BYD estrena en Alemania su carga ultrarrápida de 1.500 kW y prepara 3.000 estaciones en Europa
BYD acelera su ofensiva eléctrica en Europa con la apertura de su primera estación comercial de carga ultrarrápida en Alemania, una infraestructura capaz de alcanzar hasta 1.500 kW y que forma parte de un ambicioso plan para desplegar 3.000 puntos Flash Charging en el continente antes de que termine 2026.
BYD estrena en Alemania su carga ultrarrápida de 1.500 kW y prepara 3.000 estaciones en Europa
BYD acaba de dar un paso clave en su estrategia europea. El fabricante chino ha puesto en marcha en Alemania su primera estación comercial de carga Flash Charging, una infraestructura pensada para reducir los tiempos de espera del coche eléctrico a cifras más propias de un repostaje tradicional.
El movimiento no es aislado. La compañía quiere desplegar 3.000 estaciones de este tipo en Europa antes de que termine 2026, dentro de un plan internacional que contempla 6.000 puntos de carga ultrarrápida fuera de China. La ofensiva llega en pleno crecimiento de BYD en el continente y con Denza, su marca premium, como una de las grandes protagonistas.
BYD lleva a Alemania su tecnología Flash Charging
La nueva estación alemana ya ha entrado en operación permanente y utiliza la segunda generación del sistema Flash Charging de BYD. Su arquitectura puede alcanzar una potencia máxima de hasta 1.500 kW, una cifra que sitúa esta tecnología muy por encima de la mayoría de cargadores rápidos disponibles actualmente en Europa.
La presentación europea de esta solución tuvo lugar en París el pasado mes de abril, coincidiendo con la llegada de la nueva generación de la batería Blade y el lanzamiento de Denza en el mercado europeo. BYD plantea este sistema como una combinación entre cargadores de altísima potencia y baterías capaces de aceptar grandes cantidades de energía en muy poco tiempo.
En vehículos compatibles, la marca asegura que es posible pasar del 10% al 70% de batería en unos cinco minutos, y del 10% al 97% en aproximadamente nueve minutos. También afirma que, incluso con temperaturas extremas de hasta -30 ºC, el incremento del tiempo de carga sería de apenas unos minutos.
3.000 estaciones en Europa antes de final de 2026
El objetivo de BYD es ambicioso: levantar 3.000 estaciones Flash Charging en Europa durante 2026. Esta red formará parte de una estrategia global más amplia, con 6.000 estaciones fuera de China previstas para el mismo plazo.
La compañía ya ha ganado experiencia en su mercado local. En China, BYD ha superado los 6.000 puntos de carga ultrarrápida desplegados y su cobertura alcanza ya cientos de ciudades. Incluso ha llevado esta tecnología a zonas de gran altitud, incluyendo emplazamientos cercanos al Everest, en el Tíbet.
Además, su acuerdo con Sinopec, una de las mayores redes de estaciones de servicio de China, debería acelerar todavía más el despliegue de esta infraestructura en el país asiático.
Denza será una pieza clave en la expansión europea
La ofensiva de carga llega acompañada del crecimiento de Denza, la marca premium de BYD. La firma ya ha abierto su primer showroom dedicado en Alemania, situado en Hamburgo, y prevé contar con alrededor de 40 puntos de venta en el país antes de que termine 2026.
Denza también quiere lanzar hasta ocho modelos en Europa de aquí a finales de 2027. Uno de los más importantes será el Z9GT, un modelo llamado a estrenar y popularizar esta tecnología de carga ultrarrápida en el mercado europeo. En su presentación europea se comunicó un precio de partida de 115.000 euros para el Denza Z9GT.
Si quieres vender tu tecnología, necesitas sistemas que lo soporten y eso hace BYD
La carga ultrarrápida de BYD puede ser uno de los movimientos más importantes para romper la última gran barrera psicológica del coche eléctrico: el tiempo de espera en ruta. No todos los coches podrán aprovechar 1.500 kW, al menos a corto plazo, pero eso no resta valor a la estrategia.
Lo realmente relevante es que BYD está construyendo una red propia mientras expande sus marcas y sus modelos en Europa. Es decir, no solo quiere competir con Volkswagen, Tesla, Hyundai o Mercedes en ventas, sino también en infraestructura. Y eso cambia mucho la partida.
Si cumple sus plazos, BYD podría pasar en muy poco tiempo de ser vista como una marca china en expansión a convertirse en uno de los actores que definan cómo se carga el coche eléctrico en Europa.