El túnel de The Boring Company al aeropuerto de Las Vegas estará operativo a principios de 2026
El túnel conectará con el aeropuerto, una zona de gran afluencia de gente con el objetivo de hacer el transporte más eficaz y rápido
Elon Musk vuelve a situar a Las Vegas en el centro de la revolución del transporte. The Boring Company, su empresa de infraestructuras, ha anunciado que en el primer trimestre de 2026 abrirá su primer túnel de conexión directa entre el Harry Reid International Airport y la red subterránea de transporte Vegas Loop. Esta nueva infraestructura promete no solo transformar la manera en que se conectan los puntos clave de la ciudad, sino también establecer un nuevo estándar para la movilidad urbana rápida, económica y sin emisiones.
Durante una conversación en directo en la red social X (anteriormente Twitter), representantes de la compañía confirmaron que este enlace subterráneo utilizará vehículos Tesla 100 % eléctricos para unir el aeropuerto con zonas estratégicas como el Strip, el centro de convenciones y Downtown Las Vegas. Todo ello a través de carriles exclusivos excavados bajo tierra, sin interferencias con el tráfico de superficie.
Uno de los grandes atractivos del proyecto será su capacidad para mover hasta 20.000 pasajeros por hora, una cifra que lo colocaría como uno de los sistemas de transporte de aeropuerto más eficientes de todo el continente americano. Pero más allá de la capacidad, lo que realmente puede marcar la diferencia es la combinación de precio y tiempo de viaje: un trayecto desde el Downtown hasta el aeropuerto costará unos 12 dólares —alrededor de 11,20 euros— y tomará solo 8 minutos. Ir desde el aeropuerto al Centro de Convenciones saldrá por 10 dólares (unos 9,30 euros) con un recorrido de apenas 5 minutos. Estas cifras contrastan radicalmente con los 20 a 40 minutos que puede durar ese mismo trayecto por superficie en horas punta.
Además del ahorro de tiempo, el coste operativo será notablemente inferior al de los servicios tradicionales de transporte como Uber o taxis. Según The Boring Company, su modelo de túneles subterráneos podría ofrecer precios entre un 50 y un 80 % más bajos, lo que lo convierte en una alternativa muy atractiva para turistas, asistentes a eventos y también para residentes que busquen una opción eficiente y económica para desplazarse.
El aeropuerto de Las Vegas mueve decenas de millones de pasajeros cada año. Si tan solo una fracción de esos viajeros opta por esta nueva vía de transporte, podría aliviar significativamente el tráfico en avenidas históricamente congestionadas como Tropicana Avenue o Paradise Road. Esto no solo mejoraría la movilidad urbana, sino que también tendría un impacto positivo en la calidad del aire y la experiencia de quienes visitan o viven en la ciudad.
Este nuevo tramo del Vegas Loop forma parte de una visión más ambiciosa: una red subterránea de túneles que conectará más de 100 estaciones distribuidas por todo el valle de Las Vegas, incluyendo hoteles, recintos deportivos, áreas residenciales y comerciales. En total, se prevén más de 100 kilómetros de túneles que permitirán desplazarse de punta a punta de la ciudad sin depender del tráfico en superficie.
Aunque por ahora el Vegas Loop funciona principalmente como una solución de movilidad para ferias y eventos —especialmente en el entorno del centro de convenciones— la apertura del túnel al aeropuerto marca un punto de inflexión. Supone el primer paso hacia una red de transporte verdaderamente funcional, diseñada para integrarse en el día a día de la ciudad y sus visitantes.
Más allá de Las Vegas, The Boring Company ya ha mostrado interés en replicar este modelo en otras ciudades de Estados Unidos. Proyectos como el Music City Loop en Nashville están en fase de estudio, lo que indica que la visión de Musk no se limita a un experimento local, sino a un nuevo paradigma de movilidad urbana: silenciosa, subterránea, eléctrica y a bajo coste.
Si todo avanza según lo previsto, 2026 será el año en que Las Vegas se convierta en la primera gran ciudad del mundo en contar con un sistema de transporte subterráneo con estas características. Un paso más hacia un futuro en el que moverse por una ciudad no tenga por qué implicar atascos, contaminación o tarifas desorbitadas.