Esto no me lo esperaba del Lancia Ypsilon: Recorre 771 kilómetros sin recargar la batería
El Lancia Ypsilon eléctrico ha firmado un resultado poco habitual para un utilitario de batería: 771 kilómetros recorridos con una sola carga en plena circunvalación de París. Una prueba de eficiencia extrema que casi duplica su autonomía WLTP y que demuestra hasta dónde puede llegar un coche eléctrico cuando la conducción, el tráfico y la recuperación de energía juegan a favor.
La autonomía sigue siendo uno de los grandes argumentos de compra en un coche eléctrico, pero también uno de los datos que más matices necesita. Las cifras WLTP sirven como referencia, aunque pocas veces cuentan toda la historia: no es lo mismo circular por autopista que moverse entre retenciones, deceleraciones constantes y velocidades moderadas.
El nuevo Lancia Ypsilon eléctrico acaba de demostrarlo con un reto tan llamativo como difícil de extrapolar al uso diario: recorrer 771 kilómetros con una sola carga en el Boulevard Périphérique de París, una de las vías urbanas más transitadas de Europa. El resultado no sustituye a una prueba convencional, pero sí deja claro hasta qué punto la eficiencia puede disparar la autonomía cuando el contexto juega a favor.
- El Lancia Ypsilon eléctrico supera los 771 kilómetros sin recargar
- Un consumo de solo 6,2 kWh/100 km
- París como laboratorio de eficiencia
- La batería del Ypsilon: 54 kWh brutos y 51 kWh útiles
- Un coste de uso muy bajo, pero con letra pequeña
- Una muestra de que la ciudad es el gran aliado del coche eléctrico
El Lancia Ypsilon eléctrico supera los 771 kilómetros sin recargar
Lancia ha puesto a prueba la eficiencia de su nuevo Ypsilon Elettrica en un escenario muy particular: la circunvalación de París. Según los datos publicados por la marca, el utilitario completó más de 22 vueltas al Boulevard Périphérique, sumando 771 kilómetros sin detenerse a recargar y pasando del 100% al 2% de batería.
La prueba se realizó en carreteras abiertas al tráfico, no en un circuito cerrado ni en un banco de laboratorio. El recorrido comenzó a las 6:58 y terminó a las 0:52, con una velocidad media de 43 km/h y una conducción centrada por completo en reducir el consumo.
Un consumo de solo 6,2 kWh/100 km
La cifra más llamativa del reto no es solo la distancia recorrida, sino el consumo registrado: 6,2 kWh/100 km. Para ponerlo en perspectiva, el Lancia Ypsilon Elettrica homologa entre 14,3 y 14,6 kWh/100 km, con una autonomía combinada de hasta 425 kilómetros WLTP según la propia marca.
Es decir, en este desafío el coche casi duplicó su autonomía oficial. La clave estuvo en una combinación muy concreta: modo Eco, selector en posición D, velocidades bajas, mucho tráfico y numerosas fases de retención en las que la frenada regenerativa pudo recuperar parte de la energía.
París como laboratorio de eficiencia
El Boulevard Périphérique no es una carretera cualquiera. Tiene 35,04 kilómetros de longitud, conecta la capital francesa con su área metropolitana mediante numerosos enlaces y soporta más de 1,2 millones de usuarios diarios. Además, su trazado alterna zonas elevadas, pasos inferiores y cambios de desnivel que obligan al coche a gestionar continuamente aceleraciones y deceleraciones.
Precisamente por eso, el escenario resulta interesante para medir eficiencia urbana. No favorece las altas velocidades, pero sí premia una conducción suave, anticipativa y muy atenta a la recuperación de energía.
La batería del Ypsilon: 54 kWh brutos y 51 kWh útiles
El Lancia Ypsilon eléctrico utiliza una batería de 54 kWh de capacidad bruta, aunque Lancia habla de 51 kWh útiles en la información técnica del reto. Esta configuración se combina con un motor eléctrico de 156 CV, una arquitectura ya conocida dentro del ecosistema de Stellantis.
También conviene remarcar que el coche terminó la prueba con un 2% de batería restante. Sobre el papel, apurando ese margen final, la cifra podría haberse acercado a los 800 kilómetros, aunque en una prueba real siempre es lógico dejar un pequeño colchón de seguridad.
Un coste de uso muy bajo, pero con letra pequeña
Otro dato llamativo es el coste energético comunicado por Lancia: 0,82 euros cada 100 kilómetros, calculado con una tarifa francesa de horas valle para vehículo eléctrico.
Es una cifra espectacular, pero no necesariamente representativa para todos los conductores. El precio final dependerá del país, la tarifa contratada, el tipo de recarga y el porcentaje de uso entre carga doméstica, pública lenta y carga rápida.
Una muestra de que la ciudad es el gran aliado del coche eléctrico
Este reto del Lancia Ypsilon eléctrico es brillante desde el punto de vista de comunicación, pero hay que interpretarlo con cuidado. Nadie debería comprar un coche pensando que va a recorrer 771 kilómetros de forma habitual con una batería de este tamaño. En autopista, con climatización, pasajeros, equipaje y velocidades sostenidas, el resultado será muy diferente.
Dicho esto, la prueba sí sirve para algo importante: recordar que la eficiencia importa tanto como la capacidad de batería. En un mercado obsesionado con baterías cada vez más grandes, el Ypsilon demuestra que un coche ligero, bien afinado y conducido con suavidad puede sacar muchísimo partido a cada kWh. Y eso, para el uso urbano y periurbano europeo, puede ser incluso más relevante que presumir de cifras enormes en la ficha técnica.