Hay casi 10.000 Toyota C-HR+ que tienen un problema de potencia: La solución será fácil y rápida

Toyota tendrá que actualizar cerca de 10.000 unidades del nuevo C-HR eléctrico en Norteamérica después de detectar un fallo de software que puede provocar una pérdida de potencia mientras el vehículo está circulando.

Toyota ha iniciado una llamada a revisión en Norteamérica que afecta a cerca de 10.000 unidades del C-HR eléctrico, todas correspondientes al modelo 2026. El motivo es un problema de software relacionado con la gestión de la batería que, en determinadas circunstancias, puede provocar una pérdida de potencia mientras el vehículo está circulando.

  1. El Toyota C-HR eléctrico puede perder potencia durante la marcha
  2. El sistema de protección puede terminar desconectando la potencia
  3. La solución es una actualización de software, pero hay que ir al taller
  4. Un eléctrico nuevo con una asignatura pendiente en software
  5. Una actualización de software y solucionado. O eso espero

El Toyota C-HR eléctrico puede perder potencia durante la marcha

El origen del problema no estaría en las celdas de la batería ni en un componente mecánico. Toyota ha identificado el fallo en el software de la unidad electrónica encargada de controlar diferentes funciones del sistema eléctrico del vehículo, conocida como Battery Electric Vehicle Electronic Control Unit.

El escenario que puede desencadenar el problema se produce cuando la batería de tracción se encuentra con un nivel de carga elevado y el vehículo utiliza la frenada regenerativa.

En un coche eléctrico, al levantar el pie del acelerador o frenar, el motor puede invertir parcialmente su funcionamiento y actuar como generador. De esta manera, además de reducir la velocidad del vehículo, recupera parte de la energía que normalmente se perdería y la almacena nuevamente en la batería.

El problema aparece cuando esa batería ya se encuentra prácticamente llena y el sistema intenta introducir más energía mediante la regeneración.

El sistema de protección puede terminar desconectando la potencia

Según la explicación facilitada por Toyota, el software de la unidad de control puede permitir una situación de sobrecarga de la batería de tracción cuando el estado de carga ya es elevado.

Las protecciones del propio vehículo intervienen entonces para evitar que la batería continúe recibiendo energía. Como consecuencia, el sistema puede desconectarse y provocar una pérdida de potencia durante la conducción.

Aunque se trata de una medida de protección destinada precisamente a evitar daños mayores en la batería, que esto suceda con el coche en movimiento introduce un evidente riesgo de seguridad. Una pérdida repentina de propulsión puede incrementar las posibilidades de sufrir un accidente, especialmente en vías rápidas o situaciones en las que sea necesario mantener la aceleración.

Interior del Toyota C-HR+
Interior del Toyota C-HR+

La solución es una actualización de software, pero hay que ir al taller

La buena noticia para los propietarios es que Toyota no necesita sustituir la batería ni realizar una intervención importante sobre el sistema de propulsión.

La solución consiste en actualizar el software de la unidad electrónica afectada. Sin embargo, hay un detalle especialmente llamativo: los propietarios tendrán que llevar físicamente su C-HR a un concesionario para realizar la actualización.

Y es aquí donde este problema deja otra lectura interesante sobre el nuevo eléctrico de Toyota.

En 2026, las actualizaciones OTA (Over-the-Air) se han convertido en una herramienta cada vez más importante en los vehículos modernos. Permiten instalar determinadas mejoras y corregir errores de software de forma remota, de manera similar a lo que ocurre con un teléfono móvil.

El C-HR eléctrico, pese a ser un modelo de nueva generación, no dispone de la capacidad necesaria para resolver esta incidencia mediante una actualización inalámbrica.

Toyota C-HR+ - Vista lateral
Toyota C-HR+ - Vista lateral

Un eléctrico nuevo con una asignatura pendiente en software

La situación resulta todavía más curiosa teniendo en cuenta que el C-HR eléctrico llegó prácticamente al mismo tiempo que otros importantes lanzamientos de Toyota.

El crossover utiliza una generación anterior del sistema multimedia de la compañía en lugar de adoptar la arquitectura Arene más moderna. En su interior encontramos una gran pantalla de 14 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto, pero la experiencia tecnológica no está al nivel de los vehículos eléctricos más avanzados del mercado.

Esto no parece haber frenado, al menos por ahora, la evolución comercial de los eléctricos de Toyota en Estados Unidos. Durante la primera mitad de 2026, las ventas de coches eléctricos de la marca crecieron un 136% frente al mismo periodo de 2025.

Parte de ese importante incremento está relacionado precisamente con la renovación de su gama eléctrica, donde el C-HR comparte protagonismo con el actualizado Toyota bZ y el nuevo bZ Woodland.

Una actualización de software y solucionado. O eso espero

Que un problema de software pueda solucionarse simplemente reprogramando una centralita es mucho mejor que encontrarse ante un defecto físico de la batería. Sin embargo, este caso también deja en evidencia una debilidad que los fabricantes tradicionales deberían solucionar cuanto antes.

Un coche eléctrico moderno no es únicamente una batería, motores eficientes y una pantalla de gran tamaño. El software, la conectividad y la posibilidad de actualizar el vehículo remotamente son ya elementos fundamentales.

Obligar a cerca de 10.000 clientes a desplazarse hasta un concesionario para instalar una corrección de software parece difícil de justificar en 2026. Y más aún tratándose de un vehículo eléctrico completamente nuevo.

Toyota está avanzando rápidamente en electrificación y sus ventas empiezan a reflejarlo, pero competir con los fabricantes que nacieron en la era del vehículo conectado también exige acelerar en aspectos que no se solucionan simplemente aumentando la autonomía o mejorando la potencia. La arquitectura electrónica y las actualizaciones OTA serán cada vez más importantes, y este C-HR demuestra por qué.

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