El Range Rover Evoque pasará a ser una opción eléctrica
Uno de los modelos más populares de Range Rover, el Evoque, ya piensa en electrificarse por completo
La transformación de Land Rover hacia la electrificación total ya está en marcha, y será el Range Rover Evoque, uno de los modelos más vendidos y reconocibles de la firma británica, el encargado de abrir una nueva etapa.
La llegada de su versión 100 % eléctrica supondrá un punto de inflexión tanto para la gama Range Rover como para el posicionamiento de la marca frente a los grandes rivales alemanes.
Un nuevo rumbo para Land Rover
Aunque Land Rover ha avanzado en los últimos años con versiones híbridas enchufables y microhíbridas de algunos de sus modelos, hasta ahora no ha dado el salto definitivo a los vehículos completamente eléctricos. Esta situación está a punto de cambiar. La compañía, que pertenece al grupo Jaguar Land Rover (JLR), ha reconfigurado su estrategia inicial para centrarse en una electrificación progresiva y realista, sin abandonar de golpe sus motorizaciones térmicas ni la exitosa gama PHEV.
El objetivo final, no obstante, es claro: toda la gama Range Rover estará electrificada al 100 % en los próximos años. El primer paso llegará en 2026 con el esperado Range Rover Electric, un SUV de lujo que promete mantener intacto el ADN de la marca, incluida su capacidad offroad, a pesar del cambio de propulsión.
El Evoque eléctrico: un pilar fundamental
Entre las novedades más destacadas del plan de electrificación se encuentra la futura versión 100 % eléctrica del Evoque. Este SUV compacto, que actualmente ocupa la entrada a la gama Range Rover, está llamado a convertirse en una pieza clave dentro del nuevo ecosistema eléctrico de la marca. Su lanzamiento está previsto para 2028, justo una década después de la introducción de su generación actual.
Para esta nueva etapa, el Evoque se construirá sobre la nueva plataforma EMA (Arquitectura Modular Electrificada), una base desarrollada por Jaguar Land Rover especialmente pensada para modelos eléctricos de nueva generación. Esta arquitectura, que contará con un sistema de 800 voltios, permitirá no solo una carga ultrarrápida, sino también la posibilidad de integrar motorizaciones de rango extendido gracias a la inclusión de un pequeño motor de combustión, similar al sistema eREV que están adoptando otras marcas.
Además, este chasis de nueva factura ofrecerá mejoras notables en habitabilidad y capacidad de carga, optimizando el espacio interior y ampliando un maletero que ya en su configuración actual supera los 590 litros. Todo apunta a que el diseño exterior no experimentará una revolución, sino una evolución elegante del estilo actual del Evoque, manteniendo su identidad pero con trazos más refinados y aerodinámicos.
Producción británica y componentes de fabricación propia
El nuevo Evoque eléctrico compartirá línea de montaje con otros modelos de la marca en la planta de Halewood, en Merseyside (Reino Unido), donde actualmente se produce la generación vigente. Esta fábrica será reconvertida en una instalación exclusiva para vehículos eléctricos, reforzando el compromiso de JLR con la reindustrialización local y la soberanía tecnológica.
De hecho, los motores eléctricos que impulsarán al futuro Evoque serán desarrollados internamente por la marca, mientras que las baterías procederán de las nuevas instalaciones que el grupo matriz, Tata, comenzará a operar en Somerset a partir de 2027. Esta apuesta por la producción local busca reducir la dependencia de proveedores externos y asegurar una cadena de suministro más controlada y sostenible.
El Velar y el Defender Sport, parte de la misma estrategia
Antes de la llegada del Evoque eléctrico, JLR tiene previsto lanzar el Range Rover Velar BEV, otro modelo estratégico que adoptará la plataforma EMA. Aunque todavía se mantienen bajo secreto buena parte de sus especificaciones, se espera que ofrezca versiones con tracción total, una potencia superior a los 500 CV y una autonomía que superará los 600 km WLTP gracias a baterías de gran capacidad, probablemente por encima de los 100 kWh. Su presentación oficial podría producirse a mediados de 2026, según las últimas informaciones filtradas desde Reino Unido.
En paralelo, también el futuro Defender Sport adoptará esta misma base técnica, conformando así una triada de nuevos modelos eléctricos —Velar, Evoque y Defender Sport— que se construirán sobre la arquitectura EMA y que serán producidos en el mismo complejo de Halewood. Esto permitirá sinergias en costes, producción y desarrollo.
Un posicionamiento clave frente a Audi, BMW y Mercedes
La llegada del Evoque eléctrico no solo es importante para la evolución interna de la gama Range Rover, sino que supone una declaración de intenciones frente a sus competidores directos. Modelos como el Audi Q4 e‑tron, el BMW iX1 o el Mercedes EQA ya compiten en el segmento de SUV premium eléctricos, y era cuestión de tiempo que Land Rover reaccionara.
Eso sí, la firma británica quiere hacerlo sin renunciar a los valores que han definido a la marca: lujo, capacidades todoterreno, diseño sofisticado y confort de marcha. Se espera que el interior del nuevo Evoque incorpore un enfoque minimalista y premium, con tecnología de última generación y materiales sostenibles, siguiendo la tendencia del mercado de lujo hacia soluciones más responsables medioambientalmente.
Una nueva era para Land Rover
El Range Rover Evoque eléctrico será uno de los lanzamientos más importantes de Land Rover en la próxima década. No solo marcará el inicio real de su ofensiva eléctrica, sino que permitirá a la marca adaptarse a los nuevos retos del mercado europeo, donde la movilidad eléctrica gana terreno a pasos agigantados.
Mientras tanto, los híbridos enchufables seguirán siendo clave para mantener la oferta vigente y dar respuesta a una clientela diversa. Pero todo indica que, en unos años, el rugido de los motores térmicos de la marca irá dando paso al silencio de los eléctricos sin perder ni una pizca de su carácter.