La nueva batería de estado sólido de Panasonic alcanza los 150 ºC, pero no será para Tesla
Panasonic Energy continúa avanzando en el desarrollo de las baterías de estado sólido, aunque su último proyecto se aleja de lo que muchos podrían esperar. La compañía japonesa ha creado una nueva celda capaz de trabajar a temperaturas de hasta 150 ºC, pero su objetivo no es aumentar la autonomía de los coches eléctricos de Tesla, sino alimentar sensores, maquinaria y dispositivos sometidos a condiciones térmicas extremas.
- Panasonic lleva su batería de estado sólido hasta los 150 ºC
- Sensores de coches, maquinaria e incluso equipos médicos
- El electrolito sólido es la clave para soportar temperaturas extremas
- Las primeras muestras estarán disponibles antes de terminar 2026
- Panasonic y Tesla siguen estrechamente vinculadas
- Panasonic y su batería de estado sólida es diferente
Panasonic lleva su batería de estado sólido hasta los 150 ºC
Cuando se habla de baterías de estado sólido, normalmente aparecen dos grandes promesas: mayor densidad energética y tiempos de carga mucho más reducidos. Panasonic, sin embargo, está aprovechando esta tecnología para solucionar un problema completamente diferente.
La nueva batería desarrollada por Panasonic Energy puede funcionar a temperaturas de hasta 150 ºC, mejorando de forma notable los 125 ºC que admitía la generación anterior. Así lo ha explicado Shoichiro Watanabe, director tecnológico de la compañía.
La mejora resulta especialmente interesante porque el calor continúa siendo uno de los principales enemigos de las baterías convencionales. Las temperaturas elevadas aceleran las reacciones químicas no deseadas, favorecen la degradación y pueden acortar considerablemente su vida útil.
Sensores de coches, maquinaria e incluso equipos médicos
Panasonic no pretende utilizar inicialmente estas celdas para almacenar la enorme cantidad de energía necesaria para mover un vehículo eléctrico. Su objetivo está en aplicaciones mucho más pequeñas, pero donde las condiciones de funcionamiento pueden ser especialmente exigentes.
Un buen ejemplo son determinados sensores instalados en automóviles. Algunos deben situarse cerca de motores, sistemas de escape u otros componentes capaces de generar mucho calor. Disponer de una batería que pueda trabajar directamente en esos lugares simplificaría el diseño del sistema y reduciría la necesidad de aislamiento térmico.
La compañía japonesa también ve posibilidades en maquinaria industrial y dispositivos médicos. En estos últimos, soportar temperaturas de 150 ºC podría tener otra ventaja importante: permitir que determinados equipos atraviesen procesos de esterilización a elevada temperatura sin necesidad de desmontar previamente su batería.
El electrolito sólido es la clave para soportar temperaturas extremas
En cualquier batería recargable, los iones deben desplazarse entre los electrodos durante los procesos de carga y descarga. Las baterías de iones de litio convencionales recurren habitualmente a un electrolito líquido, uno de los elementos que puede presentar mayores dificultades cuando las temperaturas aumentan considerablemente.
Las baterías de estado sólido sustituyen este componente líquido por un material sólido. Entre las ventajas potenciales de esta arquitectura está una mayor estabilidad térmica, característica que Panasonic está explotando en esta ocasión por encima de la densidad energética.
También cambia el formato. La generación anterior tenía una forma similar a una pila de botón, mientras que la nueva batería adopta un diseño prismático. Sus caras planas permiten aprovechar mejor el volumen disponible y facilitan su integración en dispositivos compactos.
En espacios rectangulares, una batería circular inevitablemente deja zonas sin aprovechar. Una celda prismática puede adaptarse mucho mejor a la carcasa y ofrecer a los fabricantes mayor libertad para colocar el resto de componentes.
Las primeras muestras estarán disponibles antes de terminar 2026
Panasonic Energy tiene previsto entregar las primeras muestras de esta nueva batería entre octubre y diciembre de 2026. Los clientes podrán entonces integrarlas y validarlas en aplicaciones reales antes de que la tecnología dé el salto definitivo al mercado.
Si las pruebas cumplen las expectativas, Panasonic contempla iniciar la producción en masa aproximadamente uno o dos años después.
Por tanto, no estamos ante una batería que vaya a terminar próximamente bajo el suelo de un Tesla. Un coche eléctrico necesita decenas de kWh de capacidad, elevada potencia, costes competitivos y una densidad energética suficientemente alta. Esta pequeña celda de estado sólido está diseñada para resolver otra necesidad: entregar energía de forma fiable allí donde una batería convencional tendría dificultades para sobrevivir.
Panasonic y Tesla siguen estrechamente vinculadas
El proyecto resulta especialmente llamativo por la histórica relación de Panasonic con Tesla. La compañía japonesa lleva más de una década siendo uno de sus principales proveedores de baterías, aunque Tesla ha diversificado progresivamente su cadena de suministro con otros fabricantes como CATL y LG Energy Solution.
Panasonic continúa fabricando celdas para Tesla y mantiene una importante presencia industrial en Estados Unidos. Además de las conocidas celdas 2170, el fabricante japonés también ha trabajado en las 4680, un formato de mayor tamaño con el que se pretende mejorar diferentes aspectos relacionados con costes, capacidad y fabricación.
Esta nueva batería de estado sólido, sin embargo, demuestra que la próxima generación de tecnologías electroquímicas no tendrá por qué estrenarse necesariamente en los coches eléctricos. Antes pueden encontrar aplicaciones muy interesantes en pequeños dispositivos donde las baterías actuales ya están cerca de sus límites.
Panasonic y su batería de estado sólida es diferente
El desarrollo de Panasonic es interesante precisamente porque se aleja de la habitual carrera por anunciar baterías con 1.000 kilómetros de autonomía o recargas de apenas unos minutos. Hay muchos problemas que resolver antes de que el estado sólido llegue masivamente al automóvil, y uno de los caminos más sensatos para madurar esta tecnología es empezar por aplicaciones pequeñas y de alto valor añadido.
Trabajar a 150 ºC abre posibilidades industriales que una batería convencional difícilmente puede cubrir sin sistemas adicionales de protección. Además, producir celdas pequeñas debería permitir a Panasonic acumular experiencia en materiales y procesos de fabricación que, a largo plazo, podría resultar útil para proyectos de mayor capacidad.
Eso sí, conviene separar claramente esta noticia de las futuras baterías de tracción. Que Panasonic tenga una celda sólida preparada para alcanzar 150 ºC no significa que Tesla esté cerca de recibir una batería de estado sólido. Son productos, requisitos y escalas completamente diferentes.
