Los Hyundai eléctricos ganan a Tesla: tras 150.000 kilómetros sus baterías envejecen mejor

Un análisis de más de 500.000 baterías de coches eléctricos descubre cuánto pierden realmente después de recorrer hasta 150.000 kilómetros, con grandes diferencias entre modelos y un claro vencedor.
IONIQ 5 - 2025

Las baterías continúan siendo una de las grandes preocupaciones cuando se habla de comprar un coche eléctrico usado. Sin embargo, un enorme análisis realizado sobre más de 500.000 pruebas independientes ofrece motivos para ser optimistas: incluso después de recorrer 150.000 kilómetros, muchos eléctricos conservan alrededor del 90% de la capacidad de su batería. Eso sí, las diferencias entre modelos —y entre dos unidades aparentemente idénticas— pueden llegar a ser importantes.

  1. Más de 500.000 baterías ponen a prueba la degradación de los coches eléctricos
  2. El Hyundai Ioniq 5 es el que mejor conserva su batería
  3. Los coches eléctricos con baterías pequeñas sufren más
  4. Dos coches iguales y con los mismos kilómetros pueden tener baterías muy diferentes
  5. Los datos sorprenden para bien

Más de 500.000 baterías ponen a prueba la degradación de los coches eléctricos

Los datos proceden del nuevo AVILOO Certified EV Battery Report, elaborado por la compañía austriaca especializada en diagnóstico de baterías. Para realizarlo se han utilizado más de 500.000 pruebas FLASH efectuadas entre 2022 y 2026 sobre 20 modelos eléctricos populares.

La base de datos completa de AVILOO es todavía mayor y supera ya el millón de pruebas independientes realizadas en diferentes mercados del mundo.

Uno de los datos más interesantes aparece al observar el denominado State of Health (SoH), un indicador que permite conocer qué porcentaje de la capacidad original mantiene una batería.

Y aquí aparece un claro vencedor.

El Hyundai Ioniq 5 es el que mejor conserva su batería

El Hyundai Ioniq 5 consigue unos resultados especialmente buenos. A los 50.000 kilómetros, su batería registra un SoH mediano del 97,1%. Cuando alcanza los 100.000 kilómetros todavía conserva un 95,3%, mientras que a los 150.000 kilómetros permanece en un notable 93,8%.

Es decir, después de una distancia equivalente a dar casi cuatro vueltas completas a la Tierra, la pérdida mediana de capacidad apenas supera el 6%.

Los Tesla tampoco salen mal parados, aunque quedan por debajo del modelo coreano. Los datos recogidos sitúan al Tesla Model Y con aproximadamente un 90,3% de SoH mediano a los 150.000 kilómetros, mientras que el Model 3 se mueve alrededor del 88,9%.

Foto del IONIQ 5 vista desde atrás
Foto del IONIQ 5 vista desde atrás

Los coches eléctricos con baterías pequeñas sufren más

En la zona inferior aparecen algunos eléctricos veteranos equipados con baterías de menor capacidad.

El Nissan Leaf ZE1 es el caso más evidente. Según AVILOO, pasa de un SoH mediano del 91,2% a los 50.000 kilómetros al 88,3% a los 100.000 km y termina en el 86,7% cuando alcanza los 150.000 kilómetros.

La explicación tiene bastante lógica. Una batería pequeña necesita completar más ciclos de carga y descarga para recorrer la misma distancia que otra de mayor capacidad, algo que puede contribuir a acelerar su envejecimiento.

No obstante, quedarse únicamente con el promedio de cada modelo puede llevar a conclusiones equivocadas.

Dos coches iguales y con los mismos kilómetros pueden tener baterías muy diferentes

Este es posiblemente el descubrimiento más importante del estudio. AVILOO ha encontrado diferencias importantes incluso entre unidades del mismo modelo.

A los 50.000 kilómetros, la diferencia entre los ejemplares analizados de determinados modelos puede alcanzar aproximadamente 10 puntos porcentuales de SoH. A los 150.000 kilómetros, la dispersión llega en algunos casos hasta los 16,4 puntos.

Por tanto, dos coches eléctricos del mismo modelo, año y kilometraje no tienen necesariamente una batería en condiciones similares.

La temperatura a la que ha trabajado el vehículo, la química de sus celdas, los hábitos de recarga, el número de ciclos acumulados o mantener durante largos periodos la batería con niveles de carga elevados pueden terminar marcando diferencias.

Por este motivo, comprobar únicamente los kilómetros de un eléctrico usado empieza a quedarse corto. Un diagnóstico independiente de la batería puede convertirse en un dato tan relevante para valorar el vehículo como su kilometraje, historial de mantenimiento o estado general.

Los datos sorprenden para bien

Estos resultados deberían cambiar poco a poco la forma en la que compramos coches eléctricos de segunda mano. Durante años hemos utilizado el kilometraje como una referencia casi automática para calcular el desgaste de un automóvil, pero con un eléctrico esa cifra cuenta solo una parte de la historia.

Que un Ioniq 5 pueda conservar cerca del 94% de su capacidad después de 150.000 kilómetros también desmonta uno de los argumentos que más daño ha hecho al coche eléctrico: la idea de que su batería quedará prácticamente inservible después de unos pocos años.

A mi juicio, el siguiente paso debería ser convertir el certificado de salud de batería en algo habitual en cualquier eléctrico usado. Igual que nadie compraría determinados vehículos sin consultar su historial, dentro de unos años probablemente nos parecerá extraño adquirir un eléctrico de segunda mano sin saber exactamente qué SoH tiene su batería.

Y precisamente ahí está la conclusión más interesante del estudio: la batería de un eléctrico puede durar mucho, pero conocer cómo ha envejecido la unidad concreta que vamos a comprar es bastante más importante que fiarse únicamente del número que marca su cuentakilómetros.

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