Este coche eléctrico lleva 200.000 km como VTC y apenas ha degradado su batería
Un MG4 eléctrico utilizado a diario como VTC en Madrid acaba de dejar uno de esos datos que ayudan a poner en perspectiva la durabilidad de los coches eléctricos. Después de alcanzar los 200.000 kilómetros en apenas tres años, su batería todavía conserva el 90% de su capacidad original.
- 200.000 kilómetros en tres años y una batería que mantiene el 90%
- Una pérdida de capacidad contenida pese al uso intensivo
- Unos 50 euros de electricidad para recorrer 6.000 km al mes
- 200.000 kilómetros con muy pocas visitas al taller
- El temor de la degradación de la batería se diluye
200.000 kilómetros en tres años y una batería que mantiene el 90%
No hay muchas pruebas más exigentes para un automóvil que trabajar como taxi o VTC. Son vehículos que pasan buena parte del día circulando, recorren decenas de miles de kilómetros cada año y están sometidos a constantes desplazamientos urbanos e interurbanos.
Precisamente por eso resulta especialmente interesante el caso de este MG4 Standard que presta servicios de VTC en Madrid a través de Cabify. La unidad fue matriculada en junio de 2023 y desde entonces ha recorrido alrededor de 6.000 kilómetros mensuales, hasta alcanzar la barrera de los 200.000 kilómetros.
Tras llegar a esta cifra, un concesionario oficial de MG realizó un análisis SOH (State of Health) para comprobar el estado de la batería. El resultado señala que el acumulador mantiene el 90% de su capacidad original, lo que supone una degradación de aproximadamente un 10%.
Una pérdida de capacidad contenida pese al uso intensivo
Este MG4 Standard equipa una batería de 49 kWh y, cuando era nuevo, homologaba hasta 350 kilómetros de autonomía WLTP.
Si se aplicase de forma puramente matemática ese 10% de pérdida de capacidad sobre la cifra de homologación, estaríamos hablando de unos 315 kilómetros. Sin embargo, no significa que actualmente pueda recorrer exactamente esa distancia en condiciones reales, ya que la autonomía depende de factores como la velocidad, la temperatura, el uso de la climatización o el tipo de recorrido.
Lo realmente relevante es que, después de semejante kilometraje y de trabajar prácticamente a diario, la batería todavía conserva nueve décimas partes de su capacidad inicial.
MG relaciona este comportamiento, entre otros factores, con el sistema de gestión térmica de la batería. Mantener el acumulador dentro de unas temperaturas adecuadas resulta especialmente importante para reducir su envejecimiento, más todavía en una ciudad como Madrid, con inviernos fríos y episodios de temperaturas muy elevadas durante el verano.
Unos 50 euros de electricidad para recorrer 6.000 km al mes
La batería no es el único dato llamativo de este MG4. Su conductor asegura que consigue habitualmente un consumo de entre 12 y 13 kWh/100 km, mientras que en los momentos de temperaturas más extremas puede aumentar hasta los 14 o 15 kWh/100 km.
Gracias a la recarga doméstica y a una tarifa específica para vehículos eléctricos, estima un gasto mensual en electricidad de unos 50 euros para recorrer aproximadamente 6.000 kilómetros.
Es importante señalar que se trata de unas condiciones de recarga especialmente favorables y que otro usuario, dependiendo de su tarifa eléctrica y del porcentaje de carga realizado en puntos públicos, podría obtener un coste considerablemente superior.
200.000 kilómetros con muy pocas visitas al taller
También sorprende el historial de mantenimiento. Según su propietario, durante estos tres años las intervenciones se han limitado básicamente a las revisiones programadas y los elementos habituales de desgaste.
Los neumáticos delanteros fueron sustituidos a los 123.000 kilómetros, mientras que los traseros llegaron hasta los 130.000 kilómetros.
Más llamativo todavía resulta el estado de los frenos: después de 200.000 kilómetros, este MG4 continúa utilizando sus discos y pastillas originales. La frenada regenerativa de los coches eléctricos permite utilizar el propio motor para reducir la velocidad y recuperar energía, disminuyendo así el trabajo que soporta el sistema de frenos convencional.
El temor de la degradación de la batería se diluye
Casos como este me parecen mucho más interesantes que cualquier promesa de durabilidad realizada sobre el papel. Un coche que recorre 200.000 kilómetros haciendo servicios VTC ofrece una referencia bastante más cercana a una prueba de resistencia real.
El 90% de capacidad restante no significa que todas las baterías de un MG4 vayan a envejecer exactamente igual, porque influyen enormemente la carga, las temperaturas y el uso. Aun así, el resultado es difícil de ignorar.
Y probablemente el dato más importante sea precisamente ese: después de tres años de trabajo intensivo, la batería no parece haberse convertido en el gran problema que todavía muchos compradores imaginan cuando piensan en adquirir un coche eléctrico.

