El nuevo Air Force One de Trump incorpora Starlink: internet de SpaceX para el avión presidencial de la mano de Elon Musk
Donald Trump ha presentado un nuevo Boeing 747-8 modificado para actuar como Air Force One provisional. El avión, donado por Qatar y valorado en unos 400 millones de dólares, llega con una novedad tecnológica llamativa: conectividad Starlink, el servicio de internet por satélite de SpaceX.
Estados Unidos ya tiene un nuevo avión presidencial provisional. Donald Trump presentó el 19 de junio de 2026, en la base aérea de Joint Base Andrews, un Boeing 747-8 reconvertido para cubrir las funciones de Air Force One mientras se completan los nuevos VC-25B encargados a Boeing, un programa que acumula retrasos y sobrecostes.
La aeronave procede de Qatar y ha sido adaptada para uso presidencial con mejoras de seguridad, comunicaciones y defensa. Aunque el avión fue valorado inicialmente en unos 400 millones de dólares, diferentes medios apuntan a que los trabajos de conversión podrían elevar notablemente el coste total para el contribuyente estadounidense. Reuters señala que las modificaciones han sido realizadas por L3Harris Technologies e incluyen sistemas de seguridad, comunicaciones y protección antimisiles.
Starlink entra en el avión presidencial
Uno de los aspectos más llamativos del nuevo 747-8 es la integración de Starlink, la red de internet por satélite de SpaceX. Trump destacó durante el acto que el avión cuenta con varios sistemas de comunicación redundantes, incluyendo la tecnología de Elon Musk, con el objetivo de mantener la conectividad incluso durante vuelos de larga distancia o en escenarios de alta exigencia.
La presencia de Starlink no es un detalle menor. En un avión presidencial, las comunicaciones no son un servicio de comodidad, sino una pieza crítica de continuidad de gobierno. El presidente de Estados Unidos debe poder coordinar decisiones, recibir información clasificada y mantener contacto con mandos militares y organismos federales incluso a miles de metros de altura.
Trump llegó a decir que el avión incorpora equipos de comunicación “que nadie ha visto antes” y mencionó expresamente a Elon Musk al hablar de Starlink. La frase tiene una evidente carga política y mediática, pero también refleja una tendencia clara: las redes satelitales comerciales están ganando peso en entornos donde antes solo se contemplaban soluciones puramente militares o gubernamentales.
Un Boeing 747-8 de lujo con nueva imagen
El avión también estrena una decoración muy diferente a la clásica librea azul clara asociada a los Air Force One desde la etapa Kennedy. El nuevo diseño apuesta por una combinación de rojo, blanco, azul oscuro y detalles dorados, una estética más contundente y alineada con el gusto personal de Trump, según recogen varios medios estadounidenses.
En el interior, el 747-8 mantiene buena parte del carácter VIP de su configuración original, aunque adaptado a los requisitos de seguridad y operatividad de la presidencia estadounidense. Trump lo describió como uno de los aviones más lujosos del mundo y defendió su uso como una solución rápida ante el retraso de los dos nuevos aviones presidenciales definitivos.
Un avión provisional en medio de la polémica
La llegada de este Boeing 747-8 no está exenta de debate. La donación de Qatar ha generado críticas por posibles conflictos de interés, dudas sobre la influencia extranjera y preguntas sobre el coste real de adaptar una aeronave de este tipo a estándares presidenciales.
El Gobierno estadounidense, por su parte, defiende que el avión pasa a ser un activo público y que cubrirá una necesidad operativa mientras Boeing termina los nuevos VC-25B, cuya entrada en servicio se espera en torno a 2028.
También se espera que el avión tenga presencia en actos ceremoniales, incluido un posible papel protagonista en los sobrevuelos del 4 de julio, coincidiendo con las celebraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
