Ford llama a revisión a 86.543 Mustang Mach-E por una pieza que puede desprenderse
Ford ha puesto en marcha en Estados Unidos una nueva llamada a revisión que afecta a 86.543 unidades del Mustang Mach-E correspondientes a los años modelo 2023, 2024 y 2025. El problema no está relacionado con la batería ni con el sistema de propulsión eléctrico, sino con una moldura situada junto a una de las ventanillas laterales traseras que podría soltarse mientras el vehículo está circulando.
Aunque a primera vista pueda parecer una incidencia menor, una pieza que se desprende de un coche en movimiento puede convertirse en un objeto peligroso para otros usuarios de la carretera. Precisamente por este motivo Ford ha decidido actuar, pese a calcular que únicamente alrededor del 1% de los vehículos incluidos en la campaña presentan realmente el defecto.
- Ford revisará 86.543 Mustang Mach-E por un problema en una moldura trasera
- El origen del fallo está en el proceso de fabricación
- Ford ha recibido 219 avisos, pero no constan accidentes
- ¿Qué deben hacer los propietarios?
- Una llamada a revisión que no debe de preocupar en exceso
Ford revisará 86.543 Mustang Mach-E por un problema en una moldura trasera
La campaña, identificada internamente por Ford con el número 26S56 y por la NHTSA como 26V487, incluye determinados Mustang Mach-E fabricados entre el 17 de febrero de 2023 y el 8 de octubre de 2024. En total, la compañía considera potencialmente afectadas 86.543 unidades comercializadas en Estados Unidos y sus territorios federales.
El elemento problemático es la moldura asociada al cristal lateral fijo situado en la zona posterior del vehículo. Si su fijación no es suficientemente resistente, puede terminar despegándose y caer a la carretera.
Ford señala además que los propietarios podrían detectar algunos indicios antes de que llegue a desprenderse. Entre ellos se encuentran una moldura aparentemente suelta o mal asentada, además de ruidos aerodinámicos, chirridos o vibraciones durante la conducción.
El origen del fallo está en el proceso de fabricación
La investigación de Ford comenzó después de detectar un incremento de reclamaciones de garantía relacionadas con esta pieza. La compañía abrió formalmente el análisis del problema en mayo de 2026 y terminó identificando su origen en un cambio introducido años antes en la planta del proveedor.
El fabricante de la pieza es Saint-Gobain México S.A. de C.V., proveedor Tier 1 de Ford. En febrero de 2023 se instaló un nuevo dispositivo de montaje que redujo el tiempo necesario para colocar la moldura sobre el cristal. El inconveniente es que ese proceso más rápido no dejaba suficiente tiempo para que el producto utilizado como imprimación completase correctamente su curado, reduciendo la adherencia final.
El proveedor introdujo una solución permanente en septiembre de 2024: añadió un temporizador al proceso de montaje que obliga a esperar 30 segundos antes de instalar la moldura, asegurando así un tiempo de curado adecuado.
Ford ha recibido 219 avisos, pero no constan accidentes
Hasta el 21 de julio de 2026, Ford tenía constancia de 219 informes relacionados con molduras sueltas o desprendidas en vehículos pertenecientes al periodo afectado. La parte positiva es que el fabricante asegura que no tiene conocimiento de accidentes ni lesiones relacionados con este defecto.
La NHTSA, sin embargo, consideró que la pieza podía suponer un peligro para otros usuarios debido, entre otros factores, a sus bordes. Esto terminó impulsando la campaña preventiva.
¿Qué deben hacer los propietarios?
Ford comenzará a enviar las primeras cartas informativas a los propietarios entre el 10 y el 14 de septiembre de 2026. Los números VIN afectados deberían poder consultarse desde el 7 de septiembre. Por ahora, la fecha de inicio de la reparación definitiva todavía está pendiente de concretarse.
Cuando esté disponible la solución, los propietarios deberán acudir a un concesionario Ford o Lincoln, donde se inspeccionará la moldura y se sustituirá si fuese necesario. La intervención será gratuita.
Conviene remarcar que esta documentación corresponde a la campaña de seguridad estadounidense. Los propietarios pueden comprobar posibles llamadas a revisión introduciendo el VIN de su vehículo en el buscador oficial de la NHTSA.
Una llamada a revisión que no debe de preocupar en exceso
No estamos ante uno de esos fallos que hacen pensar inmediatamente en un problema grave del coche eléctrico, y eso es importante dejarlo claro. El Mustang Mach-E no está siendo llamado a revisión por su batería, su motor o algún defecto que pueda dejarlo inmovilizado, sino por una pieza aparentemente secundaria.
Sin embargo, este caso demuestra que en un automóvil cualquier elemento exterior debe estar diseñado para permanecer en su sitio durante toda su vida útil. Una moldura que se desprende a velocidad de autopista puede dejar de ser un simple problema de acabado para convertirse en un riesgo para el coche que circula detrás. Que Ford haya ampliado la campaña a más de 86.000 unidades pese a estimar que únicamente un 1% podría estar realmente afectado parece, en este caso, una decisión razonable.
