El Alpine A290 se viste de Lacoste y deja pistas de una futura versión más salvaje
Alpine y Lacoste han unido fuerzas para crear uno de los A290 más llamativos hasta la fecha: un prototipo eléctrico con estética de rally, detalles inspirados en el mítico cocodrilo y una puesta en escena tan radical que parece anticipar algo más que una simple colaboración de diseño.
Alpine y Lacoste han decidido cruzar sus caminos con una de esas creaciones que parecen hechas para levantar cejas, generar conversación y, de paso, dejar caer alguna pista sobre el futuro deportivo de la marca francesa. El resultado se llama Alpine Lacoste A290 Rallye y, aunque de momento es una pieza única, su aspecto invita a pensar que no estamos ante un simple ejercicio de marketing.
La base elegida tampoco es casual: el A290 Rallye, la versión pensada para competición cliente del urbano eléctrico de Alpine. Sobre ella, Lacoste ha aplicado su imaginario más reconocible, mientras que Alpine ha llevado el conjunto hacia una estética mucho más radical, casi de coche de tramo, pero con el punto de diseño que exige una colaboración de moda.
Alpine Lacoste A290 Rallye: un eléctrico con alma de rally y traje de diseñador
Durante años, Lacoste estuvo muy ligada a Peugeot con ediciones especiales que mezclaban elegancia francesa y automóviles de calle. Ahora, ese papel parece haber cambiado de manos. Alpine recoge el testigo con una interpretación mucho más agresiva, menos burguesa y claramente enfocada al rendimiento.
El proyecto recibe el nombre completo de “Beware of the Crocodile - Alpine Lacoste A290 Rallye”, una declaración de intenciones bastante directa. No es un A290 convencional con pegatinas, sino un show car trabajado sobre una base de competición, con pasos de rueda ensanchados, vías más generosas, defensas específicas, difusor trasero de gran tamaño, toma de aire en el techo y detalles de carbono forjado visto.
Un diseño lleno de guiños a Lacoste
El blanco azulado de la carrocería busca evocar hielo, nieve y paisajes alpinos, pero el detalle que realmente cambia el carácter del coche es el rojo. Según Alpine, el punto de partida ha sido la lengua roja del cocodrilo de Lacoste, llevada al exterior y, sobre todo, al habitáculo.
En el frontal, la firma luminosa se reinterpreta con un guiño al cocodrilo, mientras que la insignia de Lacoste aparece integrada en varias zonas del coche. La marca habla incluso de 290 cocodrilos repartidos por el diseño, una cifra que no parece elegida al azar y que refuerza la idea de coche-objeto, casi de colección.
También destacan los discos aerodinámicos sobre las llantas, los retrovisores reducidos, los tres cocodrilos del capó y una zaga muy trabajada, donde el spoiler y el difusor dan al conjunto una presencia mucho más cercana a un prototipo de rally que a un utilitario eléctrico deportivo.
Técnica de competición, aunque sin cifras nuevas de potencia
Alpine no ha comunicado cambios concretos en la potencia del sistema eléctrico, pero sí habla de una gestión específica del tren motriz, una respuesta inmediata al acelerador, ajustes electrónicos pensados para mantener el rendimiento en condiciones exigentes y un sistema de frenos reforzado.
La base ya es interesante. El Alpine A290 más potente ofrece hasta 220 CV, una cifra respetable, aunque empieza a quedarse por debajo de rivales directos como el nuevo Peugeot e-208 GTi, que se ha presentado con 281 CV y una puesta a punto firmada por Peugeot Sport. En ese contexto, este A290 Rallye Lacoste parece algo más que una colaboración estética: podría estar enseñando el lenguaje visual y técnico de una futura versión más extrema.
Un interior convertido en la “boca” del cocodrilo
Dentro, el rojo toma el control casi por completo. La idea es que el conductor se sienta dentro de la boca del cocodrilo, un concepto llamativo que encaja bien con el tono teatral del coche. Hay baquets, arneses, jaula de seguridad y una atmósfera muy de competición, aunque reinterpretada con el filtro de Lacoste.
No faltan detalles gráficos, materiales aligerados y una ejecución que mezcla moda, motorsport y diseño industrial. Es evidente que una posible versión de calle tendría que rebajar bastante el dramatismo, pero algunos guiños podrían llegar perfectamente a una serie limitada.
¿Veremos esta edición rodando por la carretera?
Alpine no suele moverse por casualidad. Crear un prototipo tan trabajado, con una base de rally y una colaboración tan reconocible, parece demasiado esfuerzo para una simple campaña de imagen. Este A290 Rallye Lacoste funciona como escaparate, sí, pero también como globo sonda.
La marca necesita seguir construyendo deseo alrededor de su gama eléctrica, y el A290 es la pieza perfecta para hacerlo: compacto, ligero para su categoría, emocional y con una herencia deportiva muy fácil de comunicar. Si Alpine prepara una variante cercana a los 300 CV, este concept encajaría como primer aviso. No será exactamente así, pero sería extraño que algunas de sus soluciones no acabaran inspirando algo más real.
