La fábrica de MG en Galicia recibe luz verde de Defensa: producirá hasta 120.000 coches al año
La futura fábrica de SAIC y MG en Galicia da un paso decisivo tras recibir el respaldo del Ministerio de Defensa, pese a las dudas generadas por su cercanía a instalaciones militares estratégicas de Ferrol. El proyecto contempla una importante inversión industrial y podría alcanzar una capacidad de hasta 120.000 coches al año.
El desembarco industrial de SAIC Motor en Galicia está más cerca de convertirse en realidad. El Ministerio de Defensa ha trasladado su posición favorable al proyecto que el grupo chino, propietario de MG, quiere desarrollar en Ferrol, aunque la cercanía de las futuras instalaciones a zonas militares estratégicas obligará previsiblemente a establecer condiciones específicas de seguridad.
Defensa allana el camino a la futura fábrica de SAIC en Ferrol
La ubicación elegida por SAIC se había convertido en el principal foco de incertidumbre. La futura factoría se proyecta en el puerto exterior de Ferrol, aproximadamente a cinco kilómetros en línea recta del arsenal de la Armada y cerca también de las instalaciones de Navantia, una zona especialmente sensible por su actividad militar.
Las dudas cobraron fuerza después de conocerse las advertencias relacionadas con posibles riesgos para la seguridad nacional. Sin embargo, la ministra de Defensa, Margarita Robles, comunicó al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que su departamento informaría favorablemente sobre el proyecto, sin perjuicio de las condiciones operativas que sean necesarias para proteger las instalaciones militares.
SAIC, además, no es un fabricante privado convencional. El control último de la compañía está vinculado a la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales de Shanghái, circunstancia que explica en parte el especial análisis al que está siendo sometida una inversión situada tan cerca de infraestructuras militares.
Una inversión de 200 millones de euros y hasta 120.000 coches
El proyecto tiene una enorme importancia para Ferrolterra. Los planes conocidos contemplan una inversión inicial cercana a los 200 millones de euros y alrededor de 1.000 puestos de trabajo directos, a los que podrían sumarse empleos indirectos y otras actividades vinculadas al complejo industrial de Ferrol y As Pontes. Si se cumplen los plazos previstos, las obras comenzarían en 2027 y la actividad industrial arrancaría en 2028.
La cifra más llamativa llegará posteriormente. Una vez desarrollada una segunda fase, SAIC plantea alcanzar una capacidad de producción de aproximadamente 120.000 vehículos al año. La intención también pasa por utilizar componentes producidos localmente, algo especialmente relevante si la compañía quiere crear en Galicia algo más que una instalación dedicada al ensamblaje.
Fabricar en Europa es especialmente importante para MG
La futura planta permitiría a SAIC reforzar su presencia industrial dentro de la Unión Europea en un momento especialmente delicado para los fabricantes chinos.
Los coches eléctricos de SAIC fabricados en China están actualmente sujetos a un derecho compensatorio del 35,3%, al que se suma el arancel ordinario del 10% aplicado a la importación de automóviles. Esto explica el enorme interés de la compañía en contar con producción europea, aunque el tratamiento arancelario final dependerá del grado de fabricación local y de las reglas de origen correspondientes.
Además, Bruselas también ha estudiado ampliar las medidas comerciales a otros vehículos electrificados procedentes de China, incluidos los híbridos enchufables, lo que aumenta todavía más el valor estratégico de disponer de capacidad productiva dentro de Europa.
MG ya tiene una fuerte presencia en España
El movimiento llega en un momento de gran implantación comercial de MG en nuestro país. Entre enero y julio de 2026, el MG ZS acumula 13.990 matriculaciones, mientras que el MG3 alcanza las 9.757 unidades. El HS suma 1.782 matriculaciones y el EHS llega a 1.849.
Estas cifras ayudan a entender por qué Galicia puede convertirse en una pieza fundamental dentro de los planes europeos de SAIC. Ya no se trata únicamente de vender coches fabricados en China, sino de establecer una base industrial propia en uno de sus mercados más importantes.
España toma la decisión correcta
Desde mi punto de vista, sería un error dejar escapar una inversión industrial de este calibre si los posibles riesgos de seguridad pueden resolverse mediante controles estrictos. Ferrol conoce demasiado bien lo que significa depender de pocos grandes focos de actividad y una fábrica capaz de generar empleo, proveedores y movimiento logístico puede tener un impacto enorme en la comarca.
Eso no significa conceder a SAIC vía libre. Su proximidad a instalaciones militares justifica una vigilancia muy superior a la de cualquier fábrica situada en un polígono convencional. Industria y seguridad no deberían plantearse como opciones incompatibles: el reto está precisamente en conseguir que ambas convivan.

