Entra en vigor el 1 de octubre: la nueva multa de la DGT por adelantar cuando nieve en autopistas y autovías
La llegada del otoño y el invierno trae consigo uno de los escenarios más delicados para los conductores: carreteras con lluvia, hielo o nieve. Precisamente para mejorar la seguridad cuando las condiciones meteorológicas complican la circulación, España estrenará una nueva norma que afectará a quienes conduzcan por autopistas y autovías con nieve.
- La DGT prohibirá adelantar cuando la nieve dificulte la circulación
- Los conductores tendrán que circular por la derecha
- La multa será de 200 euros
- Una medida que forma parte del objetivo de reducir los accidentes
- Una medida con lógica, o es parece por ahora
La DGT prohibirá adelantar cuando la nieve dificulte la circulación
A partir del próximo 1 de octubre de 2026 habrá que prestar especial atención a la forma de circular por autopistas y autovías cuando la nieve complique el tráfico. El Real Decreto 518/2026 introduce cambios en el Reglamento General de Circulación y convierte en obligación algunas pautas que hasta ahora tenían principalmente un carácter preventivo.
La modificación más importante afecta directamente a los adelantamientos. Cuando el estado de la calzada a causa de la nieve dificulte la circulación, los conductores no podrán adelantar.
Por tanto, no bastará únicamente con reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad. Los vehículos tendrán que permanecer en los carriles habilitados para estas situaciones, evitando ocupar innecesariamente la parte izquierda de la carretera.
Los conductores tendrán que circular por la derecha
La nueva regulación establece que, bajo estas circunstancias, los vehículos deberán utilizar el carril situado más a la derecha.
Existe una excepción para las autopistas y autovías que dispongan de tres o más carriles en el mismo sentido. En ellas también estará permitido utilizar el carril inmediatamente situado junto al derecho.
El objetivo no es simplemente ordenar mejor el tráfico. La medida busca reservar los carriles de la izquierda para aquellos vehículos que resultan fundamentales cuando una nevada comienza a generar problemas.
De esta manera, las máquinas quitanieves y los servicios de emergencia dispondrán de un espacio más despejado para avanzar y llegar hasta las zonas donde sea necesaria su intervención.
Una retención provocada por vehículos intentando adelantar puede convertirse en un problema mucho mayor si impide trabajar a una quitanieves o bloquea el paso de los servicios de emergencia.
La multa será de 200 euros
El cambio normativo también llega acompañado de sanciones. Ignorar esta obligación estará considerado como una infracción grave, con una multa económica de 200 euros.
Eso convierte en especialmente importante conocer exactamente cuándo se aplica la prohibición.
La presencia de nieve, por sí sola, no significa automáticamente que esté prohibido adelantar. La norma vincula esta restricción a aquellos momentos en los que las condiciones de la calzada provocadas por la nieve estén dificultando la circulación.
Este matiz es relevante. Una ligera presencia de nieve en los márgenes o incluso determinados restos sobre la carretera no necesariamente activarán la prohibición. Tendrá que existir una afectación a las condiciones normales de circulación.
Una medida que forma parte del objetivo de reducir los accidentes
La modificación encaja dentro de la política de seguridad vial que España está desarrollando durante esta década. La Estrategia de Seguridad Vial 2030 plantea reducir en un 50% el número de fallecidos y heridos graves en comparación con las cifras registradas en 2019.
Las condiciones meteorológicas adversas son precisamente uno de los momentos en los que cualquier error puede tener consecuencias importantes. Con nieve disminuye la adherencia disponible, aumenta la distancia necesaria para detener el vehículo y determinadas maniobras pueden resultar considerablemente más delicadas.
La nueva regulación busca, además, evitar un problema añadido: que un atasco termine bloqueando precisamente a los vehículos encargados de recuperar unas condiciones de circulación más seguras.
Una medida con lógica, o es parece por ahora
Sobre el papel, la medida tiene bastante sentido. Cuando una autopista comienza a cubrirse de nieve, adelantar para intentar ganar unos minutos puede terminar generando justo el efecto contrario: más frenadas, cambios de carril y posibilidades de que un vehículo quede atravesado y bloquee la vía.
Quizá lo más interesante del cambio sea reservar espacio para las quitanieves y los servicios de emergencia. En una nevada importante, conseguir que estos vehículos puedan avanzar debería ser prioritario frente a intentar mantener el ritmo habitual del tráfico.
Eso sí, será fundamental que la DGT explique con claridad cómo identificar las situaciones en las que la prohibición está activa. La diferencia entre que simplemente esté nevando y que la nieve esté dificultando la circulación puede generar dudas entre los conductores. Una buena señalización y una comunicación clara serán tan importantes como la propia norma.

