Zoox logra un permiso histórico para sus robotaxis sin volante en Estados Unidos
Zoox ha recibido autorización federal para comenzar a cobrar por los viajes realizados en sus robotaxis sin volante ni pedales, un paso clave para la expansión de los vehículos autónomos en Estados Unidos. El servicio comercial arrancará en Las Vegas y estará limitado inicialmente a un máximo de 2.500 unidades al año.
Estados Unidos acaba de dar un paso especialmente relevante. Zoox, la compañía de movilidad perteneciente a Amazon, ha recibido autorización federal para comenzar a cobrar por los viajes realizados en sus peculiares robotaxis, diseñados desde el principio para circular sin conductor, volante ni pedales.
La novedad no está en ofrecer viajes autónomos de pago, algo que Waymo lleva haciendo desde hace años, sino en permitir la explotación comercial de un vehículo que prescinde completamente de los mandos tradicionales. La compañía estrenará esta nueva etapa en Las Vegas antes de extender el servicio a otros mercados estadounidenses.
Una autorización histórica, pero todavía limitada
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, conocida como NHTSA, ha concedido a Zoox una exención temporal de determinadas normas federales de seguridad.
Gracias a esta decisión, la empresa podrá desplegar comercialmente hasta 2.500 robotaxis al año durante los próximos dos años. Esto situaría el límite máximo teórico en 5.000 vehículos durante la vigencia del permiso, aunque su incorporación a las calles será previsiblemente progresiva. ización federal permitirá a Zoox cobrar a los pasajeros, pero no elimina la necesidad de conseguir los permisos estatales y locales correspondientes. Las Vegas será el primer mercado en incorporar los viajes de pago, mientras que la expansión a otras ciudades dependerá de que la compañía complete los procedimientos regulatorios de cada territorio. ofrecía trayectos gratuitos en la zona del Strip de Las Vegas desde septiembre de 2025. Aquella primera fase sirvió para que los usuarios conocieran el servicio y para recopilar información antes de iniciar su explotación comercial. botaxi concebido sin puesto de conducción
La gran diferencia de Zoox frente a buena parte de sus competidores se encuentra en el propio vehículo. No se trata de un turismo convencional al que se hayan añadido cámaras, radares, sensores LiDAR y un sistema de conducción autónoma.
El robotaxi ha sido desarrollado desde cero para transportar pasajeros. No tiene un asiento reservado al conductor, carece de volante y pedales, y utiliza una distribución interior con dos filas de asientos enfrentadas. Además, puede desplazarse en ambas direcciones, por lo que no necesita realizar determinadas maniobras para cambiar el sentido de la marcha.
Waymo, por ejemplo, también realiza trayectos completamente autónomos y sin una persona al volante, pero buena parte de su actividad comercial se ha apoyado en modelos derivados de vehículos de producción, como el Jaguar I-PACE eléctrico. Su flota está comenzando a incorporar también el nuevo Ojai, diseñado específicamente para servicios autónomos. tendrá que comunicar accidentes y comportamientos anómalos
El permiso concedido por la NHTSA no supone un cheque en blanco. La empresa estará sometida a una estructura de supervisión reforzada y tendrá que facilitar información sobre accidentes, actualizaciones relevantes del software y comportamientos inusuales de sus vehículos.
Entre las situaciones que deberán notificarse se encuentran las detenciones indebidas en la calzada o cualquier actuación que pueda generar un riesgo para otros usuarios. La compañía tampoco podrá vender estos robotaxis a particulares, ya que la exención está vinculada exclusivamente a su explotación dentro de una flota comercial. istrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, también ha advertido de que el organismo conserva la capacidad de retirar la autorización si aparecen problemas importantes de seguridad. La continuidad del programa dependerá, por tanto, del comportamiento real de los vehículos una vez aumente el número de pasajeros y trayectos.
Pasos importantes para los ansiados robotaxis
La autorización obtenida por Zoox resulta más importante por lo que representa que por el número inicial de vehículos. Hasta ahora, muchas propuestas de conducción autónoma seguían conservando los elementos de un coche tradicional, aunque no fueran utilizados durante el servicio.
Eliminar definitivamente el volante y los pedales obliga a replantear el automóvil como producto. El habitáculo deja de organizarse alrededor del conductor y puede convertirse en un espacio pensado únicamente para los pasajeros.
Sin embargo, el diseño futurista no será suficiente para ganar esta carrera. Zoox tendrá que demostrar que puede ofrecer tiempos de espera competitivos, responder correctamente ante situaciones imprevistas y mantener un nivel de seguridad convincente cuando su flota crezca. La autorización abre la puerta, pero será el funcionamiento diario el que determine si la compañía puede plantar cara a Waymo y al resto de actores que aspiran a dominar el mercado del robotaxi.
