Ferrari dotará su deportivo eléctrico del sonido real del motor eléctrico y no uno falso

Motor del deportivo Ferrari Elettrica

Ferrari reinventa el sonido en su primer eléctrico: nada de ruido falso

Ferrari ha dado un paso audaz para su primer coche totalmente eléctrico, el Elettrica, rechaza la idea de copiar el rugido de un motor térmico y opta por algo más genuino. Su enfoque combina autenticidad, emoción y funcionalidad, y si lo logra, podría seducir incluso a los petrolheads más escépticos.

El dilema del sonido en un coche eléctrico

Durante décadas, los fabricantes tradicionales han lidiado con un problema intangible: ¿cómo recrear una experiencia acústica para un vehículo sin motor de combustión? La sonoridad de los motores en los coches deportivos ya no es solo espectáculo: aporta información al piloto sobre régimen, carga, transición de marcha, etc.

Algunos fabricantes han optado por crear avances sonoros artificiales: desde composiciones musicales diseñadas a medida (como BMW colaborando con Hans Zimmer) hasta “imitaciones” de motores V8 (e.g. Dodge con su sistema “Fratzonic Chambered Exhaust”). Otros simplemente dejan que el silencio domine, permitiendo que los mínimos sonidos del motor eléctrico y los sistemas mecánicos sean los protagonistas.

Pero en una berlina deportiva o un superdeportivo, ese silencio absoluto puede sentirse vacío.

La apuesta de Ferrari: amplificar lo real

La propuesta de Ferrari es distinta: no una simulación digital, sino amplificar lo ya presente. En palabras de Antonio Palermo, jefe de NVH (Noise, Vibration, Harshness) y calidad acústica de Ferrari, la idea era: “queríamos algo auténtico, no algo que pareciera fake”.

El reto es grande: si el tren motriz y el diseño acústico ya están bien optimizados, los sonidos mecánicos que emergen suelen ser mínimos. Ferrari afronta eso mediante una analogía con la guitarra eléctrica:

  • Un sensor de alta precisión (un acelerómetro) se instala en un punto rígido del sistema — justo sobre la carcasa del inversor en el eje trasero.
  • Ese sensor capta vibraciones estructurales del tren de potencia (frecuencias generadas por motores, transmisiones, acoplamientos).
  • Luego esas vibraciones se amplifican (similar al funcionamiento de una pastilla en una guitarra eléctrica) y se proyectan al entorno sonoro.

De ese modo, lo que escuchas no es un sonido sintético superpuesto, sino una versión amplificada de lo que el coche ya genera internamente.

Una ventaja clave es que ese sonido está directamente correlacionado con la petición de par: cuando aceleras fuerte o accionas las levas, el sistema entra en “modo audible”. En conducción normal, prevalece el silencio para mantener confort acústico. Ferrari asegura que la latencia es imperceptible para el oído humano, de modo que la respuesta sonora es inmediata.

Además, el sistema estaría activo no solo en aceleración sino también en regeneración o cuando los motores delanteros se desconectan (el Elettrica permite operar como vehículo trasero).

Ferrari ha indicado que este sistema ha sido desarrollado internamente, lo que les da control total sobre la firma acústica final.

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