Cómo instalar un cargador para coche eléctrico en una plaza alquilada o en la calle

Taller mecánico con un coche eléctrico cargando

Instalar un punto de recarga para un coche eléctrico es mucho más sencillo cuando la plaza de garaje es en propiedad. Sin embargo, la situación cambia cuando hablamos de una plaza alquilada o de querer cargar el vehículo en la vía pública. En esos casos, conviene tener claro qué permisos hacen falta, a quién hay que avisar y qué límites marca la normativa.

La buena noticia es que la ley española facilita bastante la instalación de cargadores privados en garajes comunitarios. La clave está en hacerlo correctamente: autorización del propietario si la plaza es alquilada, comunicación a la comunidad de vecinos y una instalación realizada por una empresa autorizada conforme a la normativa eléctrica vigente.

Para que tengas más claro todo, a continuación te facilitamos los diferentes temas que abordamos en este artículo.

Tabla de contenidos

Instalar un cargador en una plaza de garaje alquilada: sí se puede, pero con permiso

La primera duda suele ser bastante lógica: si la plaza no es mía, ¿puedo instalar un cargador para mi coche eléctrico? La respuesta es sí, pero no puedes hacerlo por tu cuenta sin avisar.

En una plaza de garaje alquilada, el primer paso es conseguir la autorización por escrito del propietario. No basta con una conversación informal. Lo recomendable es dejar constancia mediante un documento firmado, correo electrónico o cualquier medio que permita demostrar que el dueño de la plaza acepta la instalación.

Ese permiso debería dejar claro varios puntos: quién paga la instalación, quién asume el consumo eléctrico, qué ocurre con el cargador cuando termina el contrato de alquiler y si el inquilino debe retirar el equipo o puede dejarlo instalado.

La comunidad no tiene que aprobarlo, pero sí debe ser informada

Una vez se cuenta con el visto bueno del propietario de la plaza, hay que comunicar la instalación a la comunidad de propietarios. La Ley de Propiedad Horizontal establece que un punto de recarga para uso privado en una plaza individual de garaje solo requiere comunicación previa a la comunidad, y que tanto el coste de la instalación como el consumo eléctrico corren a cargo del interesado.

Esto significa que, en condiciones normales, la comunidad no puede bloquear la instalación simplemente porque no le guste la idea. Ahora bien, sí debe conocer el proyecto, sobre todo si el cableado pasa por zonas comunes, si se utilizan canalizaciones existentes o si es necesario realizar alguna pequeña obra.

Lo más prudente es enviar una comunicación al presidente o al administrador de la finca indicando la ubicación de la plaza, el tipo de cargador, el trazado aproximado de la instalación y los datos de la empresa instaladora.

Qué instalación eléctrica se necesita

El cargador debe ser instalado por un profesional autorizado y cumplir con la ITC-BT-52, la instrucción técnica que regula las infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos en España. Esta normativa fue aprobada por el Real Decreto 1053/2014 y forma parte del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

En la práctica, hay varias formas de alimentar el punto de recarga. La más habitual en garajes comunitarios es llevar una línea desde el contador de la vivienda hasta la plaza de garaje. También puede plantearse un contador independiente o una solución compartida si la comunidad ya dispone de una preinstalación para vehículos eléctricos.

Lo importante es que la instalación quede legalizada, protegida y correctamente dimensionada. No sirve tirar un cable de cualquier manera ni utilizar enchufes domésticos sin protección específica. Además de ser peligroso, podría generar problemas con la comunidad, con el seguro o con una futura inspección.

Pasos para instalar un cargador en una plaza alquilada

El proceso más recomendable sería este:

  1. Pedir permiso por escrito al propietario de la plaza.
    Debe quedar claro que autoriza la instalación y en qué condiciones.
  2. Solicitar presupuesto a una empresa instaladora autorizada.
    Lo ideal es que visite el garaje y proponga el trazado más razonable.
  3. Comunicar la instalación a la comunidad de vecinos.
    No se pide permiso como tal, pero sí se informa previamente de la actuación.
  4. Realizar la instalación conforme a la normativa.
    El cargador debe cumplir la ITC-BT-52 y contar con las protecciones eléctricas necesarias.
  5. Guardar toda la documentación.
    Conviene conservar autorización del propietario, comunicación a la comunidad, factura, memoria técnica y certificado de instalación si corresponde.

Guárdate la infografía que te dejamos abajo, te permitirá saber los pasos exáctamente a llevar de forma rápida y sencilla.

¿Quién paga el cargador en una plaza alquilada?

Salvo que se pacte otra cosa, lo normal es que el coste lo asuma el inquilino que quiere usar el cargador. También deberá pagar el consumo eléctrico asociado a la recarga.

Aquí es importante negociar bien con el propietario. Puede interesarle mantener el cargador instalado cuando termine el alquiler, ya que una plaza con punto de recarga puede tener más valor en el mercado. En otros casos, el contrato puede establecer que el inquilino retire el equipo y deje la plaza en su estado original.

Lo ideal es que este punto quede por escrito antes de empezar la obra.

¿Hay ayudas para instalar un punto de recarga?

El anterior Plan Moves 3 si que contemplaba la ayuda en la instalación de un punto de carga de hasta el 70% del importe total, sin embargo, ahora con el Plan Auto+, esta ayuda ha desaparecido y tan solo podrás beneficiarte de desgravarte una parte en el IRPF en la renta del año que viene.

¿Y si quiero instalar un cargador en la calle?

Aquí la situación cambia por completo. Una cosa es instalar un cargador en una plaza privada, aunque sea alquilada, y otra muy distinta ocupar la vía pública.

Un particular no puede instalar libremente un cargador en la calle, ni pasar un cable desde su vivienda hasta una plaza de aparcamiento pública. La vía pública depende del ayuntamiento y cualquier infraestructura fija necesita autorización municipal. Además, no se puede reservar una plaza pública para uso exclusivo salvo que exista una regulación específica.

En este caso, el despliegue de cargadores en la calle suele depender de los ayuntamientos, operadores de recarga o concesiones públicas. La guía del IDAE para municipios recuerda que la infraestructura de recarga en espacio público implica procedimientos administrativos y coordinación entre promotores, distribuidoras eléctricas y administraciones.

Por tanto, si no tienes garaje y necesitas cargar en la calle, las opciones más realistas son utilizar cargadores públicos ya existentes, solicitar al ayuntamiento que estudie la instalación de puntos de recarga en tu zona o buscar una plaza de garaje con posibilidad de instalar un cargador privado.

Diferencia clave: garaje privado frente a vía pública

La diferencia principal es la titularidad del espacio.

En una plaza de garaje privada, aunque esté dentro de una comunidad, la ley facilita la instalación para uso particular. Hay que comunicarlo, pagar la instalación y cumplir la normativa, pero no se necesita una votación favorable de los vecinos.

En la calle, en cambio, el espacio es público. Ahí no basta con querer instalar un punto de carga: hacen falta permisos municipales, proyecto, conexión eléctrica, gestión del servicio y cumplimiento de la regulación aplicable.

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