Todos querríamos este Tesla Model 3: 300.000 km y 12% de degradación
Más de 300.000 kilómetros y mantiene su batería original con tan solo una pequeña degradación del 12%
A medida que pasan los años, se van acumulando datos sobre el rendimiento a largo plazo de los coches eléctricos, especialmente en lo que respecta a sus baterías. Y es que realmente al ser una tecnología nueva, sabemos mas bien muy poco de como se puede comportar cuando pasan los años. Por suerte poco a poco cada vez son más los coches eléctricos que van cumpliendo años y acumulan kilómetros que nos permite conocer en casos reales lo que pasará con el rendimiento y eficiencia de las baterías.
Un ejemplo interesante es el de un Tesla Model 3 Performance, que ha sido evaluado después de recorrer más de 300.000 kilómetros en un período de seis años.
El temor al deterioro de la batería es uno de los argumentos más recurrentes entre los críticos de los vehículos eléctricos, quienes suelen afirmar que las baterías deben ser reemplazadas cada cinco años. Sin embargo, la experiencia demuestra que esta creencia es errónea.
En este caso, un propietario ha compartido su experiencia al volante de un Tesla Model 3 Performance de primera generación, uno de los primeros en salir al mercado, que ya ha alcanzado las 200.000 millas (321.868 kilómetros).
El propietario destaca que la degradación de la batería fue más notable en los primeros 120.000 kilómetros, durante los cuales se produjo una disminución más pronunciada en la capacidad.
Es importante resaltar que este propietario carga su vehículo exclusivamente en Supercargadores, llevando el nivel de carga hasta el 95 o 100%. Este detalle sugiere nuevamente que la carga rápida no tiene un impacto negativo significativo en la vida útil de la batería, a pesar de que incluso la propia marca como Tesla no recomienda abusar de las cargas rápidas de forma habitual.
Los datos del propietario indican que, en una carga completa, el coche puede aceptar hasta 66 kWh, lo que representaría una pérdida de capacidad del 12%. Esto se traduce en una reducción de la autonomía EPA, pasando de 498 km a 434 km.
A pesar del tiempo y la distancia recorrida, el coche sigue utilizando su motor y baterías originales, y aún no ha requerido un cambio de pastillas o líquido de frenos. No obstante, el sistema de climatización muestra signos de desgaste, ya que no enfría como cuando era nuevo.
Problemas de un Tesla Model 3 con más de 300.000 kilómetros
Entre los problemas registrados, se encuentra el conocido ruido en los brazos de suspensión, una cuestión crónica en los primeros modelos que fue solucionada después de 100.000 kilómetros. Además, el propietario tuvo que acudir al servicio técnico para reparar el hardware de carga rápida, posiblemente debido al uso intensivo de la misma.
En conclusión, incluso en los modelos de primera generación, los sistemas de motores y baterías del Tesla Model 3 están demostrando ser duraderos a lo largo del tiempo, resistiendo bien los ciclos de carga y descarga, incluso con un uso frecuente de la carga rápida.
Este Model 3 parece estar en condiciones de seguir prestando servicio durante muchos años más, y es probable que conserve gran parte de su autonomía original incluso después de 10 o 15 años de uso.
A continuación te dejamos el vídeo que han grabado los propietarios (en inglés) donde cuentan su experiencia al respecto.