Renault fabricará en Palencia tres SUV eléctricos: Rafale, Scénic y también el Mitsubishi Eclipse Cross
Renault prepara un importante salto industrial en España: la fábrica de Palencia será clave en la nueva generación de SUV electrificados del grupo, con los futuros Rafale, Scénic y Mitsubishi Eclipse Cross como protagonistas a partir de 2028 y 2029.
Renault está preparando un movimiento industrial de enorme calado para su fábrica de Palencia. La planta castellanoleonesa apunta a convertirse en uno de los centros clave de la ofensiva eléctrica del grupo en Europa, con tres SUV eléctricos de nueva generación en el horizonte.
Según las previsiones adelantadas por La Tribuna de Automoción, Palencia asumirá la producción de los futuros Renault Rafale, Renault Scénic y Mitsubishi Eclipse Cross eléctrico, todos ellos sobre una nueva plataforma de 800 voltios que promete más autonomía, recargas más rápidas y versiones con autonomía extendida.
Renault prepara Palencia para tres SUV eléctricos de nueva generación
El quinto plan industrial de Renault en España empieza a tomar forma con nombres propios. La fábrica de Palencia, que actualmente tiene un papel importante dentro de la producción SUV del grupo, sumaría a partir de 2028 una nueva familia de modelos electrificados con una ambición mucho mayor que la actual.
El primero en llegar sería el nuevo Renault Rafale, cuyo arranque de producción está previsto para junio de 2028. Después sería el turno del Renault Scénic, programado para abril de 2029, y unos meses más tarde, en julio de ese mismo año, comenzaría la fabricación del Mitsubishi Eclipse Cross eléctrico. Este último modelo mantendría así su estrecha relación técnica con el Scénic, como ya ocurre con la generación actual producida en Douai, Francia.
Un volumen que devolvería peso industrial a Palencia
Las previsiones manejadas por el sector hablan de una media cercana a las 150.000 unidades anuales durante un ciclo de seis años. La mayor parte del volumen correspondería al dúo formado por el Scénic y el Eclipse Cross, con unas 544.200 unidades en conjunto, mientras que el Rafale rondaría las 334.900 unidades.
No se trataría solo de añadir más modelos a la línea de montaje. Para Renault, concentrar estos tres SUV en Palencia permitiría ordenar mejor su producción eléctrica fuera de Francia y dar a España un papel más tecnológico dentro del grupo. Hasta ahora, buena parte del coche eléctrico de Renault se ha concentrado en el ecosistema ElectriCity del norte francés, especialmente en Douai.
La nueva plataforma RGEV Medium 2.0 será la gran protagonista
La clave de este proyecto está en la plataforma RGEV Medium 2.0, presentada dentro del plan estratégico futuREady. Renault la plantea como una base eléctrica para vehículos de los segmentos C y D, con arquitectura de 800 voltios, carga ultrarrápida y autonomías de hasta 750 kilómetros WLTP en versiones 100% eléctricas.
Además, esta arquitectura también podrá admitir variantes de autonomía extendida, con cifras objetivo de hasta 1.400 kilómetros. Esta opción encaja con una tendencia que empieza a ganar fuerza en Europa: coches que se conducen como eléctricos, pero que incorporan un pequeño motor térmico como generador para reducir la ansiedad por la autonomía en viajes largos.
Renault también trabaja en una nueva generación de motores eléctricos sin tierras raras y en baterías con menos componentes, algo fundamental para reducir costes. El objetivo declarado del grupo es recortar el coste de sus eléctricos en un 40% y lanzar 36 nuevos modelos antes de 2030, de los cuales 22 estarán destinados a Europa y 16 serán completamente eléctricos.
El Austral seguirá teniendo papel en la fábrica
La ofensiva eléctrica no supondría la desaparición inmediata de los modelos actuales. El Renault Austral continuará en Palencia y recibirá una actualización en 2028. Esta renovación podría mantener las motorizaciones híbridas actuales y sumar una variante de autonomía extendida, lo que ayudaría a cubrir la transición entre los híbridos convencionales y los eléctricos puros.
Con la llegada de los nuevos modelos, la fábrica podría recuperar el segundo turno en 2029. Además, el acuerdo alcanzado entre Renault y los sindicatos en mayo de 2026 desbloqueó la asignación de cinco nuevos modelos para Palencia y Valladolid, protegiendo alrededor de 6.000 empleos directos en España.
Palencia puede ganar una batalla clave
La noticia tiene más importancia de la que parece. No hablamos solo de que Renault fabrique tres coches eléctricos más en España, sino de que Palencia puede pasar de ser una planta muy competitiva en SUV híbridos a convertirse en un centro europeo para la nueva generación eléctrica del grupo.
También hay una lectura estratégica. Renault necesita fabricar eléctricos con costes más ajustados para responder a la presión de los fabricantes chinos, pero sin perder el control industrial en Europa. Llevar estos modelos a Palencia puede ser una forma inteligente de equilibrar tecnología, costes y capacidad productiva.
La gran duda estará en la demanda real de estos SUV eléctricos a partir de 2028 y 2029. Si el mercado europeo responde, Palencia saldrá reforzada. Si no lo hace, la flexibilidad de las versiones EREV puede ser una red de seguridad muy valiosa.

