Las baterías de sodio de CATL llegan a Europa con un acuerdo de 5 GWh

CATL y Alfen han firmado un acuerdo estratégico para desplegar 5 GWh de baterías de sodio en Europa a partir de 2027, una alianza que puede marcar un antes y un después en el almacenamiento energético del continente. La tecnología TENER Sodium promete más seguridad, larga vida útil y menor dependencia del litio, justo cuando la red eléctrica europea necesita soluciones más flexibles para integrar renovables y contener los costes.

CATL Tener Sodium - Ejemplo de instalación de este sistema de almacenamiento energético

CATL y Alfen quieren llevar el almacenamiento con baterías de sodio a otra escala en Europa. Ambas compañías han firmado un acuerdo estratégico para desplegar 5 GWh de sistemas TENER Sodium, una tecnología que busca reducir la dependencia del litio y hacer más competitivo el almacenamiento energético a gran escala.

El movimiento no llega en un momento cualquiera. Con una red eléctrica europea cada vez más tensionada por las renovables, la electrificación y la demanda de datos, las baterías de sodio empiezan a perfilarse como una alternativa real para estabilizar el sistema sin depender tanto de materiales caros o sujetos a fuertes vaivenes de precio.

CATL y Alfen preparan 5 GWh de baterías de sodio en Europa

CATL y Alfen N.V. han dado un paso importante en la comercialización europea de las baterías de ion sodio. El acuerdo, formalizado mediante un memorando de entendimiento, contempla el despliegue de 5 GWh de sistemas de almacenamiento TENER Sodium en Europa, con las primeras instalaciones previstas a partir de 2027.

La relación entre ambas empresas no es nueva. CATL y Alfen comenzaron a colaborar en 2023 con proyectos vinculados a baterías de litio, y ahora amplían esa alianza hacia una química que puede ganar mucho peso en instalaciones estacionarias. Para Alfen, el sodio supone una forma de diversificar su cartera tecnológica, contener costes y protegerse frente a la volatilidad del litio.

Qué ofrece el sistema TENER Sodium

El protagonista de este acuerdo es el TENER Sodium, el sistema de almacenamiento con baterías de sodio presentado oficialmente por CATL en Múnich el 22 de junio de 2026. La compañía asegura que la solución ya está preparada para su despliegue comercial, con entregas internacionales previstas desde junio de 2027.

Sobre el papel, sus cifras son especialmente interesantes para proyectos de red. CATL habla de una vida útil de hasta 15.000 ciclos y de una operación estimada de entre 25 y 30 años bajo un estándar del 70% de estado de salud de la batería. También destaca su capacidad para trabajar en condiciones exigentes, conservando más del 92% de capacidad a -20 ºC y superando los 10.000 ciclos a 45 ºC.

Otro punto clave está en la eficiencia. El sistema utiliza una arquitectura de control bidireccional de voltaje pensada para estabilizar la salida y mejorar la eficiencia de ida y vuelta en casi un 2%. Además, CATL afirma que el consumo auxiliar del sistema baja hasta el 1%, frente al 2% habitual en soluciones convencionales.

Menos litio, más flexibilidad para la red

El atractivo del sodio no está solo en la batería en sí, sino en todo lo que implica para la cadena de suministro. El sodio es mucho más abundante que el litio y está más repartido geográficamente, algo que puede ayudar a reducir riesgos en proyectos de almacenamiento de larga duración.

En seguridad, CATL también quiere marcar distancias. La compañía apunta a una menor generación de gas, menor expansión interna de las celdas y una mayor resistencia térmica frente a determinados escenarios críticos. Para proyectos instalados cerca de centros de consumo, subestaciones o parques renovables, estos aspectos pueden ser tan importantes como el coste por kWh.

Alfen, por su parte, gana una herramienta adicional para competir en licitaciones europeas de mediana y gran escala. La compañía neerlandesa fabrica e integra soluciones de red, almacenamiento energético y carga para vehículos eléctricos, por lo que esta alianza encaja de lleno en su estrategia de ofrecer infraestructuras más flexibles para la transición energética.

El almacenamiento energético es clave para el futuro de la gestión energética del mundo

La entrada del sodio en acuerdos de varios GWh es una señal clara de que esta tecnología ha dejado de ser una promesa de laboratorio. No parece que vaya a sustituir al litio de un día para otro, ni tiene por qué hacerlo, pero sí puede ocupar un espacio enorme en el almacenamiento estacionario, donde el peso y la densidad energética no son tan críticos como en un coche eléctrico.

Lo más interesante de este acuerdo es que Europa no solo necesita más baterías, sino baterías más baratas, duraderas y menos expuestas a cuellos de botella. Si CATL consigue cumplir con las cifras anunciadas y Alfen logra integrarlas bien en proyectos reales, el sodio puede convertirse en una pieza silenciosa, pero muy importante, para que la red eléctrica europea aguante la próxima ola de renovables, electrificación e inteligencia artificial.

Comentarios