Donut Lab contraataca: promete pruebas independientes de su revolucionaria batería de estado sólido
La joven empresa finlandesa Donut Lab ha decidido dar un paso al frente tras semanas de críticas y escepticismo. Después de sacudir al sector del automóvil en el pasado CES con la promesa de una batería de estado sólido lista para producción, la startup asegura ahora que publicará pruebas independientes que respaldan sus ambiciosas afirmaciones.
La compañía, liderada por su CEO Marko Lehtimaki, ha anunciado que los ensayos han sido realizados por el centro estatal VTT Technical Research Centre of Finland. Los resultados se irán desvelando en una serie de vídeos que comenzará el 23 de febrero y también estarán disponibles en una web creada específicamente para responder a las críticas: idonutbelieve.com.
En Somos Eléctricos estaremos muy atentos a los resultados que se vayan publicando.
Según Lehtimaki, el objetivo es claro: poner sobre la mesa datos verificables que permitan distinguir entre lo que se afirma y lo que realmente ha sido validado. El directivo no ha dudado en calificar su desarrollo como un “avance gigantesco” con capacidad para transformar el mercado.
La promesa de la batería definitiva
Desde hace años, fabricantes consolidados y startups trabajan en la batería de estado sólido, considerada por muchos como el “Santo Grial” del almacenamiento energético. En teoría, esta tecnología ofrece ventajas muy superiores a las actuales baterías de ion-litio:
- Mayor densidad energética y, por tanto, más autonomía.
- Recargas mucho más rápidas.
- Mejor comportamiento en temperaturas extremas.
- Mayor seguridad al eliminar el riesgo de fuga térmica explosiva.
Sin embargo, el consenso general en la industria es que la tecnología todavía necesita varios años para madurar y llegar a producción masiva.
Ahí es donde Donut Lab rompió todos los esquemas.
Especificaciones que desafían al sector
La startup asegura que su batería totalmente de estado sólido alcanzará una densidad energética de 400 Wh/kg, cuando los paquetes actuales de ion-litio se mueven habitualmente entre 200 y 300 Wh/kg. De confirmarse, estaríamos ante un salto muy significativo en autonomía para vehículos eléctricos.
Pero eso no es todo:
- Carga completa en menos de 10 minutos.
- Vida útil de hasta 100.000 ciclos, frente a los aproximadamente 1.500–3.000 ciclos habituales hoy.
- Funcionamiento en un rango térmico extremo: desde -30 °C hasta 100 °C.
- Sin uso de materiales tóxicos ni tierras raras en su fabricación.
Además, Donut Lab sostiene que la batería se instalará en una motocicleta de producción de Verge Motorcycles durante el primer trimestre de este año.
El impacto mediático fue inmediato. Pero también lo fue la reacción de la industria.
Críticas, dudas y acusaciones de fraude y estafa
En el CES no hubo demostraciones en directo, ni publicaciones académicas, ni detalles técnicos exhaustivos que respaldaran las cifras anunciadas. Eso desató una oleada de escepticismo entre fabricantes y expertos en baterías.
Algunos gigantes del sector incluso calificaron públicamente el proyecto como una estafa, alegando que esas especificaciones no pueden ser reales con la tecnología actual.
Lehtimaki, lejos de rebajar el tono, ha respondido directamente a esas críticas. Según el CEO, es comprensible que las empresas que llevan años —o décadas— invirtiendo en el desarrollo de baterías no vean con buenos ojos que una startup asegure haber resuelto el problema antes que ellas. También ha reconocido que el ruido mediático negativo complica la captación de capital necesario para escalar la tecnología.
Por su parte, Verge Motorcycles mantiene su calendario inicial: producción y primeras entregas previstas para este trimestre, aunque con volúmenes muy limitados. Los nuevos pedidos, eso sí, podrían retrasarse hasta finales de año o incluso 2027.
¿Estamos ante un cambio histórico o ante expectativas desmedidas?
La clave ahora está en los datos que publique el VTT. Si las pruebas independientes confirman siquiera una parte sustancial de las cifras anunciadas, Donut Lab podría alterar radicalmente la hoja de ruta del vehículo eléctrico.
Si no lo hacen, la credibilidad de la empresa quedará seriamente dañada en un sector donde la confianza tecnológica lo es todo.
Si finalmente es verdad, Donut Lab tendrá un tesoro
Personalmente, creo que este caso es fascinante por dos motivos. El primero, porque el sector de la batería de estado sólido está plagado de promesas incumplidas y plazos que siempre se retrasan. El segundo, porque cuando una empresa pequeña afirma haber resuelto un reto que gigantes industriales aún no han logrado, la reacción natural es desconfiar.
Ahora bien, también es cierto que las grandes revoluciones tecnológicas rara vez vienen de los actores establecidos. Si Donut Lab realmente dispone de datos sólidos y reproducibles, estaríamos ante uno de los avances más importantes en movilidad eléctrica de la última década.
Mi impresión es que el desenlace dependerá menos de los discursos y más de la transparencia técnica. En este punto, publicar ensayos detallados y permitir la validación externa es el único camino posible para que el mercado se tome en serio la propuesta.