Geely destroza los consumos de BYD y Tesla: su nuevo motor Thunder gasta 8 kWh
Geely vuelve a demostrar que la eficiencia será una de las grandes batallas del coche eléctrico. La marca china ha presentado su nuevo sistema Thunder 16 en 1, una unidad de propulsión compacta que integra hardware y software en un solo bloque para reducir peso, ahorrar espacio y lograr consumos realmente bajos en el futuro Geely Galaxy TT.
Geely presume de un motor eléctrico 16 en 1 que promete consumos de récord
Geely acaba de poner sobre la mesa una de esas innovaciones que explican por qué la industria china del coche eléctrico ya no compite solo por precio. Su nuevo sistema de propulsión eléctrica Thunder 16 en 1, que debutará en el Geely Galaxy TT, busca reducir peso, ahorrar espacio y exprimir cada kWh de la batería.
La clave está en integrar en una sola unidad lo que hasta ahora solía repartirse en varios módulos. Menos piezas, menos cableado, menos pérdidas energéticas y una respuesta más rápida. Sobre el papel, es una receta muy atractiva para mejorar la autonomía sin tener que recurrir siempre a baterías más grandes.
Geely Thunder 16 en 1: una nueva forma de entender el motor eléctrico
El nuevo sistema de Geely, desarrollado con el apoyo de InfiMotion, reúne en un único bloque 12 elementos de hardware y cuatro funciones de software. Entre los componentes integrados se encuentran el motor eléctrico, el inversor, el reductor, el cargador embarcado, el convertidor de corriente continua, la distribución de alto voltaje y varias unidades de control del vehículo.
La marca habla de una arquitectura de 800 voltios, un peso total de 75 kilos y una eficiencia máxima del 93,8% bajo ciclo CLTC. Son cifras importantes porque atacan uno de los grandes desafíos del coche eléctrico: no solo almacenar mucha energía, sino aprovecharla mejor.
Menos peso, menos cableado y más espacio útil
La integración de componentes permite reducir el número de conexiones, simplificar la transmisión de potencia y rebajar las pérdidas internas. Según los datos publicados, el sistema elimina más de 180 piezas redundantes, reduce el cableado de alto voltaje en torno a un 30% y el de bajo voltaje aproximadamente un 15%. Además, su menor altura deja unos 28 litros adicionales de espacio en el maletero.
En la práctica, esto puede tener un impacto directo en el diseño de futuros eléctricos. Un sistema de propulsión más compacto deja más margen a los ingenieros para mejorar la habitabilidad, optimizar la aerodinámica o liberar espacio para batería, suspensión o zonas de carga.
El dato que más llama la atención: 8,20 kWh/100 km
La cifra más llamativa llega de una prueba realizada alrededor del lago Qinghai, en China. Allí, un Geely TT equipado con este sistema registró un consumo medido de 8,20 kWh cada 100 kilómetros, dato que Geely vincula a un récord Guinness para una berlina eléctrica de producción en ese recorrido.
Conviene tomar esta cifra con contexto. No hablamos necesariamente de un consumo que cualquier conductor vaya a replicar a diario en autopista europea, con frío, lluvia o ritmos elevados. Aun así, sirve para mostrar hacia dónde se mueve la tecnología: la eficiencia empieza a ganar tanto protagonismo como la potencia o la capacidad de batería.
También hay prestaciones: hasta 425 kW y 0 a 100 km/h en 3,8 segundos
El Geely Galaxy TT no se plantea solo como un escaparate de bajo consumo. En configuración de doble motor y tracción total, el sistema puede alcanzar 425 kW, unos 570 CV, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos.
Para mantener ese rendimiento, Geely ha desarrollado un sistema de refrigeración con 54 canales y lubricación activa en el eje y el engranaje. La compañía también habla de un objetivo de durabilidad de cinco millones de kilómetros para el conjunto, una cifra ambiciosa que pretende reforzar la idea de fiabilidad a largo plazo.
Una obra de arte convertida en motor eléctrico
Lo más interesante de este anuncio no es únicamente el consumo de 8,20 kWh/100 km, sino el enfoque. Durante años, buena parte de la conversación sobre coches eléctricos se ha centrado en poner baterías más grandes para lograr más autonomía. Geely demuestra que todavía hay mucho margen en el otro lado de la ecuación: reducir peso, integrar componentes y gestionar mejor la energía.
Si este tipo de soluciones llega a modelos de gran volumen, el avance puede ser más importante de lo que parece. Coches eléctricos más eficientes necesitan menos batería para recorrer la misma distancia, lo que puede abaratar costes, reducir peso y hacer que la recarga sea menos frecuente. Esa es, probablemente, una vía mucho más inteligente que seguir aumentando kWh sin medida.
