La división eléctrica de Harley-Davidson (LiveWire) compra Dust Moto y entra en las motos eléctricas off-road
LiveWire acaba de dar un paso importante para ampliar su presencia en la movilidad eléctrica sobre dos ruedas. La compañía, participada mayoritariamente por Harley-Davidson, ha comprado los activos de Dust Moto, una start-up estadounidense especializada en motos eléctricas off-road.
La operación supone la primera adquisición en la historia de LiveWire y marca su entrada oficial en un segmento con mucho potencial: las motos eléctricas de campo. Hasta ahora, la marca había centrado su estrategia en modelos de carretera como la S2 Del Mar, la S2 Mulholland o la S2 Alpinista, pero con este movimiento busca crecer en una categoría donde la electrificación encaja especialmente bien.
LiveWire compra Dust Moto para entrar en el off-road eléctrico
Dust Moto nació con el objetivo de desarrollar motos eléctricas de campo asequibles, ligeras y con buenas prestaciones para el mercado estadounidense. Su primer modelo, la Dust Moto Hightail, ha servido como carta de presentación de la compañía, aunque su disponibilidad ha sido limitada hasta ahora.
Con la compra de sus activos, LiveWire no solo incorpora tecnología y desarrollo ya avanzado, sino también conocimiento específico en un terreno muy diferente al de las motos eléctricas de asfalto. Además, Colin Godby, fundador y CEO de Dust Moto, continuará vinculado al proyecto, un detalle importante para mantener la visión original de la start-up.
La idea de LiveWire es utilizar su capacidad de ingeniería, producción, distribución y servicio posventa para acelerar la llegada de una nueva familia de motos eléctricas off-road. La compañía ha confirmado que ofrecerá más detalles durante la segunda mitad de 2026.
Por qué las motos de campo eléctricas tienen tanto sentido
El off-road puede convertirse en una de las puertas de entrada más interesantes para la moto eléctrica. A diferencia de otros segmentos, las motos de campo suelen utilizarse en recorridos más cortos, en circuitos, fincas privadas o rutas recreativas, donde la autonomía no es un problema tan grande como en una moto de carretera.
Además, el motor eléctrico aporta ventajas claras: menos ruido, menor mantenimiento, ausencia de embrague y cambio de marchas, y una entrega instantánea de par. Todo esto facilita la conducción a usuarios menos experimentados y, al mismo tiempo, ofrece una respuesta muy atractiva para pilotos más avanzados.
También hay un factor medioambiental y social importante. El menor nivel de ruido puede permitir el uso de estas motos en zonas donde las de gasolina generan más rechazo, especialmente cerca de áreas residenciales o espacios naturales regulados.

LiveWire apunta a un mercado cada vez más competido
Con esta operación, LiveWire entra en un terreno donde ya existen rivales muy visibles. Stark Future, con sede en Barcelona, se ha convertido en una de las referencias del motocross eléctrico de altas prestaciones. A su lado aparecen marcas como Sur-Ron o Talaria, muy populares entre quienes buscan motos ligeras para uso recreativo y off-road.
La diferencia es que LiveWire llega con el respaldo industrial y comercial de una compañía vinculada a Harley-Davidson. Ese músculo puede ser clave para transformar la tecnología de Dust Moto en una gama con mayor alcance internacional, siempre que la marca consiga ajustar bien el precio, el peso y las prestaciones.
Las motos eléctricas cada vez ganan mas terreno en el mercado
LiveWire necesitaba un movimiento así. Sus motos eléctricas de carretera son interesantes, pero compiten en un mercado difícil, donde el precio y la autonomía siguen pesando mucho en la decisión de compra.
El off-road, en cambio, parece un terreno mucho más natural para la electrificación. Aquí el usuario valora la respuesta inmediata, la sencillez mecánica y el bajo mantenimiento. Además, el silencio del motor eléctrico no es un inconveniente, sino una ventaja real.
La compra de Dust Moto no garantiza el éxito, pero sí coloca a LiveWire en una posición mucho más interesante. Si la marca sabe aprovechar la base técnica de la start-up y la combina con su capacidad industrial, puede convertirse en un actor importante dentro de las motos eléctricas de campo.