la marca alemana quiere llevar su modelo más familiar al terreno eléctrico sin renunciar al lujo, la capacidad de remolque ni al placer de conducción.

BMW prepara un movimiento poco habitual incluso dentro del segmento premium: convertir al nuevo X5 en una de las gamas con más opciones mecánicas del mercado. Gasolina, diésel, híbrido enchufable, eléctrico puro y, más adelante, hidrógeno. Todo bajo una misma carrocería.

La gran novedad, sin embargo, será el BMW iX5, la versión 100% eléctrica de un SUV enorme, tecnológico y pensado para quienes buscan autonomía, potencia y capacidad de uso real sin renunciar al formato clásico del X5.

BMW iX5: el X5 eléctrico llega con hasta 845 km de autonomía

El BMW X5 afronta su quinta generación con una estrategia muy clara: electrificar la gama sin romper con la fórmula que lo ha convertido en uno de los SUV grandes más reconocibles del mercado. En Europa puede parecer descomunal, con 4,99 metros de largo, 2 metros de ancho sin contar retrovisores y 1,75 metros de alto, pero en mercados como Estados Unidos sigue encajando dentro de una categoría con mucha demanda.

No es casualidad que BMW mantenga una fuerte conexión entre este modelo y su planta de Spartanburg, en Estados Unidos, donde el X5 tiene un peso industrial clave. Desde allí, el modelo llegará a otros mercados, incluida Europa, con una propuesta que va mucho más allá de ofrecer simplemente “otro SUV eléctrico”.

BMW iX5 - vista frontal de la parrilla
BMW iX5 - vista frontal de la parrilla

Una batería enorme para viajar sin mirar tanto al cargador

El protagonista inicial será el BMW iX5 60 xDrive. Esta versión montará una batería neta de 141 kWh en Europa, la mayor instalada hasta ahora en un BMW eléctrico de producción. Gracias a esa capacidad y a la nueva tecnología eDrive de sexta generación, la marca anuncia una autonomía WLTP provisional de entre 645 y 845 kilómetros, en función del equipamiento y la configuración elegida.

La cifra es importante porque coloca al iX5 en un territorio donde los eléctricos grandes empiezan a tener sentido como coche familiar de largo recorrido. También ayuda su capacidad de remolque de 2.700 kg, un dato nada menor para usuarios que arrastran una caravana, un remolque para caballos o una embarcación ligera.

578 CV, tracción total y carga a 460 kW

El BMW iX5 60 xDrive combina dos motores eléctricos, uno por eje, para ofrecer tracción total y una potencia conjunta de 425 kW, equivalentes a 578 CV. El par máximo asciende a 805 Nm y la aceleración de 0 a 100 km/h se queda en 4,6 segundos, una cifra llamativa para un SUV que ronda las 2,9 toneladas en vacío.

La arquitectura de 800 voltios también será clave en la experiencia de uso. BMW anuncia una potencia máxima de carga rápida de 460 kW, suficiente para pasar del 10 al 80% en unos 23 minutos si se encuentra un cargador compatible. En corriente alterna, el cargador de 22 kW permitirá completar la batería en unas siete horas y media.

Vista trasera del BMW iX5
Vista trasera del BMW iX5

Un chasis pensado para disimular el peso

Uno de los grandes retos del iX5 será hacer que un coche tan grande y pesado se sienta ágil. Para ello, BMW recurrirá a suspensión adaptativa de serie y ofrecerá opciones como la dirección activa integral, capaz de girar las ruedas traseras hasta 3,2 grados. Con ello, el diámetro de giro se reduce a 12,1 metros, algo especialmente útil en ciudad o al maniobrar en aparcamientos estrechos.

Por encima quedará el sistema Adaptive Chassis Control Professional con estabilización activa del balanceo. No convierte al iX5 en un compacto deportivo, evidentemente, pero sí refuerza esa obsesión de BMW por mantener el tacto de conducción incluso en un SUV eléctrico gigantesco.

Ayudas a la conducción: casi autónomo, pero no autónomo

El nuevo iX5 también estrenará sistemas avanzados de asistencia de nivel 2. La idea es que el coche pueda encargarse de buena parte de la conducción en autopista y también en entornos urbanos, con funciones tipo “Entry-2-Exit” y “Address-2-Address”.

Eso sí, conviene no confundirlo con conducción autónoma real. El conductor debe seguir atento y preparado para intervenir en todo momento. La diferencia es que el coche podrá acelerar, frenar, girar, seguir la ruta, reconocer semáforos y asistir de forma muy avanzada, en una línea similar a lo que ya plantean otros fabricantes con sistemas supervisados.

Interior del BMW iX5
Interior del BMW iX5

BMW demuestra con el IX5 lo que es capaz de hacer

El BMW iX5 es una demostración de fuerza, pero también un reflejo de hacia dónde se dirige el coche eléctrico premium: más batería, más autonomía, más potencia y más tecnología. La parte positiva es evidente: un SUV de este tamaño con hasta 845 km WLTP puede convencer a clientes que hasta ahora veían el eléctrico como una limitación.

La parte discutible está en el peso y el enfoque. Casi 3 toneladas para mover a una familia no parece precisamente la receta más eficiente del mundo. Aun así, BMW sabe muy bien quién compra un X5: usuarios que quieren espacio, prestaciones, imagen y capacidad para viajar. Para ellos, el iX5 puede ser uno de los eléctricos más completos de su categoría.

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