Este gesto que haces con el limpiaparabrisas puede costarte 200 euros de multa

Activar el agua del limpiaparabrisas durante la marcha es completamente legal, pero existe una situación concreta en la que este gesto tan habitual puede terminar con una sanción de 200 euros.
Multa por usar limpiaparabrisas

Utilizar el lavaparabrisas mientras conducimos es un gesto completamente cotidiano y, por sí solo, no supone ninguna infracción. Sin embargo, hacerlo de manera intencionada para molestar a otro vehículo o provocando una situación de peligro puede cambiar por completo la situación: los agentes podrían considerarlo conducción negligente y la sanción alcanzaría los 200 euros.

  1. Usar el limpiaparabrisas no está prohibido, pero hay situaciones que pueden acabar en multa
  2. Hasta 200 euros si los agentes lo consideran conducción negligente
  3. El limpiaparabrisas también se comprueba en la ITV
  4. Una multa que puede ser subjetiva y depende del Guardia Civil

Usar el limpiaparabrisas no está prohibido, pero hay situaciones que pueden acabar en multa

El lavaparabrisas está precisamente diseñado para poder limpiar el cristal durante la marcha. Polvo, insectos, barro o suciedad pueden reducir rápidamente la visibilidad y obligarnos a utilizar tanto el líquido como las escobillas.

Por tanto, conviene aclarar una cuestión importante: el Reglamento General de Circulación no establece una prohibición específica que impida activar los chorros de agua mientras el vehículo está circulando.

El problema aparece cuando dejamos de utilizar este sistema para mejorar nuestra visibilidad y lo empleamos de forma que pueda molestar o poner en peligro a otros usuarios.

El artículo 2 del Reglamento General de Circulación establece que quienes utilizan la vía deben comportarse evitando causar peligros, perjuicios o molestias innecesarias. Además, el artículo 3 obliga a conducir con la diligencia y precaución necesarias y prohíbe expresamente la conducción negligente.

Hasta 200 euros si los agentes lo consideran conducción negligente

Imaginemos una situación bastante habitual: un vehículo circula demasiado cerca de nuestro paragolpes trasero y decidimos accionar deliberadamente el lavaparabrisas para que el agua termine alcanzando su parabrisas. Algo parecido puede ocurrir con determinados sistemas de limpieza de la luneta trasera.

Estoy convencido que seguro alguna vez te ha pasado a ti, de que el coche de delante ha activado el limpiaparabrisas y ha impactado agua en tu vehículo, pudiendo ser molesto e incluso peligroso al ser algo no esperado.

También puede resultar especialmente molesto para un motorista o un ciclista que circule cerca del vehículo, ya que recibir repentinamente agua o líquido limpiador puede afectar durante unos instantes a su visibilidad.

No existe una «multa por usar el limpiaparabrisas» como tal. Lo que puede sancionarse es la conducta y el riesgo generado.

Limpiaparabrisas en funcionamiento en marcha puede tener multa
Limpiaparabrisas en funcionamiento en marcha puede tener multa

La Ley de Tráfico considera la conducción negligente una infracción grave, mientras que las infracciones graves tienen asignada con carácter general una multa de 200 euros.

Por tanto, la sanción no debería producirse simplemente por limpiar el parabrisas durante un trayecto. Tendría que existir una actuación que los agentes considerasen negligente atendiendo a las circunstancias concretas.

El limpiaparabrisas también se comprueba en la ITV

Curiosamente, aunque un mal uso pueda generar problemas, mantener este sistema en buen estado es fundamental para la seguridad.

El Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, en su versión 7.9 vigente desde el 1 de enero de 2026, contempla específicamente la revisión del limpia y lavaparabrisas. Durante la inspección se comprueba su existencia, funcionamiento, la superficie que barren las escobillas y el estado de estas.

Un limpiaparabrisas que directamente no funciona se considera un defecto grave, al igual que unas escobillas que no cumplen correctamente su función. En cambio, determinados problemas del lavaparabrisas o unas escobillas deterioradas pueden catalogarse inicialmente como defectos leves dependiendo del caso.

No es un detalle menor. Con lluvia intensa, suciedad o salpicaduras de otros vehículos, disponer de una luna limpia puede marcar una enorme diferencia en la capacidad de reacción del conductor.

Una multa que puede ser subjetiva y depende del Guardia Civil

Este es uno de esos casos en los que un titular sobre una multa de 200 euros puede llevar fácilmente a confusión. No tiene demasiado sentido pensar que Tráfico vaya a sancionarnos por limpiar el cristal cuando realmente lo necesitamos; sería contradictorio con la propia función de un elemento destinado a mejorar la seguridad.

La clave está en cómo y para qué se utiliza. Si necesitamos recuperar visibilidad, debemos usarlo sin miedo. Otra cosa es convertir el lavaparabrisas en una especie de «arma» para recriminar al conductor que llevamos detrás. Además de ser poco efectivo, puede provocar justo aquello que pretendemos evitar: una situación de riesgo completamente innecesaria.

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