Conduce un BYD Tang en China y se le cae el motor al suelo: la marca dice que se debe "a un impacto en los bajos"
Un vídeo grabado en una calle inundada de Shenyang ha puesto a BYD en el centro del debate después de mostrar a un Tang circulando mientras arrastraba el conjunto del motor trasero bajo el vehículo. La marca china ha explicado ahora que el desprendimiento no se debió a un fallo de fabricación, sino a un fuerte impacto en los bajos al atravesar una zona con agua acumulada.
Un vídeo grabado en Shenyang, China, ha puesto a BYD en el centro de la conversación. En las imágenes se ve a un BYD Tang avanzando por una calle inundada mientras arrastra bajo el paragolpes trasero una gran pieza metálica que, según la marca, corresponde al conjunto del motor eléctrico posterior.
La escena se viralizó rápidamente en redes sociales, donde muchos usuarios bromearon con que el SUV “había dado a luz” a su propio motor. Sin embargo, BYD ha salido al paso de las especulaciones y sostiene que no se trata de un fallo de calidad, sino de las consecuencias de un fuerte golpe en los bajos del vehículo al circular por agua acumulada.
BYD señala a un impacto oculto bajo el agua
La explicación llegó tras una consulta telefónica realizada el 14 de julio por Langzhang News al servicio oficial de atención al cliente de BYD Auto. Según la compañía, el Tang sufrió una colisión severa en la parte inferior del vehículo mientras atravesaba una zona inundada en Shenyang.
La marca asegura que los datos de funcionamiento del coche y los daños observados en los puntos de anclaje indican que el conjunto del motor eléctrico trasero fue arrancado por una fuerza externa. Es decir, el vehículo habría golpeado algún objeto sumergido, como una piedra, un bordillo o un elemento oculto bajo el agua, provocando que la unidad motriz quedara desprendida.
BYD insiste en que el motor no se soltó durante una conducción normal ni por un defecto de fabricación. La compañía enmarca el suceso como un daño por impacto en los bajos, agravado por la imposibilidad de ver qué había bajo la superficie del agua.
El SUV siguió avanzando pese al daño
Uno de los aspectos que más llamó la atención del vídeo es que el BYD Tang continuó circulando con las luces encendidas mientras el conjunto del motor quedaba arrastrándose por detrás. En las imágenes se aprecia cómo la pieza permanece unida al vehículo, aparentemente por cableado o elementos de conexión, mientras el SUV avanza por la zona anegada.
La falta de una explicación inmediata por parte de BYD alimentó todo tipo de teorías en redes sociales. Algunos usuarios lo interpretaron como una posible avería estructural, mientras que otros lo utilizaron para cuestionar la resistencia de los coches eléctricos en situaciones de inundación.
Con su respuesta, BYD intenta separar dos debates distintos: por un lado, la estanqueidad de sus baterías y sistemas eléctricos; por otro, la resistencia física del vehículo ante un impacto fuerte en los bajos.
La advertencia de BYD sobre circular por inundaciones
El caso llega pocos días después de que He Zhiqi, vicepresidente ejecutivo de BYD, lanzara una advertencia pública sobre los riesgos de conducir en zonas inundadas. El directivo recordó que las baterías Blade de la compañía cuentan con niveles de protección IP67 e IP68, pero subrayó que eso no debe interpretarse como una invitación a cruzar agua profunda.
La clave está en que una batería pueda estar bien protegida frente a la entrada de agua y, aun así, el coche sufrir daños mecánicos graves si golpea un obstáculo invisible. En una carretera cubierta por agua no se aprecia la profundidad real, ni el estado del firme, ni la presencia de objetos capaces de dañar el subchasis, la suspensión, el cableado o los soportes del motor.
No hay informe técnico completo por ahora
De momento, BYD no ha publicado un informe técnico detallado ni una inspección completa del vehículo afectado. La explicación conocida procede de su respuesta a medios chinos, donde la marca defiende que el caso no responde a un problema de calidad del modelo Tang.
El episodio, en cualquier caso, deja una lección clara para cualquier conductor de coche eléctrico: la protección de la batería no convierte al vehículo en anfibio. Aunque un sistema de alto voltaje pueda estar preparado para emergencias, los bajos siguen expuestos a golpes, arrastres y daños estructurales si se circula por zonas donde no se ve la calzada.
