Cuidado con este correo de la DGT: no es una multa, es malware ( un virus)

Una nueva campaña de correos fraudulentos está suplantando a la DGT con falsas multas de tráfico para engañar a los conductores. A diferencia de otros intentos de phishing, esta estafa no solo busca robar datos bancarios: también intenta que la víctima descargue un archivo capaz de instalar el troyano bancario Mispadu en su ordenador.

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Los conductores vuelven a estar en el punto de mira de los ciberdelincuentes. La última campaña detectada suplanta a la DGT con un gancho muy eficaz: una supuesta multa pendiente justo en plena temporada de desplazamientos.

La diferencia frente a otros fraudes similares es importante. Esta vez no se busca solo que el usuario entregue sus datos bancarios en una web falsa, sino que descargue un archivo capaz de infectar su ordenador con malware.

  1. Una falsa multa de la DGT que puede acabar infectando el ordenador
  2. Qué es Mispadu y por qué preocupa en España
  3. La señal más clara: la DGT no manda multas así
  4. Qué hacer si has recibido el correo
  5. Mucho ojo con los emails que recibes, por muy reales que puedan ser

Una falsa multa de la DGT que puede acabar infectando el ordenador

La estafa utiliza correos electrónicos que imitan la imagen de la Dirección General de Tráfico y alertan al destinatario de presuntas infracciones asociadas a su vehículo. El mensaje invita a consultar la sanción, descargar documentación o acceder a servicios oficiales, pero todos los enlaces llevan al mismo destino: una página preparada por los atacantes. La campaña ha sido relacionada con la distribución de Mispadu, un troyano bancario especializado en el robo de credenciales e información sensible.

En esa web fraudulenta aparece un supuesto documento de la multa que no puede verse directamente. Para abrirlo, se pide al usuario que lo descargue en el ordenador. Ahí está la trampa.

El archivo descargado no es una multa

El fichero llega comprimido y contiene un acceso directo de Windows con extensión LNK. Para muchos usuarios puede parecer un documento más, pero al ejecutarlo se inicia una cadena de comandos que descarga otros componentes necesarios para instalar el malware.

Este detalle cambia por completo el riesgo del fraude. No hablamos únicamente de una página de phishing que intenta capturar datos introducidos manualmente, sino de una infección que puede permanecer en el equipo y recopilar credenciales, contraseñas y otros datos útiles para los delincuentes.

Qué es Mispadu y por qué preocupa en España

Mispadu no es una amenaza nueva. ESET ya lo documentó en 2019 como un troyano bancario latinoamericano, con campañas dirigidas principalmente a usuarios de habla española y portuguesa. En sus primeras versiones se centraba en credenciales bancarias, aunque este tipo de malware ha ido ampliando sus capacidades con el paso del tiempo.

Los troyanos bancarios de origen latinoamericano llevan años apareciendo en campañas contra usuarios españoles. ESET situó a España entre los países más afectados por este tipo de amenazas, junto a Brasil y México, y vinculó varias familias —como Grandoreiro, Casbaneiro o Mekotio— con oleadas de correos maliciosos y archivos comprimidos.

La señal más clara: la DGT no manda multas así

La propia DGT ha recordado que no comunica sanciones mediante correos electrónicos con enlaces o archivos adjuntos. Las multas llegan por carta certificada o, si la notificación no se completa, pueden publicarse en tablones oficiales como TESTRA o TEU. La excepción es la Dirección Electrónica Vial, pero incluso en ese caso el correo o SMS funciona como aviso y la consulta debe hacerse identificándose de forma segura en la DEV.

Por eso, cualquier mensaje que hable de una multa inesperada, presione para pagar rápido o pida descargar un archivo comprimido debe tratarse como sospechoso. Conviene revisar el remitente real, no fiarse del logotipo y evitar pulsar enlaces incluidos en el correo.

representación de un hacker informático

Qué hacer si has recibido el correo

Si solo lo has recibido, elimínalo y márcalo como spam. Si has descargado el archivo pero no lo has abierto, bórralo sin descomprimirlo y pasa un análisis de seguridad.

El escenario más delicado llega si se ha ejecutado el fichero. En ese caso, lo recomendable es desconectar temporalmente el equipo de Internet, analizarlo con una solución de seguridad actualizada y no acceder desde ese ordenador a bancos, correos o servicios sensibles hasta confirmar que está limpio.

También es prudente cambiar contraseñas desde otro dispositivo seguro, activar la verificación en dos pasos y contactar con el banco si se ha iniciado sesión después de abrir el archivo o se detecta cualquier operación extraña. Para asesoramiento, INCIBE ofrece el servicio gratuito y confidencial “Tu Ayuda en Ciberseguridad” a través del 017.

Mucho ojo con los emails que recibes, por muy reales que puedan ser

Este fraude funciona porque se apoya en algo muy cotidiano: el miedo a una multa. Nadie quiere dejar pasar una sanción, perder el descuento por pronto pago o enfrentarse a un recargo. Los ciberdelincuentes lo saben y juegan precisamente con esa urgencia.

La lección es sencilla, pero cada vez más necesaria: una notificación que obliga a actuar rápido, descargar un archivo o introducir datos fuera de la web oficial debe hacer saltar todas las alarmas. En plena digitalización del automóvil y de la Administración, la seguridad vial también empieza por saber distinguir una comunicación real de una trampa.

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