Chery invierte 65 millones de euros en KGM y preparan un nuevo SUV para Europa
Chery y KG Mobility (KGM) refuerzan su alianza con una inversión de unos 65 millones de euros que permitirá acelerar el desarrollo de nuevos vehículos, tecnologías electrificadas y proyectos pensados para mercados internacionales como Europa. El primer gran resultado será el SE10, un nuevo SUV llamado a continuar el legado del Rexton y cuyo lanzamiento está previsto para 2027.
Chery y KG Mobility (KGM) dan un paso importante en una relación que hasta ahora había estado centrada principalmente en compartir tecnología. El fabricante chino invertirá 75 millones de dólares, aproximadamente 65 millones de euros, en la compañía surcoreana para acelerar nuevos vehículos y reforzar su expansión internacional.
La operación también tiene una lectura empresarial importante: la inversión se realizará mediante bonos convertibles y, si finalmente se transforman íntegramente en acciones, Chery podría hacerse con aproximadamente un 10% de KGM. La compañía china se convertiría así en uno de los accionistas más relevantes del fabricante anteriormente conocido como SsangYong.
- Chery y KGM llevan su alianza a un nuevo nivel
- El SE10 será el primer gran resultado de esta colaboración
- Un segundo coche conjunto tendrá a Europa entre sus prioridades
- Semiconductores, conducción autónoma y fábricas compartidas
- Alianzas con mucho sentido
Chery y KGM llevan su alianza a un nuevo nivel
La relación entre ambos fabricantes no comienza con esta inversión. En 2024, KGM alcanzó un acuerdo para utilizar tecnología de plataforma de Chery y, en abril de 2025, ambas compañías ampliaron su colaboración con el desarrollo conjunto de nuevos SUV. Ahora, la entrada de capital consolida una alianza que pretende ir bastante más allá de un simple intercambio tecnológico.
El objetivo es combinar los puntos fuertes de cada compañía. KGM aportará su experiencia en diseño, planificación de producto y desarrollo de vehículos, mientras que Chery pondrá sobre la mesa sus plataformas globales, sistemas de propulsión electrificados y tecnología asociada a los denominados vehículos de nueva energía.
El SE10 será el primer gran resultado de esta colaboración
El modelo que mejor representa esta estrategia es conocido internamente como SE10. Se trata de un nuevo SUV que ocupará un lugar especialmente importante dentro de la gama de KGM al plantearse como sucesor del Rexton.
Su llegada está prevista para principios de 2027, con una gama formada inicialmente por una versión de gasolina y otra híbrida enchufable PHEV. Reuters apunta concretamente a enero de 2027 como fecha prevista para su lanzamiento y confirma que utilizará tecnología de la plataforma T2X de Chery.
Para KGM, recurrir a una arquitectura ya desarrollada por un fabricante con el volumen de Chery puede permitir reducir los tiempos y costes necesarios para crear una nueva generación de vehículos, algo especialmente importante en un mercado donde electrificación, software y sistemas de asistencia exigen inversiones cada vez mayores.
Un segundo coche conjunto tendrá a Europa entre sus prioridades
El SE10 será solamente el comienzo. KGM y Chery ya han acordado poner en marcha un segundo proyecto de desarrollo conjunto, esta vez con una orientación claramente internacional.
El futuro vehículo se diseñará desde sus primeras etapas teniendo en cuenta mercados como Corea del Sur, China y, especialmente, Europa, adaptándose a las diferentes normativas, requisitos de seguridad y preferencias de cada región. Las empresas todavía deben concretar aspectos como el diseño definitivo, las especificaciones, los centros de producción y los países en los que será comercializado.
La importancia de los mercados exteriores resulta evidente para ambas. KGM vendió más de 55.000 vehículos durante la primera mitad de 2026 y aproximadamente el 60% correspondieron a exportaciones. Chery, por su parte, continúa siendo uno de los fabricantes chinos con mayor presencia internacional.
Semiconductores, conducción autónoma y fábricas compartidas
La colaboración tampoco se limitará a fabricar coches. Las dos compañías estudiarán proyectos relacionados con conducción autónoma, vehículos definidos por software (SDV), arquitecturas eléctricas y electrónicas, robótica y semiconductores para automoción. También se plantea la posibilidad de realizar inversiones conjuntas en este último terreno.
Otro punto especialmente interesante será el aprovechamiento conjunto de fábricas, cadenas de suministro y redes comerciales internacionales. Chery ha reconocido que su extensa infraestructura productiva fuera de China podría utilizarse dentro de futuros proyectos con KGM.
Alianzas con mucho sentido
La operación parece mucho más importante para KGM de lo que pueden sugerir esos 65 millones de euros. La verdadera ventaja está en ganar tiempo. Desarrollar desde cero plataformas electrificadas, software, electrónica avanzada y sistemas de conducción automatizada supone inversiones enormes para una marca del tamaño de KGM.
Chery puede ofrecerle esa tecnología y una escala industrial difícil de conseguir en solitario. El reto estará en encontrar el equilibrio adecuado: aprovechar todo ese conocimiento sin terminar dependiendo excesivamente de un socio externo.
El SE10 será la primera oportunidad real para comprobarlo. Si KGM consigue conservar una personalidad propia y combinarla con una plataforma competitiva y una buena tecnología híbrida enchufable, esta alianza podría convertirse en una de las piezas más importantes de su nueva etapa.
