CATL blinda sus baterías: nuevas patentes para evitar cortocircuitos y fugas en coches eléctricos

CATL ha registrado dos nuevas soluciones de seguridad para sus baterías de coches eléctricos, centradas en proteger los terminales eléctricos y los conductos de refrigeración líquida frente a impactos. El objetivo es claro: reforzar la estructura interna del pack para reducir el riesgo de cortocircuitos, fugas de refrigerante o daños críticos en caso de accidente, mientras las baterías de estado sólido siguen lejos de una implantación masiva.

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CATL no está esperando a que la batería de estado sólido llegue al mercado masivo para mejorar la seguridad de los coches eléctricos. El gigante chino acaba de registrar dos nuevas soluciones técnicas centradas en reforzar el pack de baterías frente a golpes, deformaciones y posibles daños internos.

La clave está en algo menos llamativo que la autonomía o la carga ultrarrápida, pero igual de importante: evitar que un impacto en la carcasa acabe afectando a los terminales eléctricos o a los conductos de refrigeración líquida. Y en un momento en el que las normativas de seguridad son cada vez más exigentes, este tipo de avances pueden marcar diferencias reales en los próximos modelos eléctricos.

CATL refuerza sus baterías para evitar cortocircuitos y fugas de refrigerante

CATL ha sumado dos nuevos diseños de seguridad para packs de baterías, registrados el 16 de junio de 2026, con el objetivo de mejorar la resistencia estructural de los acumuladores que montan los vehículos eléctricos. Según la información publicada por medios chinos y recogida por CarNewsChina, ambas soluciones atacan dos puntos especialmente sensibles: las conexiones eléctricas internas y los circuitos de refrigeración líquida.

El movimiento no es casual. La compañía viene de realizar una inversión muy potente en investigación y desarrollo. En 2025 destinó alrededor de 22.100 millones de yuanes a I+D, una cifra que equivale aproximadamente a 3.280 millones de dólares, o unos 2.850 millones de euros al cambio actual.

Batería de CATL de tipo LFP

Una estructura pensada para absorber el golpe antes que los terminales

La primera solución se centra en proteger los terminales eléctricos de las celdas. En un pack de baterías, estas conexiones son críticas: si se fracturan o se deforman de forma incontrolada, pueden aparecer fallos eléctricos graves, incluidos cortocircuitos internos.

La propuesta de CATL incorpora una estructura de soporte vinculada a las carcasas de las celdas. Su función es sencilla de entender: actuar como una especie de “escudo” físico que recibe antes la deformación provocada por un impacto. Al estar situada con una distancia de seguridad menor que otros elementos como las barras colectoras, esta pieza puede absorber o redirigir la carga mecánica antes de que llegue a los puntos eléctricos más delicados.

En la práctica, esto permite que el pack conserve mejor su integridad en caso de colisión o golpe fuerte en la zona inferior del vehículo. No se trata de mejorar la química de la batería, sino de proteger mejor todo lo que rodea a las celdas.

La refrigeración líquida también gana protección extra

La segunda patente apunta a otro elemento clave en los coches eléctricos modernos: los conductos de refrigeración líquida. Estos sistemas son necesarios para mantener las celdas dentro de una temperatura adecuada, especialmente durante cargas rápidas, conducción exigente o climas extremos.

CATL plantea una barrera de intercambio térmico dividida en varias zonas. En las partes donde circula el líquido refrigerante se utiliza una estructura más deformable, capaz de amortiguar impactos. En cambio, en las zonas donde no hay flujo activo se colocan elementos más rígidos, pensados para canalizar la deformación hacia áreas menos críticas.

La idea es evitar que un objeto externo, como una piedra, una pieza metálica o un golpe procedente de la carretera, pueda perforar o romper una línea de refrigeración. Una fuga de líquido dentro de un pack de baterías no solo compromete la gestión térmica, también puede aumentar el riesgo de interacción con componentes eléctricos.

Seguridad física antes de la llegada masiva del estado sólido

Aunque CATL también trabaja en baterías de estado sólido, la realidad es que las baterías con electrolito líquido seguirán dominando el mercado durante varios años. De hecho, distintos avances recientes de la compañía en estado sólido apuntan a una evolución importante, pero todavía lejos de una adopción masiva inmediata. 

Por eso estas patentes tienen sentido industrial. Mientras la próxima gran generación de baterías termina de madurar, los fabricantes necesitan exprimir la seguridad, fiabilidad y resistencia de las arquitecturas actuales.

También encaja con la estrategia pública de CATL, que en 2026 ha insistido en conceptos como la separación térmica y eléctrica para reducir riesgos de propagación en caso de evento térmico. 

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