La batería de estado sólido de Donut Lab pierde solo el 2,3 % de energía tras 10 días sin uso
La carrera por desarrollar baterías más eficientes para coches eléctricos acaba de sumar un nuevo capítulo. La empresa Donut Lab ha presentado los resultados de una prueba independiente que evalúa uno de los aspectos más críticos en cualquier batería: la autodescarga.
El test, realizado por el centro tecnológico finlandés VTT Technical Research Centre, analizó el comportamiento de una celda de batería de estado sólido denominada Donut Solid-State Battery V1. El objetivo era comprobar cuánta energía pierde la batería cuando permanece inactiva durante varios días, una característica clave para su uso en vehículos eléctricos. Estas pruebas independientes vienen por las duras críticas que recibió Donut Lab sobre su batería de estado sólido, y es que las prestaciones indicadas parecían imposibles de alcanzar.
Los resultados muestran que, tras diez días sin uso, la batería conservó prácticamente toda su energía.
Una prueba independiente para validar la tecnología
El estudio fue realizado por investigadores del centro tecnológico VTT, un organismo de investigación propiedad del gobierno de Finlandia especializado en desarrollo tecnológico e industrial.
Según el informe técnico, la celda analizada tiene una capacidad nominal cercana a los 26 Ah y un voltaje nominal de 3,6 V, lo que se traduce en unos 94 Wh de energía.
Para comprobar su rendimiento, el equipo de investigación realizó primero una prueba de capacidad completa. Durante este ensayo, la batería alcanzó 26,5 Ah de capacidad, un resultado que coincide con las especificaciones declaradas por el fabricante.
Posteriormente comenzó la prueba clave: medir el comportamiento de la batería mientras permanece inactiva.

Así fue la prueba de autodescarga
El procedimiento consistió en cargar la batería aproximadamente al 50 % de su capacidad y dejarla en reposo durante 240 horas (10 días) a temperatura ambiente, entre 22 y 28 °C.
Durante ese tiempo, los investigadores registraron el voltaje de la celda cada 10 segundos, utilizando un sistema de medición de alta precisión.
Tras el periodo de reposo, la batería fue descargada para comprobar cuánta energía seguía disponible.
Los resultados fueron especialmente llamativos:
- Tras los 10 días sin uso, se pudo recuperar el 97,7 % de la energía almacenada.
- La caída de voltaje fue mínima: solo 128 mV durante todo el periodo de prueba.
En otras palabras, la batería apenas perdió energía mientras permanecía almacenada.
Un comportamiento muy diferente al de los supercondensadores
Uno de los objetivos de esta prueba era responder a una crítica frecuente sobre este tipo de tecnologías.
Algunos analistas habían sugerido que el rendimiento anunciado por la empresa solo sería posible con supercondensadores, un tipo de almacenamiento energético que puede cargarse y descargarse muy rápido.
Sin embargo, los supercondensadores tienen un problema importante: pierden energía rápidamente cuando no se utilizan.
Los resultados del laboratorio muestran justo lo contrario. La curva de voltaje se estabiliza durante las primeras horas y después se mantiene prácticamente constante durante el resto del test, un comportamiento típico de una batería convencional y no de un supercondensador.
Una batería pensada para coches eléctricos
La baja autodescarga es una característica fundamental para cualquier batería destinada a movilidad eléctrica.
Un coche puede pasar días o semanas estacionado, y una batería con pérdidas elevadas provocaría una reducción constante de la autonomía disponible.
En este caso, el comportamiento observado sugiere que la batería podría mantener su energía durante largos periodos de inactividad sin sufrir pérdidas relevantes.
Además, durante toda la prueba no se detectaron daños ni cambios visibles en la celda, según el informe técnico.
Donut Lab sorprende y va por el buen camino
La tecnología de baterías de estado sólido lleva años prometiendo una revolución en el coche eléctrico, pero la realidad es que muy pocas empresas han logrado demostrar resultados medibles en pruebas independientes.
Por el momento, Donut Lab está sorprendiendo, y es que en sus dos tests anteriores, donde se demostró la capacidad de carga de la batería de Donut Lab y por otra parte la eficiencia de dicha batería de estado sólido a altas temperaturas, ahora se suma esta tercera prueba de pérdida de energía tras días sin uso.
Lo interesante de este caso es que el test no lo ha realizado el propio fabricante, sino un centro tecnológico externo. Aunque se trata solo de una celda y de una prueba concreta, el dato del 97,7 % de energía restante tras 10 días es muy sólido.
Aun así, hay que ser prudentes. Una batería que funciona bien en laboratorio no siempre mantiene ese rendimiento cuando se escala a packs completos para vehículos o cuando se somete a miles de ciclos de carga.
La gran incógnita sigue siendo la misma que en casi todas las baterías de nueva generación: coste, durabilidad y producción a gran escala. Si estas variables encajan, entonces sí podríamos estar ante una tecnología muy interesante para la próxima generación de coches eléctricos.
Puedes descargar el informe de la prueba completa por VTT aquí.