Se acabó la excepción para los ciclistas: la DGT cambia las normas desde el 1 de octubre
La seguridad de los ciclistas vuelve a situarse en el centro del debate tras un verano especialmente negativo en las carreteras españolas. Durante julio y agosto han fallecido 12 usuarios de bicicleta, tres más que en el mismo periodo de 2025, un incremento del 33% que vuelve a poner el foco sobre la convivencia entre bicicletas y vehículos a motor.
En este contexto, la actualización del Reglamento General de Circulación prevista para el 1 de octubre de 2026 introduce cambios importantes para ciclistas, conductores y otros usuarios vulnerables. Entre las novedades destacan nuevas obligaciones relacionadas con el casco y modificaciones en la forma de adelantar a una bicicleta.
- La DGT refuerza la protección de los ciclistas
- Casco obligatorio para ciclistas en carreteras interurbanas
- Adelantar a un ciclista obligará a reducir más la velocidad
- Cinco metros de distancia en ciudad
- Patinetes y motoristas también tendrán nuevas obligaciones
- Multas para ciclistas: móvil, auriculares, alcohol y luces
La DGT refuerza la protección de los ciclistas
El aumento del uso de la bicicleta tiene numerosos beneficios para la movilidad y la salud, pero también incrementa la exposición de estos usuarios al tráfico. Según los datos de la Dirección General de Tráfico, 12 ciclistas perdieron la vida durante julio y agosto de 2026, frente a los nueve fallecidos registrados en esos mismos meses del año anterior.
La reforma del Reglamento General de Circulación pretende precisamente avanzar hacia un modelo en el que la normativa no gire exclusivamente alrededor del automóvil, sino que tenga más presentes a peatones, ciclistas y otros colectivos con mayor riesgo de sufrir lesiones graves en un accidente.
La regulación incorpora además el concepto de «usuario vulnerable de la vía» y desarrolla normas específicas para mejorar su protección, especialmente dentro de los entornos urbanos.
Casco obligatorio para ciclistas en carreteras interurbanas
Uno de los cambios más relevantes afecta al casco. La nueva regulación elimina las excepciones existentes para su utilización en vías interurbanas, por lo que los ciclistas deberán llevarlo cuando circulen por carretera.
Las exigencias serán todavía mayores para quienes utilicen la bicicleta como herramienta de trabajo. Los profesionales, como los repartidores, tendrán que utilizar casco y chaleco reflectante. Incumplir estas obligaciones podrá considerarse una infracción grave, sancionada con 200 euros.
Adelantar a un ciclista obligará a reducir más la velocidad
También habrá cambios importantes para los conductores de vehículos a motor. Al adelantar a un ciclista en una carretera interurbana deberán circular, durante la maniobra, al menos 20 km/h por debajo del límite máximo establecido para esa vía.
En carreteras que dispongan de más de un carril en el mismo sentido, será necesario ocupar completamente el carril contiguo para efectuar el adelantamiento. Además, deberá respetarse una separación lateral mínima de 1,5 metros respecto a la bicicleta.
El objetivo es reducir uno de los escenarios de mayor riesgo para los ciclistas: los adelantamientos realizados a velocidades elevadas o dejando un margen lateral insuficiente.
Cinco metros de distancia en ciudad
Las novedades también llegan a las calles. Como criterio general, los ciclistas podrán circular preferentemente por la zona central de su carril, una posición que mejora su visibilidad y dificulta adelantamientos peligrosos dentro del mismo espacio.
Los vehículos a motor tendrán que dejar al menos cinco metros respecto al ciclista que circule delante dentro del mismo carril.
Además, los ayuntamientos podrán permitir la circulación de bicicletas en ambos sentidos en determinadas calles de un único carril por sentido limitadas a 30 km/h o menos, siempre que exista la señalización correspondiente.
Patinetes y motoristas también tendrán nuevas obligaciones
La reforma no se limita a las bicicletas. Los usuarios de vehículos de movilidad personal, entre ellos los patinetes eléctricos, deberán tener un mínimo de 15 años y utilizar casco.
Los motoristas, por su parte, deberán llevar guantes cuando circulen por vías interurbanas y utilizar calzado cerrado independientemente del tipo de carretera.
Otra novedad afecta a las retenciones. Los vehículos deberán desplazarse hacia los laterales para formar un corredor central que facilite el paso de ambulancias, Policía y otros servicios de emergencia.
Multas para ciclistas: móvil, auriculares, alcohol y luces
La condición de usuario vulnerable no elimina las responsabilidades del ciclista. Cuando sean requeridos por los agentes, deberán someterse a controles de alcohol y drogas. Las sanciones por resultados positivos pueden alcanzar entre 500 y 1.000 euros.
También está prohibido circular utilizando el teléfono móvil o auriculares, elementos que reducen la atención y pueden impedir escuchar correctamente lo que sucede alrededor. La infracción puede suponer una multa de 200 euros.
La visibilidad es otro punto fundamental. Cuando sea obligatorio utilizar alumbrado, la bicicleta deberá disponer de luz blanca delantera, luz roja trasera y un catadióptrico rojo posterior no triangular. El conjunto debe permitir que el ciclista sea visible a una distancia suficiente y las luces tienen que cumplir con los requisitos de homologación correspondientes.
Circular sin el alumbrado exigido puede terminar en una sanción de hasta 200 euros, mientras que no utilizar prendas reflectantes cuando sean obligatorias puede implicar otros 100 euros de multa.
