Tesla añade nuevos modos de tracción al Model 3 y Model Y para lluvia, nieve y barro
Tesla prepara una nueva mejora por software para el Model 3 y el Model Y con la llegada de nuevos modos de control de tracción, una función pensada para mejorar la conducción en lluvia, nieve, hielo, barro o arena y que hasta ahora estaba más asociada a otros modelos de la marca.
Tesla prepara una mejora pensada para esos días en los que la carretera no acompaña: lluvia intensa, nieve, hielo, barro o arena. La marca incorporará nuevos modos de control de tracción en sus coches, una función especialmente interesante para los Tesla Model 3 y Model Y.
La novedad llegará dentro de la actualización de verano de 2026, también identificada como versión 2026.26, y permitirá elegir entre tres configuraciones: Auto, Superficie resbaladiza y Asistencia para salir atascado. El objetivo es sencillo: ofrecer más confianza cuando las condiciones de adherencia no son las ideales.
Tesla mejora el control de tracción del Model 3 y Model Y
Tesla sigue ampliando las funciones de sus coches mediante actualizaciones OTA, y la última novedad va más allá del entretenimiento o los pequeños ajustes de interfaz. La compañía está incorporando nuevos modos de control de tracción que permitirán adaptar mejor la respuesta del vehículo a distintos escenarios de conducción.
Hasta ahora, este tipo de soluciones estaba más asociada a modelos como el Model S, el Model X o incluso el Cybertruck, vehículos donde Tesla ya había ofrecido configuraciones más específicas para terrenos complicados. Sin embargo, el cambio importante está en que ahora esta función también aterriza en los modelos más populares de la marca: el Tesla Model 3 y el Tesla Model Y.
Tres modos para lluvia, hielo, nieve, barro o arena
La nueva función se divide en tres modos principales. El primero es Auto, pensado para la conducción diaria y para situaciones normales. Es el ajuste que el coche activará por defecto al iniciar cada trayecto, evitando que el conductor tenga que recordar qué configuración dejó seleccionada anteriormente.
El segundo modo es Superficie resbaladiza, diseñado para carreteras mojadas, heladas o con nieve. En este caso, el sistema busca repartir mejor la tracción para mejorar la estabilidad y reducir pérdidas de adherencia en momentos delicados. Tesla ya explica en sus manuales que este tipo de configuración ayuda a distribuir la tracción entre las ruedas para ganar control en firmes complicados.
El tercer modo es Stuck Assist, o asistencia cuando el vehículo se queda atascado. Está pensado para situaciones en nieve, barro o arena, donde permitir cierto deslizamiento de las ruedas puede ayudar a liberar el coche. Eso sí, conviene no confundir esta función con una solución milagrosa: si el coche está hundido o bloqueado en una zona complicada, seguirá siendo necesaria la intervención del conductor y, en algunos casos, ayuda externa.
Cómo se activa la nueva función
Según las notas de la actualización, estos modos estarán disponibles desde el menú del vehículo siguiendo la ruta Controles > Dinámica > Modo de control de tracción. La propia Tesla indica que el sistema volverá automáticamente al modo Auto al comenzar cada nuevo desplazamiento.
Este detalle es importante porque evita usos incorrectos. Un modo pensado para salir de barro o nieve no debería mantenerse activo de forma permanente en carretera seca, ya que el comportamiento del coche podría no ser el más adecuado para una conducción normal.
Una actualización de verano con más cambios
La llegada de estos modos forma parte de la actualización de verano de Tesla de 2026, una de las grandes entregas estacionales que la marca suele lanzar a lo largo del año. Además de este nuevo control de tracción, la versión también incluye mejoras relacionadas con navegación, personalización del vehículo, nuevas funciones desde la aplicación móvil y cambios vinculados a la experiencia de conducción autónoma.
Para muchos propietarios, este tipo de actualizaciones es una de las grandes ventajas del ecosistema Tesla. No se trata únicamente de recibir correcciones menores, sino de ver cómo el coche gana funciones con el paso del tiempo sin pasar por el taller.
No es una nueva función llamativa pero si muy útil y necesaria
Esta mejora puede parecer pequeña frente a novedades más llamativas como el Full Self-Driving, pero en el uso real puede ser mucho más útil de lo que parece. No todos los conductores viven en zonas con nieve, barro o carreteras heladas, pero quienes sí se enfrentan a esas condiciones valorarán mucho tener un control más específico del comportamiento del coche.
También es una novedad interesante porque acerca funciones más avanzadas a los modelos de mayor volumen de Tesla. El Model 3 y el Model Y son los coches que más representan a la marca en Europa, y dotarlos de más herramientas para conducción adversa tiene todo el sentido.
Eso sí, conviene mantener los pies en el suelo. Un modo de tracción no sustituye unos buenos neumáticos de invierno, una presión adecuada o una conducción prudente. La electrónica ayuda, pero la física sigue mandando. Aun así, que Tesla incorpore estas opciones por software demuestra una vez más el potencial de sus actualizaciones OTA para mejorar coches que ya están en la carretera.
