Se incendia un Zeekr 7X en China en un cargador y la marca explica qué ocurrió antes

Un Zeekr 7X se ha incendiado en China después de haber sufrido previamente un accidente y continuar circulando sin pasar por una revisión oficial. Aunque el fuego se produjo junto a una estación de carga, el coche no estaba conectado en ese momento, mientras que Zeekr ya investiga si los daños provocados por la colisión pudieron tener relación con el incendio.

Incendio de un Zeekr 7X

Un Zeekr 7X se ha incendiado en Ningbo, China, en un incidente que rápidamente se ha viralizado por las espectaculares imágenes del coche rodeado de humo y con llamas procedentes de su parte inferior. El suceso ocurrió el 9 de agosto y terminó sin heridos gracias a la rápida actuación de los servicios de emergencia.

Aunque el vehículo se encontraba estacionado junto a varios puntos de carga, Zeekr ha aclarado que no estaba conectado a un cargador cuando comenzó el fuego. La investigación continúa abierta, pero hay un dato especialmente relevante: esta unidad había sufrido previamente una colisión y, según el fabricante, no había sido revisada ni reparada posteriormente por un servicio oficial.

El Zeekr 7X comenzó a arder sin estar cargando

Las imágenes difundidas en redes sociales muestran inicialmente una importante cantidad de humo alrededor del vehículo. Poco después se producen varios estallidos, acompañados de chispas y llamas visibles en la zona inferior del coche.

Los bomberos actuaron rápidamente y consiguieron controlar el incendio antes de que pudiera extenderse, sin que se produjeran daños personales.

Uno de los primeros detalles que generó dudas fue precisamente la ubicación del automóvil. El Zeekr 7X estaba situado al lado de una estación de carga, algo que podía hacer pensar inicialmente en un problema relacionado con el proceso de recarga. Sin embargo, el coche no se encontraba conectado a ningún poste cuando se inició el incendio.

También llamó la atención el estado del vehículo antes de la intervención de los bomberos. En los vídeos puede apreciarse el capó delantero abierto y algunas piezas desmontadas, circunstancias que provocaron numerosas especulaciones en redes sociales chinas.

Zeekr confirma que el coche había sufrido anteriormente un accidente

Zeekr publicó posteriormente una primera explicación sobre lo sucedido. Según la investigación preliminar de la compañía, esta unidad del Zeekr 7X había estado implicada previamente en una colisión.

El propietario habría continuado utilizando el vehículo después del accidente sin llevarlo previamente a un centro oficial de Zeekr para evaluar los posibles daños y realizar las reparaciones correspondientes.

Por ahora, la compañía no ha determinado cuál fue exactamente el origen del fuego, por lo que no se puede afirmar que exista un fallo de fabricación ni atribuir directamente el incendio a la batería. Habrá que esperar al resultado definitivo de las investigaciones.

Zeekr 7X
Zeekr 7X

Un golpe en un coche eléctrico puede esconder daños importantes

El fabricante ha aprovechado el incidente para recordar una cuestión especialmente relevante en cualquier vehículo eléctrico accidentado.

Después de una colisión no basta necesariamente con comprobar que el coche arranca, circula correctamente o aparentemente no presenta daños graves. Entre otros elementos, deberían inspeccionarse la batería, el sistema eléctrico de alta tensión y la propia estructura del vehículo.

Un impacto puede provocar daños internos difíciles de apreciar exteriormente y que podrían manifestarse posteriormente.

La misma precaución resulta especialmente importante al comprar un eléctrico usado. Conocer su historial de accidentes y reparaciones puede ser tan importante como comprobar el kilometraje o el estado exterior. Si ha sufrido un golpe importante, una revisión especializada de la batería y del sistema de alta tensión debería formar parte de las comprobaciones.

El incendio pone de nuevo el foco sobre la seguridad de los eléctricos

El caso tiene además una repercusión especial para Zeekr por la importancia que la compañía ha concedido históricamente a la seguridad de sus baterías y vehículos. En mayo de 2024, cuando había superado las 240.000 unidades entregadas, el fabricante destacaba precisamente su historial frente a incendios espontáneos sin causas externas.

Este incidente, al menos con los datos disponibles actualmente, presenta un contexto diferente: el automóvil había sufrido previamente un accidente y continuó circulando sin haber sido inspeccionado o reparado oficialmente.

Los incendios en los coches eléctricos sigue impactando pero hay que tomarlo con cautela

Más allá de las llamativas imágenes, este incendio deja una enseñanza mucho más interesante que el habitual debate sobre si los coches eléctricos arden más o menos que los de combustión.

La primera es que los servicios de emergencia necesitan procedimientos específicos para este tipo de vehículos, algo que los bomberos que intervinieron parecen haber aplicado con eficacia. Apagar un eléctrico no tiene por qué entenderse simplemente como más fácil o más difícil: es un incendio con características diferentes y exige preparación específica.

Pero también queda una pregunta importante para Zeekr. Si el accidente previo produjo daños suficientemente importantes como para estar relacionados con un incendio posterior —algo que todavía debe demostrarse—, sería razonable preguntarse hasta qué punto el propio vehículo debería haber detectado alguna anomalía en la batería o en el sistema de alta tensión.

Los eléctricos modernos cuentan con una enorme cantidad de sensores y sistemas de diagnóstico. Si existe un riesgo relevante después de una colisión, avisar al conductor de forma contundente o incluso limitar determinadas funciones podría convertirse en una barrera de seguridad adicional. La investigación definitiva será la que permita saber si este caso apunta realmente en esa dirección o si existe otra explicación.

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