Stellantis cierra 2025 con pérdidas históricas, pero anticipa un giro estratégico en 2026
Stellantis pierde 22.300 millones en 2025 tras un giro estratégico histórico, pero anticipa crecimiento en 2026
El gigante automovilístico ha presentado sus resultados correspondientes al ejercicio 2025 y las cifras no dejan indiferente a nadie. Con unos ingresos netos de 153.500 millones de euros, un 2% menos que en 2024, la compañía acusa el impacto de un entorno marcado por fuertes vientos en contra en el tipo de cambio y una caída de los precios netos durante la primera mitad del año.
Sin embargo, lo realmente llamativo es el resultado final: Stellantis registró unas pérdidas netas de 22.300 millones de euros. Detrás de este resultado se encuentran 25.400 millones de euros en cargos extraordinarios vinculados, principalmente, a un profundo reajuste estratégico orientado a adaptarse mejor a las preferencias reales del mercado y a los cambios regulatorios que están redefiniendo la industria.
Un segundo semestre que devuelve el crecimiento
Pese al duro golpe contable anual, la segunda mitad de 2025 dibuja un panorama muy distinto. Stellantis logró recuperar el crecimiento de ingresos y volumen, con 2,8 millones de vehículos enviados a nivel global, lo que supone 277.000 unidades más que en el mismo periodo del año anterior (+11%).
Todas las regiones aportaron crecimiento, pero Norteamérica fue la gran protagonista: sumó 231.000 unidades adicionales, un espectacular +39% interanual. Esta mejora se explica en buena parte por la normalización de inventarios —tras el ajuste aplicado el año anterior— y por una renovada tracción comercial.
En términos financieros, los ingresos netos del segundo semestre aumentaron un 10% respecto a 2024. Además, la compañía destaca avances en eficiencia operativa y una estrategia comercial más disciplinada, apoyada en la fortaleza de su amplio portafolio global de marcas.
Otro dato relevante es la mejora en calidad: los problemas detectados en el primer mes de uso de los vehículos se redujeron más de un 50% en Norteamérica y más de un 30% en Europa ampliada desde comienzos de 2025.

El gran reset estratégico: un antes y un después
El 6 de febrero de 2026, Stellantis anunció oficialmente un reinicio profundo de su estrategia empresarial. Esta decisión implica aproximadamente 22.200 millones de euros en cargos (excluidos del AOI) correspondientes al segundo semestre de 2025. De ese total, unos 6.500 millones serán desembolsos en efectivo distribuidos a lo largo de los próximos cuatro años.
Este reajuste contempla:
- Revisión del plan de producto y de la cadena de suministro de vehículos eléctricos, alineándolos con la demanda real y la evolución regulatoria.
- Cambios en la metodología de estimación de provisiones por garantías contractuales.
- Costes adicionales asociados, principalmente, a reducciones de plantilla ya anunciadas en Europa ampliada.
Más allá del impacto contable, la compañía subraya que esta reestructuración también busca descentralizar decisiones, reforzar la autonomía regional y estrechar relaciones con concesionarios, proveedores y sindicatos.
Ofensiva de producto en 2026: más cobertura y segmentos estratégicos
Stellantis no quiere que 2025 sea recordado solo por las pérdidas. De cara a 2026, la empresa prepara una ofensiva de lanzamientos destinada a reforzar su presencia en segmentos clave y mejorar la rentabilidad.
En Norteamérica destacan modelos como:
- El regreso al segmento SUV medio con el Cherokee de Jeep.
- El Charger SIXPACK de Dodge, que refuerza la apuesta por los muscle cars térmicos.
- El esperado Ram 1500 HEMI V8 de Ram, junto a la versión Express, previstos para finales de 2025.
En Sudamérica, la nueva Ram Dakota se posiciona como pilar dentro del segmento de pickups medianas.
Mientras tanto, en Europa ampliada, el impulso eléctrico continúa con propuestas como:
- El C5 Aircross BEV de Citroën.
- El Compass BEV de Jeep.
- Y el recientemente lanzado 500 Hybrid de Fiat.
La estrategia es clara: combinar electrificación con motores de combustión allí donde la demanda lo siga respaldando.
Previsiones para 2026: crecimiento moderado, pero sostenido
Stellantis mantiene sus previsiones para 2026 y anticipa:
- Incremento de ingresos netos en el rango medio de un solo dígito.
- Margen AOI en el rango bajo de un solo dígito.
- Mejora del flujo de caja libre industrial año tras año.
Además, la compañía espera que el segundo semestre vuelva a ser más fuerte que el primero, siguiendo la tendencia ya vista en 2025.
Stellantis en la cuarda floja que debe de reaccionar en 2026
Lo que ha hecho Stellantis es, en esencia, asumir de golpe lo que muchos fabricantes están intentando repartir en varios ejercicios: reconocer que el mercado eléctrico no ha evolucionado exactamente como se proyectaba y que la regulación europea y norteamericana ha obligado a recalibrar expectativas.
El golpe contable es enorme, pero también limpia el balance de cara al futuro. Lo interesante será comprobar si esta estrategia híbrida —mezclando combustión tradicional con electrificación más realista— consigue devolver a Stellantis a márgenes sólidos en un entorno donde Tesla y los fabricantes chinos aprietan cada vez más.
La clave no estará solo en lanzar más modelos, sino en ejecutar bien: calidad, costes y rapidez de adaptación. Si realmente han aprendido de 2025, 2026 puede marcar el inicio de una nueva etapa más pragmática y menos ideológica en la transición energética del grupo.
Creo que Stellantis ha hecho lo correcto, reconocer pérdidas históricas y con ello tomar medidas para reconducir la situación, decisiones que quizás no sean fáciles de tomar, pero son necesarias si para este 2026 no se quiere repetir o incluso agravar mas, la situación ocurrida en 2025.
Por el momento, las marcas pertenecientes de Stellantis siguen su rumbo, cada una con estrategias comunes pero con diferenciaciaciones para ofrecer al mercado un portfolio realmente amplio que en ocasiones si que detecto que se hacen la competencia.