El Tesla Roadster se retrasa otra vez: su presentación apunta ahora a agosto en Texas
El Tesla Roadster de nueva generación se ha convertido en uno de esos coches que viven entre la expectación, la promesa técnica y la paciencia de quienes llevan años esperando verlo en su versión definitiva. Según una información publicada por The Information y recogida por varios medios especializados, Tesla habría retrasado de nuevo la presentación del deportivo eléctrico, que ahora apuntaría al mes de agosto. Por ahora, la compañía no ha confirmado oficialmente la fecha ni ha enviado invitaciones para un evento concreto.
La noticia llega después de varios cambios de planes en torno a un modelo que fue mostrado inicialmente como prototipo en 2017 y que, en teoría, debía llegar a producción mucho antes. La fecha de 2020 quedó atrás por los problemas derivados de la pandemia y de la cadena de suministro, pero lo cierto es que, años después, el Roadster sigue sin tener una presentación final cerrada ni un calendario de entregas comunicado de forma oficial.
Texas gana fuerza como escenario del nuevo Roadster
Uno de los detalles más interesantes del informe es que la presentación tendría lugar en Texas. No sería una elección casual: en las últimas semanas, directivos de Tesla han señalado este estado como el lugar donde se fabricaría el nuevo Roadster, reforzando el papel de la Gigafactory de Texas dentro de los futuros planes industriales de la marca.
Sobre el papel, el Roadster sigue siendo uno de los proyectos más extremos de Tesla. En la página oficial del fabricante se mantienen cifras realmente ambiciosas: más de 250 mph de velocidad máxima, equivalentes a más de 402 km/h, una autonomía de 620 millas, unos 998 kilómetros, y una aceleración de 0 a 60 mph en 1,9 segundos. También aparece una reserva base de 50.000 dólares, que al cambio actual son aproximadamente 43.000 euros, tomando como referencia el tipo publicado por el Banco Central Europeo el 5 de junio de 2026.
El paquete SpaceX podría ser el gran protagonista
La gran incógnita está en el llamado paquete SpaceX. Elon Musk lleva años dejando caer que el Roadster podría incorporar algún tipo de sistema derivado de la tecnología aeroespacial para mejorar la aceleración e incluso permitir capacidades poco habituales en un coche de producción. El nuevo informe apunta a que Tesla podría mostrar este sistema durante el evento, aunque conviene mantener cierta cautela hasta que exista una confirmación oficial.
El objetivo sería convertir al Roadster en algo más que un superdeportivo eléctrico rápido. Tesla quiere que este coche sea una demostración tecnológica, una especie de escaparate sobre ruedas capaz de reforzar la imagen más futurista de la marca. No obstante, cuanto más altas son las expectativas, más difícil resulta cumplirlas sin decepcionar.
Un coche que necesita pasar de la promesa a los hechos
El problema para Tesla no es la falta de interés. Al contrario, el Roadster sigue generando titulares cada vez que aparece una nueva pista. El verdadero reto es que el proyecto acumula tantos retrasos que cada nuevo rumor se recibe con entusiasmo, pero también con escepticismo.
En julio del año pasado, Lars Moravy ya dejó entrever que el coche seguía en desarrollo y que el equipo estaba preparando una demostración muy ambiciosa. También se ha hablado en varias ocasiones del papel de Franz von Holzhausen en el diseño final del vehículo, con la idea de llevar el producto más allá de lo que se mostró inicialmente.
La eterna promesa y continuos retrasos que ya cansan
El Roadster es, probablemente, el coche que mejor resume las virtudes y los riesgos de Tesla. Por un lado, representa esa capacidad de la marca para imaginar productos que parecen ir varios años por delante del mercado. Por otro, también evidencia el desgaste que provocan los anuncios demasiado tempranos.
Si Tesla consigue presentar en agosto un Roadster funcional, espectacular y con una tecnología realmente diferencial, el retraso quedará parcialmente olvidado. Pero si el evento vuelve a moverse o se limita a nuevas promesas sin fechas claras, la paciencia de muchos seguidores empezará a agotarse. En este caso, Tesla no necesita otro titular grandilocuente: necesita enseñar el coche, demostrar lo que puede hacer y explicar cuándo llegará a los clientes. ¿Podemos tener esperanzas de que el Tesla Roadster empiece a su aventura comercial en 2027 con las primeras entregas para ese año? No lo tenemos asegurado, pero lo que sea retrasar mas esa fecha va a ser muy decepcionante para los seguidores de Tesla y Elon Musk.