El Gobierno anuncia 370 millones para impulsar la bicicleta, pero deja fuera la medida más esperada
España quiere dar un nuevo impulso a la bicicleta como alternativa real al coche en los desplazamientos diarios. El Gobierno ha presentado el Plan Social para el Clima, una estrategia dotada con 9.099 millones de euros entre 2026 y 2032. Dentro de la estrategia se reservan 370,5 millones de euros para fomentar la movilidad activa, con la bicicleta como una de las grandes protagonistas.
La medida ha sido recibida con optimismo por el sector, aunque también con ciertos matices. La Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) valora positivamente que la bicicleta gane peso dentro de las políticas públicas. Sin embargo, reclama que el plan vaya más allá de la infraestructura y contemple ayudas directas a la compra de bicicletas eléctricas, incentivos fiscales y más facilidades para empresas, autónomos y usuarios particulares.
El Gobierno reserva 370,5 millones para impulsar la bicicleta
El Plan Social para el Clima fue presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a los ministros Óscar Puente, Sara Aagesen e Isabel Rodríguez. Su objetivo principal es proteger a los colectivos más vulnerables frente al impacto económico de la transición energética y del precio de los combustibles. Al mismo tiempo, el objetivo es acelerar el cambio hacia formas de transporte más sostenibles.
Dentro de este marco, la bicicleta aparece como una herramienta clave para reducir la dependencia del coche privado, especialmente en desplazamientos urbanos y periurbanos. No se trata solo de promover un medio de transporte limpio, sino de hacerlo accesible, seguro y útil para el día a día.
La mayor parte del presupuesto se destinará a crear una red ciclista más segura y conectada. En concreto, 357 millones de euros irán dirigidos a la construcción de infraestructuras ciclistas, con especial atención a zonas vulnerables. Además, se pondrá el foco en áreas donde la bicicleta todavía no cuenta con espacios adecuados.
Sistemas públicos de bicicleta y alquiler de larga duración
Además de la inversión en carriles bici y redes ciclistas, el plan contempla otras dos líneas de actuación. Por un lado, se destinarán 9,7 millones de euros a la implantación o mejora de sistemas públicos de bicicleta. Por otro, habrá 3,8 millones de euros para fomentar sistemas de alquiler de larga duración.
Este último punto puede ser especialmente interesante para quienes todavía no se atreven a comprar una bicicleta. Sin embargo, sí estarían dispuestos a probarla durante semanas o meses como alternativa para ir al trabajo, a clase o combinarla con el transporte público.
También se han anunciado actuaciones relacionadas con la intermodalidad, como aparcamientos seguros para bicicletas en estaciones, mejoras de accesibilidad y la adaptación de 108 unidades ferroviarias para permitir subir bicicletas sin plegar. Para AMBE, este apartado es positivo. No obstante, todavía falta más concreción y ambición, especialmente en la creación de aparcamientos seguros.
AMBE pide ayudas directas para bicicletas eléctricas
Pese a la buena valoración general, AMBE considera que el plan deja fuera algunas medidas fundamentales. La asociación reclama ayudas directas a la compra de bicicletas eléctricas, incentivos fiscales a la movilidad ciclista y fórmulas como el bike leasing corporativo o la bicicleta de empresa.
También pide que las cargo bikes eléctricas se integren dentro de los paquetes de ayudas destinados a vehículos ligeros para autónomos y microempresas vulnerables. Este tipo de bicicletas puede sustituir a furgonetas y coches en repartos urbanos, pequeños negocios o desplazamientos familiares. Por ello, su potencial va mucho más allá del uso recreativo.
El sector también lamenta que algunas ayudas anunciadas anteriormente no se hayan puesto en marcha todavía. Esta falta de ejecución genera incertidumbre entre fabricantes, tiendas y distribuidores. Además, frena decisiones de compra por parte de usuarios que esperan una subvención que no termina de llegar.
España tiene bicicletas, pero las usa poco a diario
El reto es evidente. Según los datos recogidos en el propio plan, el 58,1% de la población española dispone de bicicleta, pero solo el 3,2% la utiliza a diario para ir al trabajo o al centro de estudios.
La diferencia entre tener una bicicleta y usarla cada día demuestra que el problema no está únicamente en el acceso al vehículo. También influyen la seguridad vial, la falta de carriles bien conectados, el miedo a los robos, la ausencia de aparcamientos adecuados y la dificultad para combinar la bici con trenes, metros o autobuses.
Esto es lo que pienso de esta nueva ayuda para la bicicleta
La inversión anunciada es una buena noticia, pero España necesita dejar de tratar la bicicleta como un complemento bonito de la movilidad sostenible. Si de verdad se quiere que sustituya al coche en una parte de los desplazamientos diarios, hacen falta políticas completas y constantes.
Los carriles bici son imprescindibles, pero no bastan por sí solos. Una bicicleta eléctrica sigue siendo una inversión importante para muchas familias, y una cargo bike eléctrica puede superar fácilmente el presupuesto de un pequeño autónomo. Sin ayudas directas, incentivos fiscales y aparcamientos seguros, el cambio será más lento de lo que debería.
El plan va en la dirección correcta, pero su éxito dependerá de cómo se ejecute. La bicicleta puede ser una solución real para reducir tráfico, emisiones y ruido en las ciudades. Ahora falta que las administraciones la traten como una pieza central de la movilidad, no como una promesa que se repite en cada presentación.