El Tesla Roadster hará una demostración en circuito en 2025
El jefe de diseño de Tesla asegura que el proyecto Roadster sigue en marcha y que este mismo año tendremos noticias de él
Tras años de anuncios, promesas y retrasos, el esperado Tesla Roadster de segunda generación parece estar cada vez más cerca de convertirse en realidad. Así lo ha confirmado Franz von Holzhausen, jefe de diseño de Tesla, quien asegura que la revelación oficial y una primera demostración del vehículo llegarán antes de que finalice 2025. Pese al escepticismo que rodea al proyecto desde su presentación original en 2017, esta vez las señales parecen apuntar a que el superdeportivo eléctrico de Tesla está más vivo que nunca.
Un sueño eléctrico pospuesto una y otra vez
El Roadster fue presentado por primera vez hace ya más de ocho años, como una declaración de intenciones: Tesla quería demostrar que un coche eléctrico podía superar en prestaciones, diseño y tecnología a cualquier deportivo de combustión. La idea era revolucionaria, pero su desarrollo ha estado plagado de demoras. El modelo debía haber entrado en producción en 2020, pero la compañía terminó priorizando la fabricación a gran escala de sus modelos más populares, como el Model 3 y el Model Y.
Sin embargo, y pese a esa larga espera, Tesla nunca ha abandonado del todo el proyecto. De hecho, tanto Elon Musk como otros altos cargos de la compañía han ido dejando pequeñas pistas de que el Roadster no estaba muerto, solo hibernando. En una entrevista reciente en el pódcast "Ride The Lightning", el propio Von Holzhausen se mostró entusiasmado con lo que están a punto de mostrar: "Estoy deseando presentar el Roadster por muchas razones. La espera valdrá la pena", afirmó.
Prestaciones de otro planeta
Si Tesla cumple con lo prometido, el nuevo Roadster no solo será un superdeportivo eléctrico, será una auténtica revolución dentro de la automoción. Desde el primer momento, Elon Musk ha puesto sobre la mesa cifras que parecen sacadas de la ciencia ficción: aceleración de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en menos de dos segundos, una velocidad máxima por encima de los 400 km/h, y una autonomía superior a los 1.000 km.
A eso se suma una propuesta que parece sacada del departamento de innovación de SpaceX: un paquete opcional con propulsores de gas frío, que permitirían reducir aún más el tiempo de aceleración, llevándolo hasta una cifra cercana a los 1,1 segundos. Aunque todavía no hay confirmación oficial de que este “SpaceX package” llegue al modelo de producción, el solo hecho de que Tesla lo contemple habla del enfoque radical con el que se está desarrollando el vehículo.
Una joya de diseño exclusiva dentro del universo Tesla
Más allá de sus prestaciones técnicas, el nuevo Roadster también marcará un punto de inflexión en cuanto a diseño y exclusividad dentro del catálogo de Tesla. Según ha adelantado Von Holzhausen, el vehículo contará con una gama de pinturas totalmente exclusiva, alejada de los acabados estándar de la marca. Este detalle no es menor: es una clara señal de que Tesla quiere posicionar el Roadster como un modelo de culto, una joya sobre ruedas destinada a captar miradas.
“La estética va a tener un papel fundamental. Queremos que el Roadster se distinga del resto de nuestros vehículos desde cualquier ángulo, incluso antes de que lo escuches acelerar”, señaló el diseñador. A nivel visual y de acabados, el nuevo Roadster será un escaparate de todo lo que Tesla puede ofrecer cuando no se pone límites.
¿Cuándo llegará realmente?
A pesar del optimismo transmitido por los directivos de Tesla, no son pocos los que se muestran cautelosos. Las promesas en torno al Roadster llevan demasiado tiempo sobre la mesa sin materializarse. Sin ir más lejos, algunos de los primeros clientes que reservaron el coche hace casi una década —como el conocido youtuber MKBHD— han cancelado recientemente sus pedidos, cansados de esperar.
No obstante, Von Holzhausen insiste en que el plan sigue en pie: la demostración pública se hará en 2025 y, aunque no hay una fecha concreta para el inicio de la producción, desde Tesla afirman que ocurrirá “en los próximos dos años”. En otras palabras, no sería descabellado pensar que el coche comience a entregarse a partir de 2026 o 2027.
El papel del Roadster en el ecosistema Tesla
Más que un simple coche, el nuevo Roadster representa una visión. Para Tesla, será su “vehículo halo”: un modelo que no busca tanto el volumen de ventas como mostrar de lo que son capaces en términos de innovación, ingeniería y ambición. Las tecnologías desarrolladas para este coche —desde nuevos materiales hasta plataformas eléctricas avanzadas— podrían terminar llegando a futuros modelos de gran producción.
Además, el Roadster también sirve como un potente mensaje hacia la competencia. En un mercado donde los superdeportivos eléctricos de marcas tradicionales como Porsche, Lotus o Rimac empiezan a ganar terreno, Tesla quiere dejar claro que sigue liderando la revolución eléctrica también en el terreno de las emociones fuertes.