Uber impulsa su robotaxi premium con Lucid y Nuro: primeros vehículos este año en San Francisco

Robotaxi Lucid Gravity con Nuro y Uber

El tridente Uber, Lucid y Nuro muestran por primera vez su propio Robotaxi basado en el Lucid Gravity

Lucid, Nuro y Uber llevan meses sentando las bases de uno de los proyectos de movilidad autónoma más ambiciosos del sector. El programa global de robotaxis premium fue anunciado inicialmente en julio de 2025, pero a comienzos de septiembre Uber dio un paso decisivo al comprometer una inversión de 300 millones de dólares (unos 275 millones de euros) en Lucid. El objetivo es claro: acelerar la llegada al mercado de una flota de robotaxis eléctricos de alta gama.

El plan de Uber pasa por integrar al menos 20.000 vehículos autónomos de Lucid en su plataforma de transporte bajo demanda durante los próximos seis años, un movimiento que exige una sólida capacidad financiera y una ejecución tecnológica impecable. El estreno comercial está previsto en el área de la Bahía de San Francisco, uno de los entornos urbanos más exigentes para la conducción autónoma.

Durante el Consumer Electronics Show (CES 2026) de Las Vegas, celebrado del 6 al 9 de enero, las tres compañías mostraron avances concretos que refuerzan la credibilidad del proyecto. Allí confirmaron que los primeros vehículos comenzarán a desplegarse a lo largo de este mismo año. Los robotaxis estarán basados en el SUV eléctrico Lucid Gravity e incorporarán la tecnología Nuro Driver, junto con una arquitectura de sensores de última generación.

Este sistema combina cámaras de alta resolución, sensores lidar de estado sólido y radares avanzados, capaces de ofrecer una visión completa de 360 grados del entorno. Todo el conjunto está integrado de forma elegante en la carrocería del vehículo, con especial protagonismo del denominado “Halo”, un módulo plano situado en el techo y diseñado para maximizar el campo visual sin comprometer la aerodinámica ni el diseño.

Uno de los aspectos técnicos más relevantes, que no se había hecho público hasta ahora, es el sistema de procesamiento de datos. Toda la información captada por los sensores se analiza en tiempo real mediante un potente ordenador a bordo basado en la plataforma Nvidia Drive AGX Thor. Este tipo de hardware es imprescindible para alcanzar la conducción autónoma de nivel 4, ya que el volumen de datos es enorme y las decisiones deben tomarse en cuestión de milisegundos, sin depender de conexiones externas.

Desde Uber subrayan la importancia estratégica de esta alianza. Sarfraz Maredia, responsable global de movilidad y reparto autónomo de la compañía, afirma que la colaboración con Lucid y Nuro permitirá poner en circulación un robotaxi de vanguardia antes de que termine el año. Según explica, la combinación de vehículos eléctricos avanzados, software de autonomía y la escala global de Uber abre la puerta a un servicio autónomo más accesible y escalable, comenzando por San Francisco y con vocación de expansión.

La experiencia a bordo también ha sido cuidadosamente diseñada. En el interior, una pantalla mostrará en tiempo real lo que “ve” el vehículo y el recorrido que va a realizar, incluyendo acciones como ceder el paso, frenar ante un semáforo, cambiar de carril o ejecutar la parada final para dejar a los pasajeros.

Desde Lucid, Kay Stepper, vicepresidente de sistemas ADAS y conducción autónoma, destaca que este programa de robotaxis es una pieza clave en la estrategia de la marca para aprovechar su tecnología en favor de una movilidad más sostenible y accesible. La combinación de ingeniería, autonomía, confort interior y la tecnología de Nuro, junto con el alcance global de Uber, pretende ofrecer una experiencia diferenciadora frente a otras propuestas del mercado.

Según han confirmado las compañías, las primeras pruebas en vías públicas comenzaron en diciembre en San Francisco, inicialmente con conductores de seguridad y sin pasajeros. Si el calendario se mantiene, los primeros usuarios podrán utilizar estos robotaxis a lo largo de este año.

Más allá de este proyecto concreto, Uber mantiene una estrategia abierta y multiproveedor en el ámbito de la conducción autónoma. A partir de 2027, la compañía aspira a contar con una flota global de hasta 100.000 vehículos autónomos de distintos fabricantes. Ya existen acuerdos con Volkswagen y Stellantis para mercados occidentales, mientras que este mismo año se iniciarán pruebas en Múnich junto al socio chino Momenta. En Dubái, Uber va incluso un paso por delante, tras haber lanzado en diciembre un servicio de robotaxis en colaboración con WeRide.

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