Aptera prepara sus primeros 40 coches solares tras años de retrasos

Aptera da un nuevo paso hacia la producción de su esperado vehículo eléctrico solar con el encargo de componentes para sus primeras 40 unidades destinadas a clientes. Sin embargo, la empresa todavía necesita completar la homologación, cerrar su cadena de suministro y conseguir la financiación necesaria antes de iniciar las entregas comerciales.

Aptera-Gamma

Aptera lleva años asegurando que la producción de su vehículo eléctrico solar está cada vez más cerca. Ahora, la compañía estadounidense ha dado uno de sus pasos más concretos hasta la fecha: encargar los principales componentes estructurales de sus primeras 40 unidades destinadas a producción.

El anuncio supone un avance respecto a los prototipos utilizados durante el desarrollo, aunque todavía no garantiza que esas unidades lleguen pronto a los clientes. La financiación, el suministro de componentes y las pruebas de seguridad continúan condicionando el calendario.

  1. Aptera encarga las piezas para sus primeros 40 vehículos de producción
  2. Los componentes comenzarán a llegar en octubre
  3. La homologación avanza, pero aún no está terminada
  4. La financiación continúa siendo el principal obstáculo
  5. Una lista de reservas cercana a 49.000 vehículos
  6. Aptera sigue en el filo 

Aptera encarga las piezas para sus primeros 40 vehículos de producción

La empresa ha emitido órdenes de compra para fabricar las carrocerías y los chasis de 40 vehículos. El pedido también incluye elementos tan importantes como el bastidor y la suspensión.

A diferencia de los modelos de validación construidos hasta ahora, estas piezas están destinadas a unidades consideradas de producción. Aptera espera que entre ellas se encuentren los primeros vehículos que terminarán en manos de clientes, aunque no ha confirmado cuántos serán entregados ni cuándo se producirán esas entregas.

Foto del coche eléctrico solar de Aptera Motors
Foto del coche eléctrico solar de Aptera Motors

Los componentes comenzarán a llegar en octubre

Los proveedores tienen previsto comenzar a enviar las carrocerías y los chasis a partir de octubre de 2026. La empresa también asegura disponer de suficientes células solares almacenadas para equipar más de 100 vehículos.

Sin embargo, todavía quedan componentes por contratar. Aptera se limita a señalar que espera asegurar las piezas restantes durante los próximos meses, sin detallar cuáles faltan ni ofrecer un calendario completo de montaje.

Por tanto, la llegada de los primeros componentes no debe confundirse con el inicio inmediato de la fabricación comercial. Antes será necesario completar la cadena de suministro, ensamblar las unidades y verificar que cumplen los requisitos técnicos previstos.

La homologación avanza, pero aún no está terminada

Aptera inauguró en marzo una línea de validación de bajo volumen formada por 14 estaciones de trabajo. Los vehículos construidos allí se están utilizando para comprobar los procesos de ensamblaje y realizar pruebas térmicas, de frenado, durabilidad y seguridad.

La compañía recibió en junio el certificado de conformidad de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, conocido como EPA. Se trata de un requisito federal importante, pero no es el último trámite necesario para vender el vehículo.

Aptera todavía debe demostrar el cumplimiento de las normas federales de seguridad FMVSS utilizando sus unidades de validación. Hasta que finalice estas pruebas y complete los requisitos regulatorios restantes, no podrá comenzar las entregas comerciales con normalidad.

Aptera - coche eléctrico solar
Aptera - coche eléctrico solar

La financiación continúa siendo el principal obstáculo

La situación económica es probablemente el mayor interrogante del proyecto. En su informe correspondiente al primer trimestre de 2026, Aptera reconoció que el dinero disponible no era suficiente para financiar sus operaciones durante los siguientes doce meses ni para ejecutar su plan de producción.

A 31 de marzo disponía de unos 17,7 millones de dólares en efectivo y equivalentes, mientras que su consumo operativo mensual se situaba entre 1,7 y 2 millones de dólares.

La compañía calcula que necesita entre 45 y 50 millones de dólares para poner en marcha la primera fase de producción de bajo volumen. Aplicando el tipo de referencia publicado por el Banco Central Europeo el 5 de agosto, esa cantidad equivale aproximadamente a entre 39 y 43 millones de euros.

El salto posterior hacia una capacidad cercana a 20.000 vehículos anuales exigiría una inversión adicional mucho mayor. Por este motivo, fabricar 40 unidades sería un avance simbólico, pero no demostraría todavía que Aptera puede producir a gran escala o alcanzar la rentabilidad.

Una lista de reservas cercana a 49.000 vehículos

Aptera acumulaba alrededor de 49.000 titulares de reservas al cierre del primer trimestre. Frente a esa cifra, una primera serie de 40 vehículos apenas tendría impacto sobre la enorme lista de espera.

Su verdadera importancia estaría en demostrar que el diseño puede superar las pruebas, que los proveedores pueden entregar las piezas y que la empresa es capaz de ensamblar vehículos comercializables de forma repetible.

Aptera sigue en el filo 

Aptera parece estar más cerca de la producción que en cualquier otro momento de su etapa reciente, pero la prudencia sigue siendo imprescindible. Encargar carrocerías y chasis es una señal positiva, aunque existe una enorme distancia entre comprar piezas para 40 unidades y mantener una fábrica capaz de producir miles de vehículos cada año.

La compañía necesita transformar los anuncios en coches terminados, homologados y entregados. Hasta que el primer propietario reciba su vehículo, todos estos avances seguirán siendo preparativos. El concepto de un eléctrico ultraligero capaz de aprovechar la energía solar continúa siendo muy atractivo, pero el futuro de Aptera dependerá menos de sus promesas y más de su capacidad para conseguir capital y cumplir un calendario realista.

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