Range Rover Sport Electric 2026: primeras claves del nuevo SUV eléctrico
Range Rover sigue dando forma a su nueva era eléctrica con la confirmación del Range Rover Sport Electric, el segundo modelo cero emisiones de la marca tras el Range Rover Electric. Presentado como prototipo en el Goodwood Festival of Speed 2026, este SUV premium promete combinar lujo, prestaciones, tracción total y capacidad todoterreno con las ventajas propias de una mecánica 100% eléctrica.
Range Rover acelera su transición eléctrica con un movimiento clave: el Range Rover Sport también tendrá una versión 100% eléctrica. La marca británica lo ha enseñado por primera vez en el Goodwood Festival of Speed 2026, aunque todavía en formato prototipo y con muchos datos técnicos bajo llave.
Este nuevo SUV eléctrico no será un simple derivado más dentro de la gama. Su misión será llevar el carácter deportivo del Range Rover Sport al terreno de los vehículos cero emisiones, combinando lujo, prestaciones, capacidad todoterreno y una conducción más silenciosa y refinada.
Range Rover Sport Electric: el segundo gran eléctrico de la marca ya está en camino
Range Rover ha confirmado oficialmente que el nuevo Range Rover Sport Electric llegará después del Range Rover Electric, convirtiéndose así en el segundo modelo 100% eléctrico de la firma. Su presentación en Goodwood ha servido como anticipo de lo que la marca prepara para finales de año, momento en el que debería conocerse la versión definitiva.
La elección del Range Rover Sport no es casual. Se trata de uno de los modelos más representativos de la compañía, con una imagen más dinámica que el Range Rover convencional, pero sin renunciar al lujo y a la capacidad fuera del asfalto que siempre han definido a la marca.
Martin Limpert, máximo responsable de Range Rover, ha destacado que la propulsión eléctrica añade una nueva dimensión al modelo. Y tiene sentido: un SUV de este tamaño puede beneficiarse mucho del par instantáneo de los motores eléctricos, especialmente en aceleraciones, conducción todoterreno y maniobras de baja velocidad.
Plataforma compartida y tracción total eléctrica
Range Rover todavía no ha publicado las especificaciones finales del Sport Electric. Sin embargo, todo apunta a que compartirá buena parte de su base técnica con el Range Rover Electric. Eso significa que lo más lógico es esperar una configuración con dos motores eléctricos, uno en cada eje, para ofrecer tracción total permanente.
Esta solución encaja perfectamente con el ADN de la marca. En un Range Rover, la electrificación no solo tiene que aportar silencio y eficiencia; también debe mantener esa sensación de control en cualquier superficie. De hecho, el gran reto para JLR será demostrar que un SUV eléctrico de lujo puede conservar la solvencia todoterreno de sus hermanos térmicos.
Batería, autonomía y carga: lo que podemos esperar
Aunque la cifra definitiva no está confirmada por la marca, las informaciones disponibles apuntan a una batería situada en el entorno de los 118 kWh. Con una capacidad de ese nivel, el Range Rover Sport Electric debería moverse cómodamente por encima de los 500 kilómetros de autonomía, e incluso acercarse o superar los 600 kilómetros WLTP si la eficiencia acompaña.
También se espera una arquitectura eléctrica de 800 voltios, una tecnología cada vez más importante en vehículos eléctricos de alta gama. Su principal ventaja está en la carga rápida: permite admitir potencias elevadas en corriente continua y reducir los tiempos de espera en viajes largos, siempre que la infraestructura disponible esté a la altura.
Un rival directo para los grandes SUV eléctricos premium
El Range Rover Sport Electric aterrizará en un segmento cada vez más disputado. Entre sus rivales naturales estarán modelos como el Mercedes-Benz EQE SUV, el Polestar 3, el Volvo EX90, el futuro Porsche Cayenne Electric o el próximo BMW iX5.
La diferencia, al menos sobre el papel, estará en el enfoque. Mientras algunos competidores apuestan más por la eficiencia, la tecnología interior o las prestaciones puras, Range Rover tratará de jugar la carta de la sofisticación británica y la capacidad fuera del asfalto. Otra cosa es que la mayoría de sus propietarios lo utilicen principalmente en ciudad, autopista y carreteras secundarias.
Velar, Evoque y Defender también miran hacia lo eléctrico
El Sport Electric no será un caso aislado. La familia Range Rover tiene previsto avanzar hacia una gama completamente electrificada antes de 2030, con futuras generaciones eléctricas para los Evoque y Velar. En el caso del Velar, todo apunta a un diseño más bajo y aerodinámico, una decisión lógica para mejorar consumo y autonomía.
Dentro del universo Land Rover, el Defender también debería acabar sumándose a esta ofensiva eléctrica. El llamado “baby Defender”, que podría adoptar el nombre Defender Sport, se perfila como uno de los lanzamientos más importantes para ampliar la gama hacia un público más joven y urbano.
Range Rover llega tarde, pero puede llegar con fuerza
Range Rover no ha sido precisamente la marca más rápida en lanzarse al coche eléctrico. Mientras otros fabricantes premium ya llevan años vendiendo SUV eléctricos, JLR ha preferido esperar. Esa estrategia tiene riesgos, porque el mercado avanza rápido y la competencia china aprieta cada vez más.
Pero también puede tener una ventaja: si el producto llega bien afinado, con una autonomía real convincente, buena carga rápida y el refinamiento que se espera de un Range Rover, el Sport Electric puede convertirse en uno de los SUV eléctricos de lujo más deseados del mercado. No necesita ser el más eficiente ni el más barato. Necesita sentirse como un Range Rover de verdad, pero adaptado a una nueva era.
