ByteDance frena los rumores: no habrá “coche de TikTok” con Seres, aunque su IA sí llegará al habitáculo
ByteDance ha desmentido que vaya a lanzar un coche junto a Seres, aunque sus tecnologías de inteligencia artificial sí podrían tener protagonismo en los futuros modelos de Saidou Technology.
ByteDance, la empresa matriz de TikTok, ha desmentido los rumores que apuntaban a un posible lanzamiento de un coche propio junto a Seres Group, el fabricante chino conocido por su alianza con Huawei y por la marca AITO. La compañía ha dejado claro que no prepara ni una nueva marca automovilística ni un vehículo bajo su control.
La aclaración llega en un momento especialmente sensible, justo antes de la presentación de Saidou Technology, la nueva etapa de la antigua Landian Technology, una filial de Seres que busca reinventarse con una propuesta centrada en la inteligencia artificial aplicada al automóvil.
ByteDance niega el supuesto “coche de TikTok”
ByteDance ha querido separar claramente su negocio tecnológico de la fabricación de vehículos. En su comunicado, la compañía asegura que no tiene planes para lanzar un coche ni una marca de automóviles. También niega que Saidou sea una enseña creada por ByteDance o por Doubao, su asistente de inteligencia artificial.
La tecnológica china también ha aclarado que no posee acciones de Saidou Technology y que tampoco controla la empresa a través de ninguna de sus divisiones. Su papel, según explica, se limita al desarrollo de soluciones de inteligencia artificial, cabina inteligente y servicios tecnológicos para fabricantes de vehículos.
En otras palabras: no habrá un “TikTok car”, al menos de momento. Lo que sí podría haber es presencia de tecnologías de ByteDance en los futuros modelos de Saidou, especialmente a través de Doubao y Volcano Engine, su plataforma cloud y de IA.
Saidou nace de la reestructuración de Landian
El origen de los rumores está en la transformación de Chongqing Landian Technology, una filial de Seres que no logró destacar en el competitivo mercado chino. Tras la reestructuración, la compañía pasa a llamarse Saidou Technology y recibe una inyección de capital de 6.670 millones de yuanes, unos 953 millones de dólares, aproximadamente 826 millones de euros.
Entre los inversores aparece Wending Investment, el brazo de inversión estratégica de CATL, el gigante chino de las baterías. La presencia de un actor tan relevante reforzó la idea de que Seres estaba preparando un proyecto mucho más ambicioso que el de la antigua Landian.
Saidou tiene previsto presentar su nueva marca el 9 de junio de 2026. La compañía ha avanzado que quiere explorar las posibilidades de los “vehículos definidos por inteligencia artificial”, una expresión que encaja con la actual tendencia del mercado chino: coches cada vez más centrados en el software, la conectividad y la interacción natural con los ocupantes.
Seres busca repetir el éxito de AITO
Seres ya sabe lo que significa crecer de la mano de una gran tecnológica. Su alianza con Huawei dio origen a AITO, una marca que ha ganado mucha relevancia en China gracias al ecosistema de software, ventas y asistencia de Huawei.
Por eso, la posible relación con ByteDance despertó tanto interés. La matriz de TikTok cuenta con una enorme experiencia en algoritmos, servicios digitales e inteligencia artificial, tres áreas cada vez más importantes dentro del coche eléctrico moderno.
Sin embargo, el caso Saidou parece diferente. ByteDance no entra como fabricante ni como accionista, sino como posible proveedor tecnológico. La estrategia es más prudente: aportar IA al habitáculo sin asumir los riesgos industriales de producir coches.
El difícil pasado de Landian
La reconversión de Landian también responde a una necesidad interna de Seres. La marca se centraba en SUV asequibles, con modelos como el E3 eléctrico, el E5 híbrido enchufable y el E5 Plus PHEV. Sus precios partían de 99.800 yuanes, unos 12.800 euros, y llegaban hasta 168.800 yuanes, alrededor de 21.700 euros.
Pese a contar con tarifas competitivas, Landian nunca consiguió una identidad fuerte. Sus ventas fueron muy reducidas y su presencia quedó limitada principalmente a mercados de menor visibilidad dentro de China. En abril de 2026, la marca apenas entregó 472 unidades, con una cuota del 0,1%.
ByteDance hace bien en no fabricar coches
La decisión de ByteDance parece lógica. Entrar en la fabricación de automóviles supone una inversión enorme, márgenes estrechos y una competencia feroz. Para una empresa tecnológica, puede ser mucho más rentable colocar su software en muchos coches que intentar vender uno propio.
El verdadero valor del coche eléctrico ya no está solo en la batería o en la autonomía. Cada vez pesa más la experiencia digital: asistentes de voz, navegación inteligente, servicios personalizados y una cabina capaz de entender mejor al usuario. Ahí ByteDance sí puede tener un papel importante.
Saidou, por su parte, tendrá que demostrar que no es solo un cambio de nombre. Hablar de coches definidos por IA suena atractivo, pero el mercado chino ya está lleno de promesas similares. La diferencia la marcarán los productos reales, el precio y la utilidad de esa inteligencia artificial en el día a día.
