Esto no se esperaba tan pronto: BYD ya vende más que Citroën en Europa
BYD acaba de lograr un hito que refleja hasta qué punto está cambiando el mercado europeo del automóvil: en mayo de 2026, el fabricante chino vendió más coches que Citroën en Europa, una marca histórica del continente, confirmando que la ofensiva de China ya no es una amenaza futura, sino una realidad que empieza a alterar el equilibrio tradicional del sector.
BYD acaba de firmar uno de esos datos que explican mejor que cualquier discurso cómo está cambiando el coche en Europa. En mayo de 2026, el fabricante chino matriculó 32.380 vehículos en el mercado europeo, por encima de los 31.665 de Citroën, una marca histórica dentro de Stellantis.
No se trata solo de un mes aislado ni de una anécdota llamativa. Es la fotografía de un cambio profundo: las marcas chinas ya no están llamando a la puerta de Europa, están dentro, creciendo con fuerza y obligando a los fabricantes tradicionales a reaccionar.
BYD adelanta a Citroën en Europa y confirma el avance chino
Hace apenas unos años, pensar que BYD podía vender más coches en Europa que Citroën habría sonado exagerado. Hoy es una realidad respaldada por las matriculaciones de mayo de 2026. Según los datos publicados sobre el mercado europeo, BYD no solo superó a Citroën, también quedó por delante de nombres como Fiat, Tesla y Ford en ese mes concreto.
El salto es todavía más relevante si se mira con perspectiva. Entre enero y mayo de 2026, BYD acumuló 135.307 unidades en Europa, lo que supone un crecimiento del 145,2% frente al mismo periodo de 2025. Citroën, por su parte, mantiene un volumen acumulado superior en el año, con 174.021 unidades, pero el adelantamiento mensual deja un mensaje muy claro: la distancia se está reduciendo a gran velocidad.
Las marcas chinas ya superan el 10% del mercado europeo
El caso de BYD no es una excepción. En mayo, los fabricantes chinos alcanzaron 121.030 matriculaciones en Europa y una cuota récord del 10,7%, casi duplicando sus cifras frente al mismo mes del año anterior.
Mientras tanto, el mercado europeo total creció solo un 3,6%, hasta 1.152.523 unidades en la Unión Europea, Reino Unido y la EFTA. El impulso vino sobre todo de los vehículos electrificados, con fuertes subidas en eléctricos puros, híbridos enchufables e híbridos convencionales, al mismo tiempo que gasolina y diésel volvieron a perder terreno.
Ahí está una de las claves. Los fabricantes chinos no están entrando en Europa únicamente con coches eléctricos. También están explotando el crecimiento de los híbridos enchufables y de los híbridos, segmentos donde muchos compradores europeos ven una alternativa más flexible frente al eléctrico puro.
BYD ya compite de tú a tú con MG, Chery y Tesla
BYD también ha logrado superar en mayo a SAIC Motor, matriz de MG, que durante mucho tiempo ha sido la gran referencia china en Europa. SAIC cerró el mes con 30.527 unidades, mientras que Chery también apretó con 27.412 matriculaciones y un crecimiento muy destacado en el acumulado del año.
Leapmotor, Chery, BYD y Xpeng aparecen entre los nombres que más crecen en el continente. Reuters también recoge fuertes avances de Leapmotor, Chery y BYD en mayo, en contraste con las caídas de varios fabricantes europeos tradicionales como Renault, Stellantis o Volkswagen.
Europa ya no es solo un mercado de exportación
La ofensiva china no se limita a enviar coches desde Asia. AlixPartners prevé que los fabricantes chinos eleven su producción fuera de China desde 1,2 millones de vehículos hasta 3,4 millones en 2030, con Europa y Latinoamérica como regiones clave.
Además, BYD quiere producir localmente todos sus eléctricos destinados a Europa antes de 2028, mientras otros grupos chinos estudian acuerdos, compras de fábricas o producción por contrato en el continente.
El problema europeo no es China, es la lentitud
El adelantamiento de BYD a Citroën duele por lo simbólico, pero no debería sorprender. Europa ha pasado demasiados años debatiendo sobre la transición eléctrica mientras China aceleraba producto, costes, baterías, software y capacidad industrial.
La cuestión no es si los coches chinos son una amenaza. Ya lo son. La verdadera pregunta es si los fabricantes europeos van a responder con productos más competitivos o si seguirán confiando en el peso de sus emblemas. Porque el comprador europeo está demostrando que la historia importa, pero el precio, la tecnología y la disponibilidad importan más.
BYD ha convertido mayo de 2026 en un aviso. Y Citroën no será la única marca tradicional que tendrá que mirar por el retrovisor.
