Hongqi supera a BYD con una batería que carga del 10% al 70% en 3 minutos
Hongqi vuelve a acelerar la carrera por la carga ultrarrápida con una nueva batería 12C capaz de pasar del 10% al 70% en solo 3 minutos y 41 segundos. Un avance desarrollado junto a Lishen Battery y la filial de baterías de FAW que, si llega a los coches de producción, podría reducir de forma drástica una de las grandes barreras del vehículo eléctrico: el tiempo de espera en los puntos de carga.
Hongqi acaba de dar un golpe sobre la mesa en la carrera por la carga ultrarrápida. La marca premium de FAW ha validado una nueva batería capaz de recuperar del 10% al 70% de carga en apenas 3 minutos y 41 segundos, una cifra que, si llega a producción, podría cambiar la percepción del coche eléctrico en los viajes largos.
El desarrollo se ha realizado junto a Lishen Battery y China Automotive New Energy Battery Technology, la filial de baterías del grupo FAW. Las pruebas se han llevado a cabo a 25 ºC, una condición controlada que conviene tener presente, pero los datos son lo suficientemente llamativos como para situar a Hongqi entre los actores más agresivos de la nueva generación de baterías para vehículos eléctricos.
- Una batería 12C para reducir la espera al mínimo
- La refrigeración, el gran reto de la carga extrema
- Todavía falta la pregunta más importante: cuándo llegará a la calle
- La tecnología de las baterías chinas están evolucionando muy rápido
Una batería 12C para reducir la espera al mínimo
La gran clave de esta batería está en su capacidad de carga máxima de 12C. En la práctica, esto significa que la celda puede aceptar una potencia equivalente a doce veces su capacidad nominal, siempre que el sistema de carga, la química interna y la refrigeración estén preparados para soportarlo.
Para alcanzar ese nivel, Hongqi ha trabajado en varios frentes. Por un lado, se ha introducido un nuevo ánodo diseñado para favorecer la carga ultrarrápida. Por otro, se ha recurrido a un electrolito específico que facilita el movimiento de los iones de litio dentro de la celda. A todo ello se suma un recubrimiento de carbono y un proceso de dopaje en masa que, según la compañía, reducen la resistencia interna un 15% frente a celdas comparables.
Del 10% al 97% en poco más de ocho minutos
El dato más mediático es el paso del 10% al 70% en 3 minutos y 41 segundos, pero quizá más impresionante sea la segunda cifra: del 10% al 97% en 8 minutos y 3 segundos. Es decir, en una parada muy breve el coche podría quedar prácticamente listo para continuar el viaje.
La comparación con BYD es inevitable. La segunda generación de la Blade Battery, combinada con la tecnología Flash Charging, anuncia una carga del 10% al 70% en 5 minutos y del 10% al 97% en 9 minutos. Hongqi, al menos en pruebas, rebajaría ambos registros.
La refrigeración, el gran reto de la carga extrema
Cargar tan rápido no consiste únicamente en meter más potencia en la batería. El verdadero desafío está en controlar el calor, evitar degradación prematura y mantener la seguridad de todo el paquete. Para ello, Hongqi ha empleado un sistema inteligente de refrigeración líquida capaz de mantener la diferencia de temperatura entre las zonas del pack dentro de un margen máximo de 3 ºC durante la carga rápida.
Además, el sistema de gestión térmica ajusta su funcionamiento en función del escenario: conducción, estacionamiento o carga. El objetivo es mantener la batería en su rango óptimo sin disparar el consumo energético destinado a refrigeración.
Seguridad activa para evitar sobrecargas
La batería también incorpora una estrategia de carga adaptativa. El sistema supervisa en tiempo real la evolución de la temperatura de las celdas y modifica la curva de potencia cuando es necesario. Además, realiza comprobaciones constantes de voltaje y capacidad para reducir el riesgo de sobrecarga o sobretensión.
Todavía falta la pregunta más importante: cuándo llegará a la calle
Por ahora, FAW no ha confirmado ni fecha de producción ni modelos concretos de Hongqi que estrenarán esta tecnología. Ese detalle es clave, porque una cosa es lograr un registro excelente en pruebas y otra muy distinta es integrarlo en un vehículo de serie, con costes razonables, durabilidad suficiente y una red de cargadores capaz de entregar semejantes potencias.
Este anuncio llega pocos meses después de que Hongqi iniciara pruebas con prototipos equipados con baterías de estado sólido, lo que demuestra que FAW quiere convertir la tecnología de baterías en uno de sus grandes argumentos frente a rivales chinos como BYD, Geely, Zeekr o CATL.
La tecnología de las baterías chinas están evolucionando muy rápido
La cifra de Hongqi es espectacular, pero conviene no dejarse llevar solo por el titular. La carga ultrarrápida será una de las grandes armas comerciales del coche eléctrico, aunque su éxito dependerá de tres factores: que la batería aguante miles de ciclos sin degradarse demasiado, que los cargadores estén disponibles y que el coste no dispare el precio final del vehículo.
Aun así, este avance deja claro que China está acelerando a un ritmo difícil de igualar. Hace no tanto, cargar en 20 minutos parecía una revolución. Ahora la industria ya habla de paradas de menos de 10 minutos. Y cuando el eléctrico pueda recuperar energía casi tan rápido como un coche de combustión reposta gasolina, una de las últimas grandes objeciones del mercado empezará a desaparecer.

