BYD intentó comprar Renault dos veces, pero Francia cerró la puerta (por ahora)
BYD habría intentado entrar en el capital de Renault en dos ocasiones para acelerar su expansión en Europa, pero el grupo francés rechazó ambas propuestas al considerar que el fabricante chino buscaba algo más que una simple alianza industrial.
BYD habría intentado entrar en el capital de Renault en dos ocasiones durante los últimos años, pero la respuesta del grupo francés fue siempre la misma: no. La marca del rombo está abierta a colaborar con otros fabricantes, especialmente en plena transición hacia el coche eléctrico, pero no parece dispuesta a ceder influencia en su mercado más estratégico: Europa.
Según la información publicada por Les Échos y recogida por medios especializados, el fabricante chino no buscaba únicamente una alianza industrial. La propuesta habría sido interpretada en Renault como un movimiento con intención de ganar peso real dentro de la compañía, algo que en Boulogne-Billancourt consideran una línea roja.
BYD quiso entrar en Renault, pero el grupo francés cerró la puerta
Renault lleva años apoyándose en acuerdos estratégicos para ganar escala y reducir costes. No es una postura extraña en un fabricante que, frente a gigantes como Toyota, Volkswagen o Stellantis, necesita elegir muy bien dónde invierte y con quién comparte tecnología.
Sin embargo, una cosa es cooperar y otra muy distinta permitir que un rival tome posiciones dentro de la empresa. Ahí es donde, según la prensa francesa, chocaron los intereses de BYD y Renault.
La primera aproximación se habría producido hace aproximadamente dos años. En aquel momento, Renault todavía estaba bajo la dirección de Luca de Meo y ya había reforzado su relación con Geely, otro de los grandes grupos chinos. En 2022, Geely acordó adquirir el 34,02% de Renault Korea Motors, una operación que permitió a ambas compañías profundizar su colaboración en Asia.
Geely sí entró en el ecosistema Renault
La diferencia entre Geely y BYD parece estar en el enfoque. Con Geely, Renault ha construido acuerdos concretos y delimitados. Además de Corea, ambas compañías ampliaron su relación en Brasil, donde Geely tomó una participación del 26,4% en Renault do Brasil.
A esto se suma Horse Powertrain, la empresa conjunta dedicada a motores de combustión, híbridos y transmisiones. En esta sociedad, Renault y Geely mantienen cada una un 45%, mientras que Aramco posee el 10% restante. La valoración empresarial comunicada para Horse Powertrain fue de 7.400 millones de euros.
La clave está en que estas alianzas no han supuesto entregar el control de Renault en Europa. Y ese punto habría sido precisamente el más delicado en las conversaciones con BYD.
El segundo intento llegó en otoño de 2025
Según Les Échos, BYD volvió a intentarlo en otoño de 2025. La propuesta habría ofrecido a Renault acceso a la tecnología eléctrica, híbrida enchufable y de baterías del fabricante chino. A cambio, BYD habría conseguido una puerta de entrada muy valiosa: las fábricas europeas de Renault.
Sobre el papel, el encaje industrial tenía sentido. BYD necesita producir más coches dentro de Europa para acelerar su expansión y reducir su exposición a los aranceles a los vehículos eléctricos fabricados en China. Renault, por su parte, podría beneficiarse de una tecnología de baterías muy competitiva.
Pero el problema no estaba en la cooperación tecnológica, sino en el grado de influencia que BYD pretendía alcanzar. Según una fuente citada por el medio francés, “había una voluntad de tomar el control”. Para Renault, eso fue suficiente para cortar cualquier opción.
BYD busca fábrica en Europa y mira al sur del continente
Aunque ni BYD ni Renault han confirmado oficialmente estas conversaciones, el interés del grupo chino por producir en Europa es evidente. BYD ya cuenta con una planta en Hungría, mientras que sus planes para Turquía han quedado en pausa.
La compañía está analizando ahora una segunda ubicación industrial en el sur de Europa. Stella Li, una de las principales ejecutivas de BYD, ha reconocido que la marca prefiere hacerse con una fábrica ya existente antes que levantar una desde cero. España y Francia aparecen entre los países con más opciones en los últimos informes.
También se ha publicado que BYD no descarta adquirir marcas tradicionales europeas. En ese contexto, Maserati habría llamado especialmente la atención del fabricante chino, aunque por ahora no existe una operación confirmada.
Una posible alianza muy fuerte para el sector de automoción, pero que de momento no ve la luz
El caso Renault-BYD refleja muy bien el nuevo tablero del automóvil europeo. Las marcas chinas ya no solo quieren vender coches en Europa: quieren fabricar, utilizar capacidad industrial disponible y, si pueden, comprar tiempo entrando en estructuras ya existentes.
Renault ha hecho bien en marcar límites. Colaborar con China puede ser una ventaja enorme en baterías, software y costes, pero entregar demasiado poder a un competidor directo podría convertirse en un problema a medio plazo. La industria europea necesita alianzas, sí, pero no a cualquier precio.

