Estrellan un Tesla Cybertruck a 178 km/h contra un Ford F-150: el resultado es el esperado
El Tesla Cybertruck vuelve a colocarse bajo los focos tras la última prueba extrema de WhistlinDiesel, que ha llevado al pick-up eléctrico de Tesla hasta un final tan espectacular como destructivo: un choque contra un Ford F-150 a casi 180 km/h que pone punto final a una de las comparativas de resistencia más virales y polémicas de los últimos años.
El Tesla Cybertruck vuelve a estar en el centro de la polémica tras la tercera entrega del durísimo test de resistencia de WhistlinDiesel. Lo que empezó hace casi dos años como una prueba extrema entre el pick-up eléctrico de Tesla y un Ford F-150 ha terminado con una escena propia de cine: ambos vehículos enviados directamente al desguace después de un impacto a más de 110 mph, unos 179 km/h.
WhistlinDiesel lleva el Cybertruck al límite y el final no podía ser más salvaje
Cody Detwiler, más conocido en YouTube como WhistlinDiesel, ha publicado la tercera parte de su particular prueba de durabilidad del Tesla Cybertruck. La serie comenzó en agosto de 2024 con un enfrentamiento entre el pick-up eléctrico de Tesla y un Ford F-150, y desde entonces se ha convertido en uno de los contenidos más comentados alrededor del vehículo más controvertido de Elon Musk.
En esta nueva entrega, el Cybertruck regresa a Moab, Utah, uno de los escenarios favoritos para exprimir vehículos todoterreno. Sin embargo, la aventura empieza mal desde el principio. Según relata el propio creador en el vídeo, el pick-up pierde un módulo relacionado con el control del remolque durante una ruta por caminos, lo que deja al vehículo prácticamente fuera de combate tras recorrer alrededor de una milla.
El problema no terminó ahí. Detwiler asegura que esa pieza fue recogida por otra persona en el sendero y que posteriormente apareció a la venta en internet, lo que habría obligado a cancelar buena parte de las pruebas off-road previstas para esta tercera entrega.
Facturas de reparación de casi 46.600 euros
Uno de los puntos más llamativos del vídeo no es solo el daño visible, sino el coste acumulado de las reparaciones. WhistlinDiesel afirma que el Cybertruck pasó por el servicio técnico de Tesla en repetidas ocasiones y que las facturas llegaron a rondar los 53.000 dólares, una cifra equivalente a unos 46.600 euros al cambio aproximado actual.
La cifra resulta todavía más impactante si se tiene en cuenta que la unidad apenas había superado las 1.000 millas de uso. Es evidente que no hablamos de un uso normal ni representativo para cualquier propietario, pero sí de una prueba que expone hasta qué punto un vehículo tan tecnológico puede volverse muy caro cuando se somete a golpes, impactos y situaciones límite.
Tesla presenta el Cybertruck como un vehículo eléctrico de trabajo con carrocería de acero inoxidable, hasta 1.134 kg de carga útil y 4.990 kg de capacidad de remolque en algunas versiones europeas. Precisamente por eso, cada fallo en este tipo de pruebas genera tanto ruido: el modelo ha sido vendido desde el principio como algo mucho más resistente que un pick-up convencional.
El golpe final: Cybertruck contra Ford F-150 a más de 110 mph
La escena que marca el final de la serie llega en una pista de aceleración. WhistlinDiesel utiliza un sistema de control remoto para lanzar el Cybertruck contra un Ford F-150 detenido al final del trazado. Según el velocímetro del Tesla mostrado en el vídeo, el impacto se produce a 111 mph, es decir, aproximadamente 179 km/h.
El resultado es brutal. El Ford queda prácticamente partido, con la cabina separándose del chasis y la parte trasera completamente destruida. Pero el Cybertruck tampoco sale bien parado: aunque mantiene una estructura más reconocible tras el golpe, el frontal queda tan deformado que cualquier intento de reparación parece inviable.
Tras la colisión, Detwiler da por cerrada la comparativa. Su veredicto es claro: el F-150 habría resistido mejor el conjunto de la prueba porque, según él, no necesitó pasar varias veces por el concesionario y solo requirió una sustitución del árbol de transmisión. El Cybertruck, en cambio, habría visitado el taller entre seis y siete veces.
Una prueba absurda, pero con una lectura interesante
Conviene no engañarse: esto no es una prueba científica ni un análisis objetivo de durabilidad. Ningún propietario sensato va a estrellar su Cybertruck contra otro pick-up a casi 180 km/h, ni va a someterlo a una cadena de abusos pensada para generar millones de visualizaciones.
Dicho esto, el vídeo sí deja una reflexión interesante. El Cybertruck es un producto fascinante, rápido, llamativo y tecnológicamente muy avanzado, pero también demuestra que la imagen de vehículo “indestructible” puede jugar en su contra. Cuando un coche se vende como algo casi invencible, cualquier fallo se multiplica mediáticamente.
El Ford F-150, más tradicional y menos espectacular, sale reforzado precisamente por lo contrario: no promete parecer una nave espacial ni revolucionar el concepto de pick-up. Simplemente representa una fórmula conocida, robusta y fácil de entender. Y en una prueba tan extrema, esa sencillez acaba teniendo mucho valor.