La demostración del Tesla Roadster será en abril de 2026
La producción y primeras entregas del nuevo Tesla Roadster están previstos para 2027
Tesla ha vuelto a postergar uno de sus proyectos más esperados. El próximo Roadster, la segunda generación del deportivo eléctrico con el que la marca quiere redefinir las prestaciones en este segmento, no será presentado este año como se había prometido en repetidas ocasiones. Durante la última junta anual de accionistas, Elon Musk confirmó que el primer prototipo funcional del vehículo será desvelado finalmente el 1 de abril de 2026, una fecha que, curiosamente, coincide con el "April Fools' Day", una jornada tradicionalmente asociada a las bromas en el mundo anglosajón. Musk incluso bromeó con esta coincidencia, sugiriendo que les da cierto “margen de maniobra” en caso de futuros cambios.
Este anuncio supone un giro importante respecto a las previsiones previas. El propio Musk había asegurado que el coche sería mostrado antes de terminar 2025, y tanto él como otros ejecutivos de Tesla reiteraron este plazo en varias ocasiones a lo largo del año. Sin embargo, este nuevo cronograma sitúa la presentación del modelo con casi una década de retraso respecto a su anuncio inicial en 2017.
Producción en el horizonte… lejano
Junto con el cambio en la fecha de presentación, también se retrasa el inicio de la producción. Musk explicó que el comienzo de la fabricación está previsto para un año después del evento de presentación, lo que apunta a que no veremos las primeras unidades salir de fábrica hasta algún momento de la primera mitad de 2027. Esto implica que, quienes hayan reservado el vehículo –algunos pagando depósitos desde hace años, especialmente los que optaron por la versión “Founders Series”– aún tendrán que armarse de paciencia.
Tesla no ha revelado las razones exactas detrás de este nuevo retraso, aunque se especula que podrían estar relacionadas con el desarrollo de tecnologías avanzadas que aún están en fase experimental. No sería la primera vez que la marca ajusta sus planes para intentar ofrecer algo que realmente rompa moldes.
Un coche que promete lo imposible
Pese al nuevo aplazamiento, Elon Musk sigue insistiendo en que la espera valdrá la pena. En una reciente aparición en el podcast de Joe Rogan, dejó caer que la demostración del Roadster será “inolvidable” e incluso sugirió que el vehículo podría volar brevemente. No es una afirmación nueva: desde hace años, Musk ha hablado de un paquete especial desarrollado por SpaceX –otra de sus compañías– que incluiría propulsores de gas frío para mejorar la aceleración del coche y, en teoría, permitir que se eleve del suelo por cortos instantes.
Estas capacidades, aunque suenen a ciencia ficción, no están del todo descartadas en un prototipo experimental. El “paquete SpaceX” incluiría al menos diez propulsores ubicados estratégicamente para ofrecer una experiencia cercana a la de una nave, elevando la propuesta de valor del Roadster a un terreno que ningún otro deportivo eléctrico ha explorado hasta ahora.
Prestaciones que siguen siendo una incógnita
Aunque Tesla ha sido parca en detalles específicos sobre la versión final del nuevo Roadster, las promesas que rodean al vehículo lo posicionan como uno de los modelos más ambiciosos del fabricante. Se espera que equipe tres motores eléctricos, una batería de gran capacidad y prestaciones de infarto, con una aceleración de 0 a 100 km/h por debajo de los 2 segundos y una autonomía teórica cercana a los 1.000 kilómetros. Estas cifras, si se materializan, lo colocarían en lo más alto del ranking mundial de superdeportivos eléctricos.
No obstante, la compañía ha mantenido un cierto hermetismo sobre qué configuraciones exactas estarán disponibles al inicio ni sobre el precio final del modelo. Originalmente, se habló de un coste de entrada en torno a los 200.000 dólares (aproximadamente 188.000 € al cambio actual), pero con los años y la inflación, no sería sorprendente que esta cifra aumente significativamente.
Expectación intacta, pero con cautela
Aunque muchos seguidores de la marca pueden sentirse decepcionados por este nuevo retraso, la expectación sigue viva. Tesla ha demostrado en el pasado que es capaz de romper esquemas cuando finalmente lanza un producto al mercado. Y aunque los plazos suelen estirarse más de lo anunciado, también es cierto que sus presentaciones rara vez pasan desapercibidas.
El Roadster 2.0, si llega con todo lo prometido, podría convertirse en una auténtica joya tecnológica, tanto por sus prestaciones como por el impacto que tendría en la industria. Sin embargo, a medida que se acumulan los años, también aumenta la presión sobre Tesla para cumplir, por fin, con sus promesas.