El último lanzamiento del Starship de SpaceX nos regala unas imágenes impactantes con un amerizaje espectacular

SpaceX vuelve a acercar Starship a su objetivo de convertirse en un cohete totalmente reutilizable tras completar su vuelo integrado número 13, una prueba en la que desplegó por primera vez satélites Starlink V3 y logró el amerizaje más controlado de la nave hasta ahora, aunque el propulsor Super Heavy volvió a sufrir problemas en la fase final.

Lanzamiento Starship  Vuelo 13

SpaceX ha dado otro paso clave con Starship. La compañía ha completado el vuelo integrado número 13 de su megacohete y, por primera vez, ha desplegado satélites Starlink V3 reales, una generación llamada a multiplicar la capacidad de su red de internet desde el espacio.

La prueba no fue perfecta, porque el propulsor Super Heavy volvió a sufrir problemas durante su maniobra final. Aun así, el resultado deja una lectura clara: Starship empieza a acercarse a ese punto en el que ya no solo despega, sino que también sirve para probar tecnología operativa de futuro.

Si quieres ver los mejores momentos del lanzamiento, te recomiendo que veas el siguiente video, entenderás el gran hito obtenido por SpaceX en este lanzamiento. 

SpaceX estrena los Starlink V3 en el vuelo 13 de Starship

El gran protagonista de la misión fue el despliegue de 20 satélites Starlink V3, la nueva generación de la constelación de internet satelital de SpaceX. No eran simples maquetas ni simuladores de masa: eran unidades preparadas para probar comunicaciones, despliegue y comportamiento en vuelo dentro de una misión suborbital.

Estos satélites no permanecerán en servicio, ya que siguieron la misma trayectoria suborbital de Starship y se desintegraron durante la reentrada aproximadamente 20 minutos después de ser liberados. Era parte del plan: el objetivo no era dejarlos en órbita, sino validar el sistema de despliegue y recopilar datos antes de iniciar lanzamientos regulares.

Un salto enorme para la red Starlink

La importancia de los Starlink V3 está en sus cifras. Según los datos publicados por Starlink, cada satélite está diseñado para ofrecer hasta 1 Tbps de capacidad de descarga y 160 Gbps de subida, lo que supone unas 10 veces más capacidad de bajada y unas 22 veces más de subida frente a la generación V2.

Traducido a un uso real, esto permitiría a SpaceX aumentar la capacidad disponible en zonas con mucha demanda, mejorar la estabilidad del servicio y preparar la red para aplicaciones más exigentes. Starlink ya no apunta solo a hogares rurales o barcos: la siguiente fase pasa por movilidad, conectividad directa con móviles y servicios de datos mucho más intensivos.

El mejor amerizaje de Starship hasta ahora

El otro gran avance llegó al final del vuelo. La etapa superior Starship completó la reentrada atmosférica, ejecutó su maniobra de giro y realizó el amerizaje más suave logrado hasta la fecha en el océano Índico. La nave quedó intacta y flotando, un detalle muy valioso para los ingenieros, porque permite analizar con más precisión el estado del escudo térmico tras soportar las temperaturas extremas de la reentrada.

Además, seis de los Starlink V3 llevaban cámaras destinadas a fotografiar el escudo térmico de Starship durante la fase final del vuelo. Esa información puede ser clave para mejorar las losetas térmicas, uno de los puntos más delicados si SpaceX quiere que Starship sea realmente reutilizable con rapidez.

Momentos previos del amerizaje de Starship V3 en el vuelo 13
Momentos previos del amerizaje de Starship V3 en el vuelo 13

Super Heavy sigue siendo el punto débil

No todo salió como SpaceX habría querido. El propulsor Super Heavy volvió a fallar en su simulación de aterrizaje sobre el golfo de México. Durante la maniobra final, varios motores no se encendieron como estaba previsto, lo que provocó un impacto más duro de lo esperado y la pérdida del booster.

Este fallo no borra el éxito de la misión, pero sí recuerda que Starship todavía está en una fase de desarrollo agresiva. La etapa superior muestra progresos claros, mientras que el retorno controlado del propulsor sigue necesitando más refinamiento.

 

Un vuelo imperfecto, pero muy importante

Este vuelo 13 deja una sensación interesante: SpaceX no ha conseguido una misión redonda, pero sí una de esas pruebas que cambian la percepción del programa. Por primera vez, Starship no solo ha sido “el cohete gigante que se está probando”, sino una plataforma capaz de desplegar hardware real de Starlink V3.

Para mí, el dato más relevante no es solo el amerizaje suave, sino la combinación de tres cosas: despliegue de satélites, reentrada controlada y recuperación visual de datos del escudo térmico. Ahí está el verdadero camino hacia la reutilización. Si SpaceX consigue repetir esto con regularidad y resolver los problemas de Super Heavy, Starship puede convertirse en la pieza que faltaba para llevar Starlink a otra escala.

Pero además, hay algo muy importante, este vuelo 13 y gracias a los datos recopilados, va a permitir que el vuelo 14 de Starship ya sea orbital y además se intente capturarlo en la plataforma tal y como ha indicado el propio Elon Musk

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