GM decide dar por finalizada la producción de la furgoneta eléctrica BrightDrop
La baja demanda de la propuesta de BrightDrop ha hecho tomar una difícil decisión a GM, dar por finalizado el proyecto
General Motors (GM) ha decidido dar carpetazo al programa de la furgoneta eléctrica de reparto BrightDrop, anunciando que la producción de este modelo en la planta CAMI Assembly de Ingersoll (Ontario, Canadá) se detendrá de manera definitiva.
El programa se concebía como un pilar clave de las ambiciones comerciales de GM en el segmento de vehículos eléctricos (EV) de flota, pero ahora se ve como un giro decepcionante. En su comunicado, GM atribuye la decisión a un mercado de vehículos eléctricos comerciales "más lento de lo esperado", a un entorno regulatorio cambiante y a la eliminación de créditos fiscales para EE.UU.
Aunque la producción se restringirá sin planes de reubicación —la línea de producción de la furgoneta “Zevo” de BrightDrop está, a todos los efectos, muerta— GM señala que se está evaluando el futuro de la planta, sin embargo no ha anunciado un modelo de reemplazo concreto.
La decisión viene apenas dos años después de que GM, con el apoyo de 500 millones de dólares canadienses en subvenciones gubernamentales (y una inversión global significativa), celebrara la apertura de CAMI como la “primera planta de fabricación de EV a escala completa” de Canadá.
Para ponerlo en cifras: GM entregó apenas 146 furgonetas en EE.UU. en 2022 y 497 en todo 2023. No obstante, este año comenzaban a verse signos de recuperación: según datos de 2025, las ventas habrían alcanzado unas 2.384 unidades en el tercer trimestre, lo que supondría un aumento anual del 869 %. Se estimaba que las ventas totales podrían rondar las 4.000 unidades en el año. Pero para GM esa cifra palidece frente a los más de 60.000 vehículos que aún vende al año con sus modelos de vans tradicionales de gasolina – por ejemplo las Chevrolet Express y GMC Savana –, plataformas que datan de los años 90.
El sindicato Unifor, que representa a los cerca de 1.200 trabajadores afectados en CAMI, no cree que el problema sea solo de mercado: responsabiliza a las “políticas automovilísticas peligrosas y desestabilizadoras” del gobierno estadounidense (bajo la administración de Donald Trump) por haber desbaratado los apoyos a los EV. También se apunta que los programas de vehículos que cruzan la frontera entre EE.UU. y Canadá han sufrido desafíos desde 2025 a raíz de una guerra comercial lanzada por EE.UU. contra Canadá.
No obstante, conviene no achacar todo al factor político: GM demuestra una rapidez llamativa para abandonar sus programas de EV cuando las condiciones cambian, incluso cuando se trata de la propia industria emergente a la que apunta. En este caso, la empresa aceptó medio millón de dólares en dinero público para modernizar una fábrica —solo para abandonarla menos de 36 meses después de que saliera la primera unidad—. Y lo más preocupante: lo hace en un momento en que el mercado de vans eléctricas está, probablemente, despegando. Mientras tanto, otros jugadores como Ford con su e‑Transit o Rivian con su van comercial siguen apostando por ese segmento.
El catálogo de BrightDrop era algo más ambicioso que el de la competencia, lo que quizá limitó su mercado de referencia, pero sigo pensando que, a largo plazo, habrá un mercado significativo para vans eléctricas en el segmento comercial. De hecho, la capacidad de captar ese nicho podría marcar la diferencia en la transición hacia la movilidad eléctrica.