Analizan cerca de 10.000 coches eléctricos duante 5 años: la fiabilidad de su batería sorprende para bien
La degradación de la batería es uno de los grandes temores al comprar un coche eléctrico, especialmente de segunda mano. Sin embargo, un amplio análisis realizado sobre casi 10.000 vehículos durante cinco años revela que la pérdida de capacidad es mucho menor de lo que muchos conductores imaginan, incluso en unidades con un kilometraje elevado.
La degradación de la batería continúa siendo uno de los grandes temores de quienes se plantean comprar un coche eléctrico, especialmente cuando se trata de un modelo usado. Sin embargo, los datos recopilados durante varios años sobre casi 10.000 vehículos dibujan una realidad bastante más tranquilizadora: perder una parte importante de la capacidad parece ser mucho menos habitual de lo que muchos conductores imaginan.
- Casi 10.000 pruebas de batería dejan un resultado difícil de ignorar
- Más de la mitad seguía por encima del 95%
- Por qué una batería de coche eléctrico no envejece como la de un móvil
- Hay que perder el miedo a la salud de la batería en un coche eléctrico
Casi 10.000 pruebas de batería dejan un resultado difícil de ignorar
El portal sueco especializado en compraventa de vehículos eléctricos Carla ha publicado los resultados de un amplio análisis elaborado a partir de 9.953 pruebas de batería realizadas entre 2022 y 2026 en coches eléctricos de diferentes marcas y modelos presentes en el mercado de segunda mano de Suecia.
Conviene hacer una precisión: no significa que cada uno de esos coches haya sido seguido individualmente durante cinco años, sino que la base de datos reúne pruebas efectuadas a lo largo de ese periodo. Aun así, el volumen de vehículos permite obtener una fotografía especialmente interesante sobre cómo están envejeciendo las baterías en situaciones de uso real.
Y el resultado principal resulta bastante contundente: el 94% de los coches analizados conservaba más del 90% de salud de batería. Es decir, en la inmensa mayoría de los casos, la pérdida de capacidad era inferior al 10%.
Más de la mitad seguía por encima del 95%
Los datos son todavía más llamativos al observar el desglose. De los 9.953 vehículos examinados, 5.189 mantenían entre el 95% y el 100% de la capacidad, mientras que otros 4.194 se encontraban entre el 90% y el 95%.
Los casos con una degradación elevada fueron minoritarios. Un total de 531 coches estaban entre el 85% y el 90%, solamente 26 bajaban al intervalo del 80%-85% y apenas 13 vehículos registraron una salud de batería inferior al 80%. Eso representa alrededor del 0,13% de toda la muestra.
Otro dato interesante es el kilometraje. La mediana de los vehículos estudiados era de 5.046 millas suecas, equivalentes a 50.460 kilómetros. Además, según Carla, los coches que ya habían superado los 100.000 kilómetros todavía mantenían, de media, más del 92% de salud de batería.
Por qué una batería de coche eléctrico no envejece como la de un móvil
Comparar la batería de un eléctrico con la de un teléfono móvil puede llevar a conclusiones equivocadas. En un automóvil existen sistemas de gestión electrónica y control térmico diseñados precisamente para proteger las celdas y mantenerlas trabajando dentro de unos márgenes adecuados.
Además, los fabricantes reservan habitualmente una parte de la capacidad total como margen de protección, evitando que el conductor utilice realmente el 100% físico de la batería. Carla señala estos sistemas de gestión, regulación térmica y buffers como algunos de los motivos que ayudan a explicar la degradación relativamente contenida observada en sus datos.
Para las mediciones se utilizó tecnología de AVILOO, empresa especializada en diagnóstico independiente de baterías. Su FLASH Test permite realizar una evaluación en aproximadamente tres minutos, mientras que el PREMIUM Test analiza la batería durante un ciclo completo de descarga para obtener una valoración más detallada. AVILOO sitúa el margen del FLASH Test en aproximadamente ±3% frente al PREMIUM Test.
Hay que perder el miedo a la salud de la batería en un coche eléctrico
Durante años se ha hablado del coste de sustituir una batería como si fuera un desenlace prácticamente inevitable al comprar un eléctrico usado. Estos datos no significan que las baterías sean eternas ni que todos los modelos envejezcan igual, pero sí ponen en perspectiva ese miedo.
Para mí, la conclusión más interesante está precisamente en el mercado de ocasión. Igual que nadie compraría un coche de combustión usado fijándose únicamente en los kilómetros, en un eléctrico deberíamos acostumbrarnos a pedir un certificado de salud de la batería. Dos coches con la misma edad y kilometraje pueden haber recibido un trato muy diferente.
Y si análisis con miles de vehículos siguen mostrando cifras como estas, quizá el debate empiece a cambiar: la pregunta dejará de ser cuánto cuesta cambiar la batería para pasar a ser cuál es el estado real de la unidad concreta que queremos comprar.
